viernes, 20 de enero de 2012

EL MARROQUÍ DE MARIANO FORTUNY

EL MARROQUÍ 1869


EL MARROQUÍ
acuarela 32x20 cm
Museo Nacional del Prado






Fechada en Roma en el año 1869 , la magnífica acuarela El marroquí formaba parte del grupo de obras de Fortuny propiedad de Ramón Errazu. Aunque corresponde a un período anterior a la estancia del pintor en Granada , la factura de la obra prefigura alguna de las características estilísticas , fundamentalmente la brillante luminosidad que irradía, perceptibles en las composiciones posteriores al año 1870.


En realidad , la estructura compositiva no incluye elementos novedosos respecto a otras acuarelas realizadas en años anteriores . A este respecto puede apuntarse que, a pesar de tratarse de un motivo de temática orientalista , la presencia aislada de la figura del marroquí que apoya la espalda en el  muro de una tapia encuentra precedentes significativos en algunas acuarelas incluidas en la exposición. La solución compositiva consiste en recortar la figura retratada sobre una superficie mural , utilizada a modo de telón de fondo que sirve para cerrar la composición, en un recurso instrumental asimismo incorporado en la acuarela llamada Fraile mendigando ,propiedad del Museo del Prado.


En una carta fechada en Roma el 3 de mayo de 1869 y remitida a su padre , Ricardo de Madrazo comenta que Fotuny acaba de concluir diversas acuarelas , entre las cuales incluye la titulada Persa , composición que califica de " cosa magnífica " , y además añade que su autor la realizó en dos noches y que Epinay le sirvió de modelo. El modelo pintado por Fortuny muestra una gran similitud con la figura del muchacho tendido sobre una alfombra que aparece en la obra El encantador de serpientes , firmada y fechada en Roma en el mismo año 1869 y que custodia The Walters Art Museum de Baltimore.

Mercedes Tamara Lempicka
20 enero 2012

jueves, 19 de enero de 2012

AUTORRETRATO CON PELO CORTADO DE FRIDA KAHLO

AUTORRETRATO CON PELO CORTADO 1940

AUTORRETRATO CON PELO CORTADO
óleo sobre lienzo
New York, The Museum of Modern Art





Frida Kahlo era hija de madre mexicana y de padre alemán, siempre rechazó, frente a los críticos europeos, su adscripción al surrealismo ; los mitos que pintaba en sus cuadros , incluidos sus numerosos autorretratos  eran su realidad. Por otra parte, es difícil imaginar 
una vida más dramática que la de esta mujer que sufrió un grave accidente de tráfico en 1925 y murió en 1954 como fervorosa comunista; el último cuadro de su caballete fue un retrato inacabado de Stalin.


En todos sus cuadros Kahlo aparece vestida de mexicana y lleva joyas precolombinas , reflejando así su vinculación con los primeros habitantes de México y estilizando al mismo tiempo su feminidad de una manera excéntrica . Su esposo , el pintor Diego Rivera , apreciaba tanto su manera de vestir como su larga cabellera negra . 


En Autorretrato con pelo cortado de 1940, Frida Kahlo renuncia a los atributos de su feminidad y se presenta vestida con un amplio traje de caballero y sentada en una silla amarilla sobre un suelo de colores rojo y naranja cubierto por sus cabellos cortados , que, serpenteando alrededor de sus píes y de las patas de la silla ,parecen dotados de vida propia.


Al prescindir de los atributos de su belleza y de su sensualidad, Kahlo se niega a ofrecer una imagen convencional de la mujer . En la parte superior del cuadro , los versos de una canción mexicana de moda explican el hecho: " Mira que si te quise, fue por el pelo: ahora
que estás pelona , ya no te quiero". Aunque,según parece, su decisión fue debida al dolor que le causó la separación de su marido, lo cierto, es que no dejaba de ser expresión de una profunda conciencia de si misma.


Frida Kahlo mira inquisitivamente al espectador con sus grandes ojos de cejas oscuras y pobladas: es una mujer que traduce en sus cuadros sus sufrimientos físicos y psíquicos con una exactitud precisa y que al mismo tiempo no habla sólo de dolor , sino también de superación a través del arte . La pintora no tiene ningún interés en salvar las proporciones y la perspectiva : para ella lo importante son los detalles , en este cuadro concretamente los cabellos que parecen vivos y que, junto con la concentración en los temas del dolor, el placer y la muerte, hacen posible una forma singular de autorretrato.


A diferencia de lo que sucede con muchos otros retratos y alegorías suyos, poblados de animales y rebosantes de flora mexicana, nos encontramos aquí con una mujer en un ambiente triste que sólo parece encontrar fuerzas en si misma. Se ha señalado con frecuencia la fuerza de voluntad de Frida Kahlo y no dejaba de sorprender el hecho de que sus dolores
hayan alumbrado una arte de supervivencia capaz de irradiar esta fuerza.


Por dramática que fuera la vida de esta artista, lo que queda de ella son cuadros , que, aunque marcados por su biografía abordan con " crueldad serena " como dijo en cierta ocasión Diego Rivera , temas femeninos reales , como la sexualidad , con representaciones 
inusuales de órganos sexuales de la mujer , o autorretratos sin narcisismo , que revelan sus peculiaridades físicas y psíquicas y que, a pesar de su peculiar sintaxis , no son herméticos y sitúan al espectador frente a su condición mortal.


Mercedes Tamara Lempicka
19 enero 2012

Bibliografía : Frida Khalo, Edic Taschen