sábado, 8 de febrero de 2014

RETRATO DE JERÓNIMO DE CEVALLOS EL GRECO

RETRATO DE JERÓNIMO DE CEVALLOS 1608 -1610
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Retrato de Jerónimo de Cevallos
óleo sobre lienzo 70x 62 cm
Museo del Prado, Madrid 




En 1919, los historiadores Allende Salazar y Sánchez Cantón identificaban al personaje de este lienzo a partir del grabado que Pedro Ángel hacía a Jerónimo de Cevallos en 1613. Además, en el inventario de los bienes de la familia Cevallos figuraba un retrato hecho por El Greco , por lo que prácticamente la personalidad del modelo es aceptada de forma unánime. Eso a pesar de que no hay constancia directa de la relación entre ambos personajes, si bien debieron coincidir y frecuentar los mismos ámbitos , como lo demuestra la palpable relación que si existió con Jorge Manuel a quien respalda a propósito de los retablos del hospital Tavera
( ALVAREZ, 1993 ).

Jerónimo de Cevallos , nacido en la localidad toledana de Escalona , era uno de los baluartes más significativos de la élite cultural que alimentó las ansias intelectuales del cretense en Toledo . Había estudiado leyes en Salamanca y Valladolid y ya instalado en la ciudad castellana llegó a ser regidor deñ Ayuntamiento. Supo acompañar la actividad política de la intelectual. En 1623 publicaba el tratado Arte real para el buen gobierno ,dedicado a Felipe IV . Además frecuentaba la academia literaria del conde de Mora en la que también eran asiduos Lope de Vega, Baltasar Eliseo de Medinilla, Tamayo de Vargas y Francisco de Céspedes.

El retrato es de los tardíos aunque invariablemente responde al mismo esquema que tan buenos resultados le ha dado al pintor. De medio cuerpo, con fondo neutro y una austeridad total de medios , tanto en lo formal como en lo cromático . Vuelve a ser la potencia de la lechuguilla en blanco la que sirva de punto de transición entre los pardos grises y negros dominates y los rosados de las carnaciones La barba entrecana y, especialmente, la sombra que proyecta sobre los ojos dan potencia a la mirada entre austera y serena




Mercedes Tamara
8-02-2014


 Bibliografía :El Greco El pintor humanista : Obras completas Edic Libsa

jueves, 6 de febrero de 2014

VIRGEN CON EL NIÑO BARTOLOMÉ ESTEBAN MURILLO

VIRGEN CON EL NIÑO 1617
Virgen con el Niño
óleo sobre lienzo 105,2 x 82,7 cm
Colección Masaveu



Murillo abordó con frecuencia la imagen aislada de la Virgen sentada con el Niño en sus brazos , tema no muy arraigado en la práctica religiosa de la Monarquía Hispánica . La costumbre marcaba la representación de una advocación mariana concreta, como la Virgen de Belén o la de Rosario, pero la exposición directa de la maternidad sin una justificación iconográfica y devocional resultaba desacostumbrada. Como tema pictórico en lienzos independientes y de gran tamaño se vincula más a la tradición de las Madonne italianas, luego reinterpretadas también por los pintores flamencos. Así pues, aunque la finalidad devocional resulta innegable , también había un transfondo artístico de emulación y competencia entre maestros de épocas distintas . Por ello muchas de estas pinturas fueron creadas para galerías y no exclusivamente para altares.

Todos estos grandes pintores españoles del siglo XVII acometieron el asunto ocasionalmente , pero fue Murillo uno de los que realizó más versiones, cerca de la treintena . Además comenzó a pintar con Madonnes desde época muy temprana. El tema se avenía perfectamente con la sensibilidad de su pintura, permitiéndole ensayar múltiples variantes. En todas ellas hizo gala de esa emotividad sosegada y un punto distante que tanto éxito tuvo entre su clientela sevillana.

La fórmula establecida por Murillo y los primeros artistas seiscentistas que representaron estas Vírgenes con Niños se suelen relacionar con las pintadas por Bartolomé Cavarossi ( Viterbo, 1590 Roma, 1625 ) de las que habían varios ejemplos en las colecciones españolas. La severidad mezclada con dulzura , la mirada directa al espectador de madre e hijo y la sensación de grupo compacto destacando sobre la penumbra que se advierte en esta Virgen de Murillo ya habían sido planteadas por Caravossi . A ello el sevillano añadió un sentido suntuoso del color y la soltura en el manejo del óleo de inspiración flamenca , que en especial recuerda a Anton van Dyck ( Amberes, 1599- Londres, 1641 ) También sumó otros ecos italianos, de Rafael o Guido Reni, ya aprendidos a través de la estampa o vistos directamente . Seguramente durante su visita a Madrid en la década de 1650 hubo de tener acceso a ellos.







Esta Madonna Masaveu corresponde a la primera madurez de Murillo , ya más entregado al color vivo y al juego lumínico . Es obra de afortunada simplicidad y singular atractivo, basada en el aplomo de los personajes iluminados directamente,su suave gestualidad y el colorido profundo de las ropas de la Virgen . La misma combinación de colores había sido empleada en la Imposición de la casulla de San Idelfonso ( 1655, Madrid, Museo del Prado ) con el manto de denso azul lapislázuli , la túnica de un fuerte rosado y los ribetes de la blanca camisa asomando por cuello y puños. El rostro de la Virgen , redondeado con nariz recta y labios pequeños , aparece en otras imágenes análogas y próximas en fechas como  Virgen con el Niño del Rijkamuseum de Amsterdam ( 1660 ) y también en escenas , caso de la Adoración de los pastores del Prado . El gesto protector, correspondido por el Niño posando la mano sobre su seno , se advierte en otras imágenes murillescas posteriores como la Virgen de la servilleta ( 1664-1666 , Sevilla . Museo de Bellas Artes ). Esta sencilla conexión no es una simple muestra de afecto, sino que manifiesta la naturaleza humana de Cristo , al mismo tiempo que su divinidad con el destello luminoso alrededor de su cabeza. 


El cuadro, de cuya creación , se desconocen las circunstancias, obtuvo gran fama, ya que se conocen una docena de copias y versiones en conventos y colecciones españolas. El lienzo de la Colección Masaveu es la versión original ,de la que depende el resto. La procedencia más antigua conocida vincula el cuadro a una de las famosas colecciones del siglo XIX, la del infante Sebastián Gabriel de Borbón y Braganza, biznieto de Carlos III



Mercedes Tamara
6 .02-2014




Bibliografía : Colección Masaveu

martes, 4 de febrero de 2014

SANTA MARÍA MAGDALENA EL GRECO, Y TALLER EL GRECO

SANTA MARÍA MAGDALENA EL GRECO 1541
Santa María Magdalena
óleo sobre lienzo 99 x 78 cm
colección Masaveu







La imagen de Santa María Magdalena , junto con otros santos penitentes, fue una de las más promocionadas a lo largo de la Contrarreforma . Para los católicos , en plena reivindicación de los santos como intermediadores y modelos a seguir , su ejemplo fue especialmente valorado . Aunque su figura aparece brevemente esbozada en los Evangelios como una de las mujeres que acompañaron a Jesús , la tradición posterior la identificó con una de las hermanas de Lázaro y con la mujer pecadora que ungió los pies de Cristo en Betania. Finalmente , Magdalena habría marchado a Francia a evangelizar en Provenza , donde viviría en retiro entregada a la penitencia y a la oración.







Una parte fundamental del repertorio del Greco se centró en las representaciones individualizadas de santos , realizadas en formato asequibles para devoción privada. De hecho constituye uno de los logros de su pintura que tuvo mayor repercusión y acogida en la sociedad toledana de finales del Renacimiento. Mayoritariamente presentados de medio cuerpo, se especializó en los santos penitentes o en meditación , los más demandados para la oración , pero también ejemplos de emocionada entrega y de renuncia a los bienes materiales. María Magdalena y san Francisco fueron los más habituales dentro de este apartado de la producción del Cretense, y en menor medida Santo Domingo de Guzmán . De manera que la santa se escogía como única figura femenina modélica en dicho contexto.


Estas pinturas favorecieron la relación con el espectador, tanto por su tamaño como por el encuadre dado a las figuras por el artista. Llevadas al primer plano, con poco espacio a su alrededor , sus gestos y expresiones se enfrentan directamente a quien le mira. Sumando a ello golpes del color veneciano , vivo y suntuoso, y unas fisonomías estilizadas , según los usos del manierismo final, tan característico del Greco , la efectividad visual estaba asegurada .A consecuencia del éxito y el aumento de la demanda , el pintor optó por una triple solución que ha complicado enormemente la posterior catalogación de estas telas. Por otra parte,creó variantes de cada imagen para evitar la reiteración excesiva , cambiando posturas o la situación de los elementos accesorios. Además, dado que se trata de santos en idénticas actitudes contemplativas , en muchos casos repitió el juego gestual y la colocación de las figuras . En este caso existen varias pinturas de san Francisco y santo Domingo rezando ante un crucifijo a la entrada de una cueva , con las manos en igual disposición : una sobre el pecho y la otra extendida hacía una calavera en idéntico escorzo.


El tercer recurso, propio de un maestro con un taller bien preparado , fue recurrir a la ayuda de sus oficiales. De forma que estos repitieron sus modelos y aquel podía intervenir en algún grado en su finalización. Esto además se acentuaría conforme El Greco fuera envejeciendo y su hijo Jorge Manuel Theotocópuli ( Toledo, 1579-1631 ) adquirió mayor peso en el obrador.


Esta María Magdalena es un perfecto ejemplo de esta mecánica de trabajo y seriación de la imagen devocional. Pertenece al llamado por Wethey tipo IV de las representaciones de la santa, cuyo primer ejemplar sería la versión del Museo de Cau Ferrat y Ruiz Gómez, que presentan el manto rojo y el lienzo es algo mayor que el de la colección Masaveu . Existe una tercera versión en la Hispanic Society de Nueva York . Hasta la exposición de 1987, el cuadro fue mal conocido y los desgastes sufridos invitaban a ser prudentes respecto a su valoración.


En su estado actual, la obra presenta zonas de una agilidad propia del Cretense, como la enérgica silueta de Cristo de bronce, recortada en oblicuo o la trabajada calavera, girada, mostrando el parietal, construída con sus rígidos toques y silueteada con igual energía en negro., entre cuyos trazos asoma la preparación rojiza subyacente . Esta también se intuye traslapada por el celaje, más demañado y recetario, que crea su típica atmósfera tormentosa. A su escuela también apuntanlos restregones de blanco marcando los pliegues rectilineos del manto.En otras zonas se advierten intervenciones posteriores más evidentes , como el mechón de pelo sobre el cuello , que en el ejemplar de Sitges se encuentra desnudo, acentuando con su largura la elegancia del perfil . Aunque el cabello sea una de las zonas más difíciles de valorar , resulta interesante advertir que el aspecto enroscado y vibrante también se localiza en una obra posterior , la Magdalena de la colección Arango ( 1607 )




Mercedes Tamara
4-02-2014


Bibliografía :El Greco El pintor humanista : Obras completas Edic Libsa