sábado, 9 de febrero de 2013

EL ALMUERZO DIEGO DE VELÁZQUEZ

EL ALMUERZO 1617


El almuerzo
óleo sobre lienzo 108x 102 cm
San Petesburgo, Museo Estatal del Ermitage



El primer plano del lienzo está ocupado, con gran naturalidad, por una mesa cubierta por un mantel de lino blanco arrugado, sobre el cual se ven dos granadas y un pan. Alrededor están reunidos un hombre anciano ala izquierda y un joven a la derecha, mientras que en el fondo un muchacho vierte vino de un frasco de cristal , en actitud alegre y despreocupada. En último término aparecen un gran cuello blanco de tela fina , una bolsa de cuero y, a la derecha , una espada, que la sombra sobre la pared y los reflejos metálicos hacen más visible.


El gesto de la mano del joven sentado a la derecha , claramente dirigido al espectador, expresa quizá collateraliter mostro , es decir , " muestro al que está a mi lado " ,según  la gestualidad de la época, , tomada de la mímica y las actitudes de los actores teatrales. En efecto, el joven señala al observador, al que sonrie con expresión de  complicidad, al muchacho que, al fondo, ríe contento, levantando el brazo con el frasco de vino o de mosto.



La escena pretende tal vez comunicar un significado moralizante. La idea de un anciano en compañía de dos jóvenes tiene una larga tradición que se remonta a la pintura europea del Renacimiento. Ha habido ya notables ejemplos en Roma, en una célebre obra de Rafael , y en la pintura veneciana del siglo XVI , en obras de Giorgione y Tiziano, todas ellas referidas a temas de las " tres edades del hombre"

Velázquez interpreta acaso un argumento de ascendencia clásica en sentido naturalista, sobre todo teniendo en cuenta al círculo de amistades literarias y humanistas en cuyo ámbito se movía y seguramente a su maestro Pacheco


Mercedes Tamara 
9 -febrero-2013



Bibliografía : Velázquez , Edic Biblioteca El Mundo

miércoles, 6 de febrero de 2013

EL VESTIDO ROSA FRÉDERIC BAZILLE

EL VESTIDO ROSA 1864

El vestido rosa
óleo sobre lienzo 147 x 110 cm
París, Musée d´Orsay




Originario de Montpellier, Bazille se instala en 1862, en París, para continuar sus estudios de medicina. Paralelamente a la facultad, acude al taller de Gleyre, donde conoce a jóvenes artistas que más tarde vendrán a formar el grupo impresionista. Con ellos, Bazille va a pintar directamente al aire libre: se interesa en particular por la representación de paisajes o de figuras en luz natural. Este cuadro, ejecutado durante el verano de 1864, constituye un bello ejemplo precoz.

La figura representada es Thérèse des Hours, una prima de Bazille. Las familias Bazille y des Hours pasan cada verano en la magnífica finca de familia de Méric, en Castelnau-le-Lez, pueblo cercano a Montpellier. La casa y su parque se encuentran levemente en altura y dominan el pueblo. Bazille hace posar a Thérèse en la terraza de la extremidad del jardín.


Lleva un vestido sencillo, de rayas verticales rosas y grises plateado, y un delantal negro. Da la espalda al espectador y dirige su mirada hacia el pueblo y sus tejados cubiertos de tejas anaranjadas, típicas del Sur de Francia. Para marcar el contraste entre la lejanía y el primer plano, Bazille dispone de árboles que enmarcan el segundo plano. Es un proceso muy apreciado por los pintores de la escuela de Barbizon, Théodore Rousseau, por ejemplo. Aquí, estos árboles, en la sombra, como la figura de Thérèse, ponen en valor la luz cruda del Sur de Francia que recorta y afirma los contornos.

En un dibujo preparatorio, Thérèse se gira hacia el espectador, en una posición típica del retrato tradicional. Resulta interesante observar que el pintor al final ha elegido mostrar la espalada de su modelo, sumergiendo de este modo el lienzo en una atmósfera de calma, de plenitud y de empatía.

Mercedes Tamara 
6 -febrero 2013


Bibliografía _ " París, Musée d´Orsay "Edic Uffmann



domingo, 3 de febrero de 2013

ADORACIÓN DEL NIÑO EN EL BOSQUE FRA FILIPPO LIPPI

ADORACIÓN DEL NIÑO EN EL BOSQUE 1458

Adoración del niño en el bosque
pintura al temple sobre madera 126,7 x 115, 3 cm
Berlin, Sraatliche Museen zu Berlin





Este pintor es uno de los discípulos más importantes de Massaccio . En 1421 entra en el monasterio de Santa María del Carmen en Florencia, donde observa el proceso de creación del ciclo de frescos de la Capilla Brancacci . La impresión que aquello le produjo se refleja  en su primera obra, los frescos del claustro del monasterio ( 1432 ) , que solo se conservan  en forma fragmentaria ; estos se caracterizan por la plasticidad de sus figuras y el afán de individualización.


La Madona de Tarquinia
( Roma, Galleria Nazionale ) que data de 1437, todavía nos recuerda en la clara articulación de los cuerpos , la tabla central del retablo de Masaccio en Pisa. En los años cuarenta el estilo se hace más complejo y desasosegado ( Anunciación , Florencia, San Lorenzo ) . Aquí se encuentran las raíces del estilo de su gran discípulo Botticelli. Los frescos del coro de la catedral de Prato ( 1462-1465 ) que Lippi aceptó realizar en lugar de Fra Angélico, suponen el punto culminante de su evolución artística.


El banquete de Herodes. Danza de Salomé  1460- 1464





Gracias a ellos ,Lippi ocupa un lugar entre los pintores de frescos más destacados de su época. En 1458 era capellán del monasterio de Santa Margarita de Prato, pero tuvo que abandonar la orden por algún tiempo debido a su relación con la monja Lucreta Buti, de la que tuvo un hijo, Filippino ( nacido en 1457 ) que sería discípulo y colaborador de Botticelli .


 Al final de su vida Lippi pinta numerosas represntaciones de la Adoración , siendo la más famosa la de la capilla del Palazzo Medici   ( actualmente en Berlín, Gemäldegalerie) ) .El ambiente de fábula , conseguido  por medio del contraste de luz y sombra, la abundante utilización del dorado y los magníficos tapices de flores, dan a la tabla una calidad pictórica que constituye uno de los mejores logros  de la época.


Al igual que Santa Brígida, María adora al Niño, que yace desnudo sobre el suelo, Sin embargo, falta el establo o la caverna, , San José y los pastores,el buey y la mula. Si, en su lugar, aparecerán un Bautista joven ensimismado y San Fernando de Claraval , observando la escena, se advierte que se trata no de la historia, sino de un cuadro de devoción , en el sentido más  literal del término El bosque de fantástica profundidad, cubre el carácter anticuado del paisaje .Causa un efecto de cuento, pero también contiene una llamada seria a la conversión ; según  las palabras del Bautista , el Reino de Dios está próximo y el hacha se cierne sobre los árboles: el pintor del convento incluso ha firmado sobre ella.




Mercedes Tamara Lempicka

3 -02-2013



Bibliografía " 1001 Obras de Arte que hay que ver antes de morirse