miércoles, 20 de julio de 2011

LAVABO Y ESPEJO DE ANTONIO LÓPEZ



LAVABO Y ESPEJO 1967

LAVABO Y ESPEJO
óleo sobre tabla
98 x83,5 cm
Boston : Colección Museum
of Fine Arts


La llegada a la Plaza de la Infancia supone vivir por primera vez en una casa nueva , sin referencias exteriores , sin vivencias , sin la presencia de objetos con vida propia . " La casa es nueva -comienza y eso me resulta fascinante . La sensación de estar ante algo nuevo, rodeado de cosas sin pasado , contemporáneas, coincide con un momento en el que quiero romper con el mundo antiguo . La situación es perfecta y me lanzo. Durante 5 o 6 años me centro precisamente en la representación de ese espacio, sobre el que tengo un control absoluto . La soledad, el silencio , el vacío de las paredes , la falta de vivencias y recuerdos de otras personas , es una novedad que me resulta fascinante ...además de ser práctico para mi sistema de trabajo , dejo las cosas y allí las encuentro al día siguiente , lo que me permite retomar tranquilamente las sesiones de trabajo ".

Una serie de pinturas y dibujos recrean los accesos y el interior del centro del baño . Resulta muy interesante centrarse en tres pinturas tituladas El water ( 1966 ) Lavabo y espejo y Taza de water y ventana ( 1968 ) La primera es una vista general , desde la entrada, mientras las dos siguientes son cuadros en los que se representa detalles y se plantean sugerentes cuestiones técnicas.

En Lavabo y espejo une dos representaciones en una : el lavabo y la repisa con el espejo situados sobre él. Como el cuarto es estrecho, se tiene que aproximar mucho el motivo, lo que provoca la distorsión visual de las lineas verticales que dibujan y delimitan los azulejos. En vez de recogerla crea una zona intermedia , una especie de franja neutra , en la que deja visibles las lineas de los primeros proyectos, como , casi como huellas del proceso. El cuadro adquiere un punto de misterio añadido.

Mercedes Tamara 
20     julio 2011



Bibliografía : Antonio López, Edic : " Biblioteca El Mundo "

lunes, 18 de julio de 2011

EL TRIUNFO DE BACO DE VELÁZQUEZ


EL  TRIUNFO DE BACO ( LOS BORRACHOS ) 1625-1629


EL TRIUNFO DE BACO
´oleo sobre lienzo 165,5 x 227,3 cm
Madrid, Museo del Prado


Baco, dios del vino y de la alegría orgiástica , aparece semidesnudo,con la colgante carne del busto de un blanco enfermizo , coronando de hiedra a un campesino arrodillado delante de él. Baco es aquí más un joven que interpreta a una divinidad que un dios auténtico.

Otros personajes populares , unos respetuosos , otros regocijados ,están presentes en la parodia de coronación y se apretujan alrededor del dios como si fuese uno de ellos . En la escena los campesinos no están relegados , como sucede a menudo en la literatura de la época, al papel de bobos, cuya necedad elogía por contraro la sofistificación de un mundo ideal y esencial. Antes bien , se subraya que un fatigoso trabajo , mediante el cual se sientan las bases del bienestar social , es premiado fastuosamente por el dios con las alegrías del vino.

Algunos detalles del cuadro remiten a la tradición de bodegón y demuestra la manera clara cuán relevante era todavía el modelo caravaggesco, tanto en el uso directo de los motivos ( el Baco de Caravaggio de 1598 Florencia, Galleria degli Uffizi ) como en la mediación del caravaggista español José de Ribera.

La mirada del hombre de frente al espectador así como su cara recuerdan los de Ribera. Su risotada convierte la solemnidad del rito en una división  entre pícaros , dando una posible interpretación de la escena : se trata de la parodia de un episodio mitológico . Cubiertas apenas por un paño, el jarroy las botellas de vidrio , de la cual sólo se ve el fondo , son un magnífico ejemplo de naturaleza muerta a los píes de Baco, casi como un don a él ofrecido . Especialmente grato es el juego de reflejos que da relieve a  los volúmenes.

Mercedes Tamara 
18 julio 2011



Bibliografía : Velázquez , Edit Biblioteca El Mundo

MUCHACHAS A ORILLAS DEL MAR : DE PUIS DE CHAVANNES

MUCHACHAS A ORILLAS DEL MAR 1879
Muchachas a orillas del mar
óleo sobre lienzo 70,7 x 82 cm
Museo de Orsay París



Puis de Chavannes fue discípulo de Thomás Coufure ( 1815-1879 ) conservador pero procedente de la  escuela romántica , progresista en su día, así comodel genial maestro principal del romanticismo francés Eugène Delacroix ( 1798- 1863 ) .


Sobre estos fundamentos tan controvertidos basó su estilo , dirigido a la renovación de la pintura mural y con el que se convirtió en uno de los primeros representantes del simbolismo. Al menos así se considera actualmente , Mientras que los trabajos de Gustave Moreau en su cargado estilo , expresaron el lado sensual y misterioso del simbolismo. Puvis prefirió , con su colorido pálido y calizo y sus composiciones armónicas  dominadas por figuras plásticas , la serenidad idealista y como espiritualizada..como si el mundo se hubiera transformado en un escenario desmaterializado de las fuerzas más sensibles.


Puvis se distinguió , pues, claramente de las formas simbolistas dominantes . Y se negó expresamente  a ser clasificado dentro de este estilo . Bien es cierto que también su arte experimentó repetidamente  el rechazo de los simbolistas , lo cual fue especialmente agudo en el caso del escritor Huysman , quien acusó al pintor de emplear siempre el mismo colorido pálido , el mismo ambiente fresco, las lineas duras y angulosas , una sencillez vanidosa y, en general " aburrimiento "


El aura de la atemporalidad mística que buscaba Puvis, se manifiesta en el formato alto que muestra a las tres muchachas de finos miembros y semidesnudas, a orilas del mar. Las dos que aparecen tendidas en el primer 
plano ( la figura de la derecha parece, aunque esté cortada en el marco , como un reflejo de la muchachade l a izquierda ) forman, con la que se encuentra prácticamente en el centro , de espaldas y cuidando su maravilloso cabello pelirrojo, una composición triangular "clásica " inmediatamente por encima del horizonte , muy alto, se ve el cielo , con bandas rojas de nubes que anuncian bien la salida, bien la puesta del sol.


Este ambiente de color pastel contrasta con el azul del agua pleno y que tiende a un tono negruzco y los tonos ocres del suelo , que a la izquierda asciende hacía una  colina . Las calidades de la luz están graduadas de modo continuo y muy sútil . Más tarde , Puvis preferirá un  pincelada lisa sin sombreados.


El " enigma " que propone Puvis al observador del cuadro  que aquí presentamos radica en la cuestión de si las tres  muchachas son la misma persona en diferentes poses , vistas además, desde diferentes puntos  de vista : se trataría de un modo estilístico conocido desde el Renacimiento, con el que la pintura como medio desea demostrar su competitividad frente a la escultura, que ofrece diversas perspectivas . Pero es más que probable que Puvis , con esa tríada, reproduzca tres estados corporales -espirituales diferentes : uno activo, uno pasivo y otro contemplativo. Se encontraría asi en la tradición del romanticismo y daría forma a una iconografía tipicamente simbolista


Mercedes Tamara Lempicka 
26 agosto 2011



Bibliografía : 1001 Pinturas que hay que ver antes de morirse Edit Grijalbo






domingo, 17 de julio de 2011

ROCAS CRETÁCEAS DE CASPAR DAVID FIEDRICH



 ROCAS CRETÁCEAS EN RÜGEN ( 1818 )

ROCAS CRETÁCEAS
óleo sobre lienzo

Winterthur Fundación Oscar Reinhart



Uno de los cuadros más bellos de Fiedrich es Rocas cretáceas en Rügen fue pintado durante su viaje de novios en el verano de 1.818 ,y presenta uno de los miradores más populares de la isla : los acantilados de Stubbenkammer en Rügen.

Desde los lados con árboles , una franja de suelo firme cubierto de hierba se curva y estrecha en primer plano para tocar casi al borde inferior del cuadro algo a la izquierda de la vertical central. En este lugar, la insondabilidad
parece surgir desde el abismo del que salen las rocas cretáceas en forma de V justo en este lugar , el más peligroso del cuadro. Se mira como por una ventana a través de un escenario de roca y por encima de las siluetas extravagantes de algunas puntas, hacía la lejanía, hacía la infinitud del mar , cuya superficie de franjas entre verdosas y azul-rosadas supone otro tipo de insondabilidad inmaterial


El cielo, de un rojo claro, difumina completamente esas partes del lienzo haciéndolo etéreo. En ese peligroso lugar , la mujer y los dos hombres del primer plano se abandonan a la vista , cada uno a su manera . Entre las diferentes interpretaciones parece la más convincente la que contempla el cuadro como alegoría del amor de Fiedrich por su mujer, integrándolo  en los cuadros románticos de amistad , como puede apreciarse por la forma de corazón que toma el marco interno del cuadro, formado por la hierba y los árboles.

Entonces el hombre de la derecha , con el traje alemán antiguo , sería el pintor mismo, idealmente rejuvenecido quien dirige su mirada al  infinito y a los dos veleros que presumiblemente representan los barcos de la vida, el de su mujer y el suyo propio . El hombre de mayor edad  que aparece en el centro avanzando como un extraño reptil hacía elabismo , podría también ser Fiedrich , ahora en condición de incrédulo, quien cautelosa y temerosamente quiere cerciorarse de que,efectivamente allí, donde la mujer indica hay algo realmente atractivo.

Mercedes Tamara  
17 julio 2011



Bibliografía : Caspar David Fiedric , Edic Taschen

LA GRAN ODALISCA DE INGRES

LA GRAN ODALISCA  1814 

LA GRAN ODALISCA
óleo sobre tela 
París, Museo del Louvre







Durante los primeros años de su estancia en Roma, Ingres sentaba las bases para su idea del desnudo, desarrollándola y alcanzando su máxima expresión en sus años de ancianidad. Si bien ignoramos cuándo comenzó a trabajar realmente en El baño turco, podemos afirmar que cincuenta años antes ya se había dedicado a los personajes, decorado y ambiente de esta obra singular. Se cree que el pintor se inspiró en un texto de la esposa de un diplomático destinado al imperio otomano. En Las cartas de Oriente de Lady Mary Montagu quedaba reflejado el interés creciente por lo oriental que ya desde el siglo anterior se iba adaptando al gusto rococó en la sociedad europea.

Victor Hugo, Lord Byron y Delacroix son ejemplos de ello junto a las esclavas blancas y odaliscas de Ingres.Al contrario que otros artistas más comprometidos con lo oriental desde el punto de vista político, Ingres introduce en sus lienzos motivos exóticos de forma moderada y estéticamente prudente: a lo sumo pañuelos con motivos orientales y pesadas joyas que cubren delicadamente los cuerpos de las odaliscas. Lo importante es el cuerpo desnudo femenino en reposo. Sensualidad y erotismo que los contemporáneos del artista veían tan sólo en las musulmanas. Delacroix decía al respecto:

”Un instante de felicidad y extraña fascinación… He aquí la mujer como yo la imagino que ya no se lanza de lleno a la vida, sino que se retira al corazón de la misma, allí donde se consuma con el mayor secreto, voluptuosidad y emoción.”

No vayan a pensar ustedes que a pesar del auge de la estética oriental, la sociedad de la época la imitaba de natural manera. En la Europa de Ingres no se disfrutaba en público de los placeres del baño. Es más, los parisinos solían bañarse una vez al año (evitaré comentario alguno al respecto y al mundo de los perfumes) y encerrados en sus dormitorios, aunque en 1831 ya utilizaban una de las 1059 bañeras que 78 empresas especializadas les hacían llegar a sus domicilios con agua caliente incorporada. ¡Un lujo asiático! ¿no creen?

Además de esta especie de Telepizza de bañeras existía un baño turco en la Rue du Temple. La media luna que resplandecía sobre la puerta de entrada permitía que por treinta sous se disfrutara de un baño “à la Mahoma” con esencias orientales y acompañamiento musical.

Así como Lady Montagu relataba que en el baño de mujeres de Adrianópolis no se permitía la entrada a los hombres bajo pena de muerte, en el establecimiento de la Rue du Temple, los encuentros secretos entre amantes era de lo más frecuente. Vestidos con indumentaria femenina, los hombres accedían al local furtivamente donde su amada les recibía complaciente en la bañera. Ni qué decir tiene que las bañeras estaban divididas en compartimentos separados.

Independientemente de la existencia de este local, Ingres y sus contemporáneos conocían los baños turcos sólo a través de los autores de la Antigüedad que habían resurgido en su memoria en el siglo XVIII con las excavaciones de Pompeya y Herculano y con el impulso hacia lo clásico de la Revolución Francesa.

Al igual que en lienzo que comentamos, Ingres tiene en la línea su reina y en el color la sirviente. A pesar de las numerosas figuras que conforman el escenario de El baño turco, el orden y la calma rigen este cuadro que concebido en principio como rectangular pasó en 1863 a convertirse en un tondo.


MUJER EN EL BAÑO  1808
óleo sobre tela 
146x 97 ,5 cm
París , Museo del Louvre



Ingres sentía veneración por los clásicos y por su propio arte. No permitía que nada ni nadie se interpusiera entre su pintura y su persona. Y nada era también su vida privada. Tras romper su compromiso con una bailarina que, a juicio del pintor, constituía una amenaza para su pintura, confió a sus amigos la elección de una nueva esposa que le garantizara el reposo emocional y la exclusividad que él se merecía. La joven Madelaine que le acompañara durante 36 años le sería fiel al artista y le garantizaría la tranquilidad que su esposo tanto requería. Cuentan que por sus paseos por Roma, la dedicada Madelaine acostumbraba a cubrir los ojos del pintor con la punta de su chal para preservarle de la desagradable visión de contemplar a un mendigo por la calle.

Ya ven ustedes que las excentricidades de nuestro Ingres no tienen nada que envidiar a las de nuestros famosos de hoy en día. A su vuelta de París en 1824, Ingres gozaba de una gran reputación y era aceptado por el público de forma incondicional. Géricault con su Balsa de La Medusa (que ya tuvimos ocasión de ver) y Delacroix con La matanza de Quíos habían incomodado sobradamente al poder político con su rebeldía mostrando el caos, el dolor y la fealdad.
Al contrario que éstos, Ingres fue recibido con los brazos abiertos por la clase dirigente en una retroalimentación que permitía al pintor dedicarse cada vez con más entrega a su arte.

Se dice que sus alumnos le consideraban demasiado severo ya que les hacía copiar y copiar sin descanso porque “el arte (según Ingres), para vivir, ha de volverse hacia el pasado”. Ayer me preguntaba un lector la razón por la que Ingres repetía en muchas de sus obras la misma figura. Muchos han sido los que han reprochado al pintor su falta de fantasía y la ausencia de imaginación. La arrogancia de Ingres queda patente incluso cuando retoma motivos de otros artistas y dice: ”Mi cuadro me pertenece, le he impuesto mi garra”.

Su reputación como retratista de personajes adinerados de la época de la Restauración y el segundo Imperio le hacía gozar de una situación privilegiada. Como diríamos ahora, los tenía en el bote. Cómo no va a ser así si como dijera el crítico Elie Faure, Ingres sabía como nadie ”cómo balancear las barrigas de los burgueses y el pecho de sus señoras”. Sin embargo no le gustaba hacer retratos pero esta labor le permitía estar cerca de hermosas damas de la alta sociedad.

Aunque Baudelaire escribiera sobre Ingres que las mujeres hermosas, radiantes de salud y de naturaleza sosegada constituían la alegría del pintor, el médico francés Laignel-Lavastine pone en tela de juicio la salud de estas modelos. El diagnóstico: una deficiencia de tiroides cuya descripción concuerda íntegramente con la odalisca de los brazos levantados que se estira en la parte inferior derecha de “El baño turco”. Su esposa Madelaine fue la modelo en esta ocasión según un boceto de 1818. según Laignel-Lavastine, la actividad favorita de la joven esposa era tumbarse en el sofá y pensar lo menos posible. ¡Buen tipo este médico!

Aunque desconozco los nombres de aquellos que hablaron sobre “El baño turco”, no quiero negarles el placer de hacerles partícipes de algunos de los comentarios que suscitó la obra. Desde “representación de bestias sin cerebro” a “lata llena de gusanos” pasando por “criadero de champiñones”. Ni qué decir tiene que aquellos que la aclamaron la definieron como “la novena sinfonía del eterno femenino”.

Mercedes Tamara 
17 julio 2011



Bibliografia : Museo del Louvre Edit Uffnann

sábado, 16 de julio de 2011

NARCISO DE CARAVAGGIO

NARCISO 1599

NARCISO
óleo sobre lienzo 
112x 92 cm
Roma , Galleria Nationale 
d´Arte Antica Palacio 
Coersini




ESTE cuadro fue atribuido a Caravaggio por Roberto Loghi ,pero no se menciona en ninguna biografía contemporáneaal pintor. Sin embargo, la interpretación  de un tema de la mitología en época moderna y la naturaleza de la actitud y la expresión de Narciso , enamorado de si mismo, son desde luego temáticas afines a la obra del artistal lombardo. El formato vertical de la tela le permite crear una imagen casi perfectamente doble . Narciso, joven elegante con jubón adornado , amplias mangas y pantalón verde esmeralda , arrodillado, se inclina hacía el agua . Sus brazos doblados en ángulo y reflejados siguen el borde del lienzo , en su perfil se distingue una expresión anhelante.

La pintura se ha asignado a la época de residencia en el palacio Del Monte , en el cual se integran cada vez más en los temas inspirados en la vida cotidiana de laRoma de fines del siglo XVI  unas referencias temáticas a la Antigüedad clásica. Desde el punto de vista estilístico recuerda el repertorio lombardo y más  concretamente bresciano . Así se vuelve todo en el detalle de la imagen  reflejada de Narciso , que, realizada con la pura y mórbida variación tonal de los colores , en el fragmento de las mangas perceptibles por unos  latigazos luminiscentes .

Mercedes Tamara Lempicka
16   julio 2011



Bibliografía : Carvaggio, Edic Biblioteca El Mundo

viernes, 15 de julio de 2011

LA ENCAJERA DE JAN VERMEER


LA ENCAJERA 1669

LA ENCAJERA
óleo sobre lienzo 
pasado sobre tabla 
23,9 x 20,5 cm
París, Musée du Louvre





En 1696 se encontraba también en la colección de Jacob Dissius, que probablemente lo heredó de Pieter van Ruljven a quien se considera el mecenas de Vermeer . LLegó al Louvre en 1870 después de que el museo Boymans no lograra reunir la cantidad necesaria para adquirirla.

En el pequeño lienzo , uno de los más conocidos de Vermeer , se ve una muchacha haciendo encaje: su mirada está concentrada en el trabajo y en el movimiento de las manos . La ambientación está reducida al mínimo , ya que la visión del artista es muy próxima y el encuadre de la composición tiene un aire informal .

En primer plano se ve la esquina de una mesa , en la cual hay un cojín de bordar , semiabierto : de su interior salen hilos rojos y blancos que el artista ha delineado con pinceladas simples y de extraordinaria fluidez . La luz procede de la derecha e ilumina el amarillo del corpiño, posándose con especial énfasis en la frente y los dedos de la joven : este recurso permite a Vermeer subrayar la concentración del trabajo manual . La figura de la encajera , además, es recurrente en la pintura holandesa como símbolo de la laboriosidad de la virtud doméstica ; la interpretación moralizante es confirmada por la presencia de un  libro encuadernado en pergamino y atado con cintas oscuras, probablemente una biblia o un libro de oraciones.

Reaparece en este cuadro el hábito de desenfocar a los objetos de primerisimo plano: se ve todo en la maraña de hilos rojos y en las  borlas del cojín. Como los instrumentos ópticos , este efecto se debe al hecho de que la mirada está enfocada sobre el segundo plano , donde se encuentra la encajera, es posible que Vermeer observara a su modelo a través de una cámara oscura.

Mercedes Tamara
15 julio 2011


Bibliografía : Vermeer , Biblioteca El Mundo

PESCADORES EN EL MAR DE WILLIAM TURNER



PESCADORES EN EL MAR 1796

PESCADORES EN EL MAR

óleo sobre lienzo 93,3x 123 cm
Londres, Tate Gallery




En 1796 el joven artista había enviado a la exposición de acuarelas y un óleo en el cual, por lo que se deduce de  las descripciones proporcionadas por las guías , se puede reconocer Pescadores en el mar . El grabador Edward Bell ,según cuenta Walter Thombury en 1862 había dicho que el primer óleo de Turner de cierta " dimensión y relevancia ",representaba " una escena de barcas de pesca que, impulsadas por una ráfaga de viento , se deslizaban en desorden y velozmente ante los farallones " y que el cuadro había sido comprado " por el general Steward en diez libras esterlinas ".

La breve descripción de Bell resulta bastante ajustada y la crítica tiende a coincidir en la identificación de la obra , cuyo asunto hay que poner en relación con algunos bocetos ejecutados por Turner en 1795 en la Isla de Wright of Derby o de Phillip James de  Loutrebourg , sobre todo por lo que respecta a la manera de componer y a los efectos lumínicos de los reflejos de la luna en las aguas inquietas,que no dejaron de despertar el interés de la prensa.

El crítico John Williams , famoso por su Critical Guide , donde escribía bajo el pseudónimo de Antony Pasquin se expresó en términos favorables " Recomendemos este cuadro , expuesto en la antesala , a la consideración
de las personas de juício : está tratado de manera notablemente nueva,no obstante, el principio de este tratamiento no es correcto : no dudamos en afirmar que este cuadro es una de las mayores pruebas de una mente original en la actual exposición de pinturas : las barcas flotan y se mecenbien y el movimiento undoso del agua es una ilusión admirable ".

Mercedes Tamara 
15 julio 2011



Bibliografía : Turner, Edit Biblioteca El Mundo

domingo, 10 de julio de 2011

LA CREACIÓN DE ADÁN DE MIQUEL ANGEL


LA CREACIÓN DE ADÁN  1510 

LA CREACIÓN DE ADÁN 
Fresco 280 x 370 cm
Ciudad del Vaticano 
Capilla Sixtina




Representa el momento en que Dios crea al primer hombre , o mejor dicho, en el que le infunde la vida y el alma.Toda la composición está construida siguiendo lineas oblicuas que, trazando paralelas y entrecruzándose , producen
un efecto de atracción entre los dos cuerpos.

La figura de Adán aparece tendida sobre la tierra , de la cual se ha tomado la masa modelada por Dios : el cuerpo está falto de fuerzas , el brazo derecho y la pierna izquierda se doblan para impulsar el cuerpo hacía adelante, la cabeza se inclina y la mirada sigue el camino del brazo que busca el contacto con Dios en la aproximación de los dedos índices .

Miguel Angel crea aquí un hombre de extraordinaria belleza y prestancia física , como dice la Biblia a imagen y semejanza de Dios , pero no una semejanza con el Padre sino con el Hijo, todavía no encarnado pero que está ya en el Padre.

La creación de Adán es la creación del hombre perfecto que, caído en pecado , será rescatado sólo con Jesús ,el nuevo Adán. El soplo de vida de la creación ha sido interpretado como prefiguración de la Pentecostés ,la bajada del Espíritu Santo: la escena también podría aludir al encuentro trinitario entre Padre, Hijo y EspírituSanto.

La belleza y universalidad de esta escena ha sido causa de su extraordinario éxito, que lo ha convertido en el emblema de este extraordinario clasicismo en la cumbre del Renacimiento , cumbre que se quebranta no bien se alcanza.

Mercedes Tamara
10  julio 2011



Bibliografía : Miguel Angel, Edit Biblioteca El Mundo