sábado, 7 de marzo de 2015

RETRATO DE MADAME F ÉDOUARD DUBUFE

RETRATO DE MADAME F 1850-1853
Retrato de Madame F
óleo sobre lienzo 128 x 88,5 cm
Colección Museo de Orsay




Hijo de un retratista mundano célebre bajo el imperio y la Restauración , Édouard Dubufe, nacido el mismo año que Coubert, se dedicó sobre todo al género del retrato a partir de la década de 1850. De este modo renunciaba a sus ambiciones iniciales , pues este alumno de Delaroche se había centrado desde 1839 en unas composiciones históricas o religiosas de una frialdad poco habitual . 

Sin embargo, hará falta tiempo para que sus retratos femeninos pierdan un aire de síbilas o vestales domésticas. En este sentido, la bella efigie de Madame F ..marca una ruptura real y la aparición de una nueva sensualidad que hará del pintor converso , al desarrollarse, el rival de Winterhalter. Hasta en el decorado de este cuadro dulcifica la figura femenina , llenándolas de un encanto especial lleno de elegancia y feminidad.

Posiblemente Madame F era poseedora de un alto status social como lo demuestra la ropa de ésta Lleva un vestido de un precioso color rosado  ligeramente escotado. El vestido se convierte en el protagonista del cuadro ya que Dubufe ha logrado plasmar con una gran habilidad técnica los pliegues del traje lleno de volantes fruncidos que cubren casi todo el cuerpo. El traje es de satén rosa con unas flores que asoman de su escote .Su cara pensativa de una mirada oblicua, debido a una ligera torsión del rostro acusa las redondeces del busto y los hombros El fondo del cuadro es de un color oscuro en el que destacan a la derecha de la retratada un bello jarrón con motivos florales rodeado de oro , al igual que el espejo del que solo se ve parte de éste . Estos motivos y el suntuoso vestido demuestran que estamos ante una dama que quizá procedía de la nobleza francesa

Mercedes Tamara (autora )
7-03-2015



viernes, 6 de marzo de 2015

EL CABALLERO SONRIENTE FRANS HALLS

EL CABALLERO SONRIENTE 1624



El caballero sonriente
óleo sobre lienzo 83 x 67 ,3 cm
Wallace Collection, Londres


Frans Hall ( 1582-1666 ) nació en Amberes , pero pasó su infancia en Harleem y llegó a convertirse en el pintor más importante de la edad de oro holandesa. Aunque sus obras más famosas sean los grandes retratos de grupo El caballero sonriente es su retrato más irónico. 

Lo poco que se sabe de este caballero de mirada cómplice es lo que revela el cuadro. Arriba, a lo derecha hay una inscripción , según la cual en 1624 tenía veintiséis años . Era un hombre rico y vestía a la moda de aquellos años , como dejan patente su jubón bordado y la exhuberancia del encaje que lleva en el cuello y también en los puños . La manga está cubierta de antorchas encendidas , corazones con flechas , nudos de amor y abejas, símbolos amorosos que podrían significar que se trata de un retrato de esponsales.

Halls capta el momento con acierto Parece que está pensando quizá en su futura mujer Su mirada chispeante denota que se trata de un caballero muy seguro de si mismo , un fanfarrón contento de vivir El cuerpo de tres cuartos permite apreciar sus galas , que Halls pinta con una técnica impresionante , usando pinceladas de efecto en la gorguera y lineas nerviosas de pintura negra en la banda que cruza su elegante traje . Están muy logrados los delicados encajes  bordados y que son de un blanco radiante que contrasta con los tonos negros , anaranjados y grises del resto de su elegantísimo traje 

Mercedes Tamara
6-03-2015

miércoles, 4 de marzo de 2015

LA MORFINA SANTIAGO RUSIÑOL

LA MORFINA 1894

La morfina
óleo sobre lienzo 115 x 87 cm
Museu Can Ferrat, Sitges



La morfina es una de las obras más importantes de Santiago Rusiñol (1861-1931), pintor, escritor, coleccionista, periodista y dramaturgo catalán del Modernismo. Esta pintura representa un tema bien conocido por el autor, que a causa de una enfermedad acabó desarrollando una adicción a esta sustancia. La morfina era una droga muy extendida a finales del siglo XIX, especialmente entre la alta sociedad.

Sin embargo socialmente estaba muy mal vista. Por este motivo el artista dota al cuadro de un tono simbolista y representa a la mujer como una enferma que necesita la morfina para calmar sus dolores.La descripción del acto de administrarse el medicamento es muy realista y está cargada de tensión emocional en la mano de la joven, aunque su rostro nos indica que la droga está empezando a hacer efecto.




En La morfina el ,  el pintor ha querido presentarnos a la modelo como si estuviera enferma, desaliñada y con aspecto de abandonada, el pelo sin recoger sobre los hombros, uno de los cuales ha perdido la sujeción del tirante cuando la mano se ha tensado y agarra la sábana con un toque de dramatismo que nos conduce a pensar, cuando le vemos la placidez de la cara, que la mujer acaba de entrar en los procelosos mundos de Morfeo, pues por el dios griego de los sueños se llama así este alcaloide opiáceo, que fue y sigue siendo uno de los grandes síntomas de la decadencia. Y a ese propósito no queremos olvidarnos de otra de las grandes obras de la pintura española, “La joven decadente” firmada en esta ocasión por el colega y amigo íntimo de Rusiñol, Don Ramón Casas, otro burguesito que pintaba como dios y tan golfo o más que Don Santiago, con quien compartió muchas correrías de las que pronto os contaré anécdotas y detalles. Y lo hacemos porque si alguien se ha abandonado aquí ha sido esa mujer que yace sobre el diván tan verde que le sube el rosado de sus mejillas, con sus músculos tan lacios que su brazo cuelga hasta casi el suelo y con su mirada tan perdida que bien parece que ya se hubiera puesto de morfina de no sujetar un pequeño libreto, cuya pasta es amarilla, como las mantas de los primeros cuadros, lo que dicen nos indica la enfermedad que arropan, pero yo jamás he entendido este simbolismo que se les otorga a los colores.

El dominio de la luz y la facilidad y soltura de su pincelada dirige la mirada del espectador con gran habilidad hacia aquellos puntos del cuadro que le interesa enfatizar, como la mano, y aquellos que tiene intención de sugerir o incluso esconder, como el espacio en el que se encuentra.


Mercedes Tamara ( autora
4-03-2015

Bibliografia ; Wikipedia

domingo, 1 de marzo de 2015

SANTA CATERINA DE ALEJANDRÍA DOMINANDO AL EMPERADOR MAXENCIO CLAUDIO COELLO

SANTA CATERINA DE ALEJANDRÍA DOMINANDO AL EMPERADOR MAXENCI 1664-1665
Santa Caterina dominando al emperador Maxencio
óleo sobre lienzo 218 x 155 cm
Colección privada



Claudio Coello (Madrid, 1642, 20 de abril de 1693) fue un pintor barroco español. Influido por muchos otros artistas, incluido Diego Velázquez, quien también descendía de portugueses, Coello es considerado el último gran pintor español del siglo XVII.

Nombrado pintor del rey en 1683 elaboró una serie de obras de tema religioso . Su estilo se caracteriza por una gran solidez formal que le distingue de las producciones de otros pintores del barroco , como Juan Carreño de Miranda . La primacia de este artista sobre otros pintores  de su época queda corroborada por su famoso cuadro La Sagrada Forma , que pintó entre los años 1685 y 1690 para la sacristía del monasterio de San Lorenzo de El Escorial . Asimismo, su delicada salud y su muerte prematura pusieron fin a una brillante carrera.

Según la leyenda , Santa Caterina de Alejandría fue una famosa virgen del siglo III célebre  por su increible belleza y por su extraordinaria inteligencia . Solicitada por el emperador Maxencio se negó a renunciar a su religión y a su castidad y por estos motivos fue encarcelada. Se defendió con argumentos tan persuasivos que todos los miembros de la corte , entre los que se encontraba el emperador se convirtieron al cristianismo. 

Pese a todo, fue condenada y  martirizada En la España del siglo XVII , todavía sumida en las controversias de la reforma protestante , su historia ofrecía un buen ejemplo de la iglesia triunfante. Para plasmar esta ideal Coello creó una composición simbólica , que no narrativa , que se basa en la tradición iconográfica medieval que muestra al emperador derrotado a los pies de la santa . Una característica del barroco es la actitud de la joven con las vestiduras volando que Coello ha plasmado de una forma elegante con la espada y los símbolos del martirio y que simboliza su victoria moral al colocar el pie sobre el emperador vencido .



                                                            Mercedes Tamara ( autora )
                                                                       1-03-2015


Bibliografia : Wikipedia