jueves, 17 de octubre de 2013

SEVILLA MARTIN RICO

            SEVILLA 1875
Sevilla
Acuarela sobre papel 300 x 470 cm
Baltimore, Maryland, The Walters Art Museum




      El artista pintó esta acuarela en su campaña de marzo a mayo de 1875 en Sevilla en la que comenzó, precisamente, por trabajar en esta técnica antes de abordar la pintura al óleo. En este caso la acuarela se relaciona estrechamente con el lienzo La Huerta del Retiro en el que también se representan algunos árboles similares en primer término, los asnos cargados de naranjas e incluso, la misma figura femenina atavíada con un chal rojo. Hay varios dibujos preparatorios . Uno, es el boceto en el que aparecen los elementos arquitectónicos de fondo, e incluso el rústico toldo de la derecha. Representa el fondo de los Alcazáres de Sevilla , desde las Huertas del Retiro, con el Cenador del León a la derecha, que tiene un especial protagonismo en la acuarela por el juego cromático que su cúpula azulejada del siglo XVII proporciona. El lugar de las Huertas del Retiro, muy ameno, se consideraba décadas antes " deliciosísimo y variado , de una extensión infinita "y el artista encontró en él la mejor combinación de riqueza arquitectónica al fondo y belleza natural en primer término.

En el dibujo Rico prestó una atención especial a la iluminación señalando las sombras allí donde efectivamente irían en la acuarela. Como solía , el artista modificó a su gusto algunos aspectos y en lugar de representar la masa central de árboles, los espació convenientemente para introducir un ritmo de elegantes verticales en la composición. Sobre los arcos del fondo pintó yeserías en delicados tonos azulados , violáceos y malvas .Añadió también una faja de decoración rojiza en el cuerpo del cenador, bajo la cúpula y,en lugar de la sola figura que aparece en pie en el dibujo, animó la escena con otras cinco, dos de ellas en primer término, otras dos al fondo, que cuidan las macetas y, a la derecha,una más bajo el toldo, que da sombra al abrevadero.

El colorido presenta una extraña animación debido al acertado uso de los blancos como fondo, no solo en los edificios sino también en el primer término, donde los toques coloreados en verdes grises y ocres no los cubren por completo, lo que produce una intensa vibración de la luz en la composición. La pureza del color, muy intenso, destaca en los violetas y azules del cielo. El recurso cromático de mayor relevancia es el que concierne a las sombras coloreadas en violeta, bajo los aleros, muy visibles en las de las torres en cuyos vanos se descubren asimismo unos tonos azulados muy bellos. También los objetos colocados ante el muro arrojan sombras violáceas, que la blancura de aquel resalta. Sin duda, la ejecución del natural llevó a Rico a optar por ese colorido en la representación de las sombras, lo mismo que había hecho Fortuny en 1874, de modo que ambos amigos llegaron, cada uno por su lado, a consecuencias parecidas en este sentido a la de los pintores impresionistas.

El artista utilizó en esta acuarela un toque en forma de mota a veces de perfiles quebrados , muy personal, frecuente a partir de entonces en muchos de sus dibujos y acuarelas. En las ramas de los árboles la pincelada se hace casi filiforme y atestigua, un carácter nervioso y suelto, un dinamismo mayor al de trabajos anteriores. Como en otras obras sobre papel e incluso también, en algunos de sus óleos pintados en Andalucia, Rico dejo apenas esbozados con toques sueltos las áreas de los bordes y acabó en cambio con mayor minuciosidad la parte central de la escena, lo que da un efecto de frescura y ligereza a la composición. Por otra parte su gusto por la multiplicidad de planos y por la riqueza y diversidad de los elementos representados le llevó a introducir objetos aparentemente secundarios, como las tinajas de barro cocido que se acumulan bajo el balcón del muro a la izquierda , resueltas con la atención justa al pormenor.


Mercedes Tamara
17-10-2013
Bibliografía ; El paisajista Martín Rico Edit Javier Barón, Museo Nacional del Prado                            Madrid

miércoles, 16 de octubre de 2013

CRUCIFIXIÓN EL GRECO

CRUCIFIXIÓN 1597-1600
Crucifixión
óleo sobre lienzo 312 x 169 cm
Museo del Prado, Madrid



Parece que en la composición del retablo , la Crucifixión  coronaba el ático y establecía un eje visual con la Anunciación . Como se ha reconocido se trata de composiciones únicas en la historia de la pintura no sólo por el estilo inusual hasta ahora en El Greco, sino por la riqueza de significados . En este caso, por encima del hecho evangélico de la muerte de Cristo en la cruz, la escena constituye una verdadera alegoría de la sangre en su sentido cristiano más eucarístico.
 
Para su significado se ha ahondado en la relación entre El Greco y el beato Alonso de Orozco, relación que vendría a justificar algunos detalles de extraordinaria libertad usados por el cretense . Sin embargo, no todo  queda explicado a partir de la influencia de los textos del beato, que dedicó a la pasión de Cristo gran parte de sus escritos. Desde un `punto de vista simbólico, la Crucifixión condensa los votos de pobreza, castidad y obediencia , visualizados a través de las escenas de La Encarnación, la Adoración de los pastores y el Bautismo. Pero además constituye un verdadero símbolo eucarístico en el que recupera algunos antecedentes medievales . En ellos, la sangre de Cristo era recogida por ángeles portando cálices. En la versión grequiana ,los dos ángeles recogen con sus manos el agua y la sangre derramada por las heridas de Cristo ya muerto. A los pies de la cruz, María Magdalena y un ángel , que describe un escorzo de extraordinaria dificultad ,empapan con los paños las gotas vertidas.
 
La quietud espiritual de la escena tiene una réplica en el estatismo de la estructura. El eje de la cruz , de brazo muy alto , marca la geometría de una composición muy simétrica . En el centro,  la doble cruz descrita por el madero y el cuerpo de Cristo , a los pies Maria doliente y San Juan con el gesto de adoración. Sólo los ángeles parecen evadirse de la contemplación de esos personajes imprimiendo mayor ritmo y movimiento. Las luces de los otros lienzos que componen el retablo se han apagado. La muerte de Cristo sume la escena en las tinieblas en las que, sin embargo, destaca una relación cromática de gran armonía con rojos, carmínes, azules, verdes y amarillos que refuerzan la lividez del cuerpo inerte del Redentor.
 
Mercedes Tamara
16 -10-2013

jueves, 10 de octubre de 2013

PENTECOSTÉS EL GRECO

PENTECOSTÉS 1597-1600

Pentecostés
óleo sobre lienzo 275 x 127 cm
Museo del Prado, Madrid







La Pentecostés hacía pareja con la Resurrección y ambas flanquean la escena de la Crucifixión en el cuerpo superior del retablo. Con igual formato y estilo acusa el mismo contraste emocional de los personajes.


Relata el momento evangélico en que los apóstoles reunidos en torno a la Virgen y en la casa donde ésta vivía en compañía de las santas mujeres, quedaron sobrecogidos ante un " ruido como una ráfaga de viento impetuoso que llenó toda la casa " viéndose coronados por las consiguientes " lenguas de fuego ".Para ello imagina una escena ordenada estructuralmente en torno a un círculo en el que se integran todas las figuras con sus diferentes registros emocionales . Porque, de nuevo, El Greco vuelve a desplegar su peculiar concepción expresionista . La isocefalia del grupo.de contenido estático, choca con la gestualidad de algunos de los apóstoles, especialmente de los que se sitúan escorzados en el primer plano, dando paso a la escena, San Juan y San Pedro, posiblemente




Entre los presentes, los especialistas han llamado la atención sobre dos de ellos. Por un lado, el tercer rostro a la derecha de la Virgen , que mira fijamente al espectador, se ha identificado , como autorretrato del pintor , ya anciano ( Cossio, 1984 ) . Sin embargo, esta hipótesis no es concluyente porque para otros se trata del gran amigo, Antonio de Covarrubias e incluso del cronista Francisco de Pisa ( Alvarez, 1993 ). La otra figura extraña es la de María Magdalena, al lado de la Virgen. Tiene su base histórica en cuanto que los evangelios recuerdan que María estaba acompañada de las santas mujeres . Su inclusión podría tener un precedente en la obra de Tiziano,pintada para Santa María della Salute, en Venecia.


Tiziano, Pentecostés ,1545
´oleo sobre lienzo 570 x 260 cm
Santa Maria della Salute , Venecia











De esta obra, sólo existe en una colección privada extranjera una réplica, considerada por algunos como obra auténtica.




Durante mucho tiempo se ha pensado que el conjunto de la Pentecostés y la Resurrección ocupaban el retablo de la capilla de la Virgen en la iglesia de Atocha. A decir de los especialistas, fue una capilla que sufrió diversos avatares . Entre 1612 y 1621, el arquitecto barroco Juan Gómez de Mora estuvo trabajando en las labores arquitectónicas de toda la iglesia . Luego en 1652, tras un incendio , el retablo fue desmontado , siendo sustituido por uno nuevo, obra de Sebastián Herrera Barnuevo. En algún momento , los dos lienzos pasaron al Museo de la Trinidad y de ahí al Prado. No obstante, al día de hoy, y tras las últimas publicaciones (RINCÓN,1985 ) se sabe que los cuadros formaban parte del retablo de Dª María de Aragón, flanqueando la Crucifixión del piso superior




Mercedes Tamara

10-10-2013


martes, 1 de octubre de 2013

LAS MENINAS DIEGO DE VELÁZQUEZ

 LAS MENINAS    1656     
Las meninas
óleo sobre lienzo 318 x 276 cm
Museo del Prado, Madrid



La extraordinaria escena , en apariencia espontánea, pero de hecho repleta de pompas ceremoniales y férreas jerarquías nos permite atisbar la vida de la corte española. El pintor se retrata a sí mismo como favorito real, en llano contacto con la familia regia . Felipe IV y Mariana . Tiene motivos para hacerlo: Velázquez ascendió por el escalafón cortesano hasta llegar a ayudante de cámara del monarca.  Esta sala del Alcazár real comunicaba con los aposentos privados del pintor . Entre sus cargos estaba el de conservador de la pinacoteca real. Cuando en septiembre de 1628, Rubens visitó el país , cabe suponer que Velázquez y él se maravillaron ante los fabulosos Tizianos que Felipe había adquirido hacía poco en Italia. La mayoría de los encargos que Velázquez recibió en calidad de pintor de la corte fueron retratos , un género en el cual no tenía parangón.Se sabe que Felipe IV posó para él en cuarenta ocasiones distintas.

En el centro, aparece la joven infanta Margarita , nacida en julio de 1651, pintada con un vestido de deslumbrante color blanco. Sus sirvientas la rodean, prestándole distintos grados de atención . Un chico juega con el mastín, al cual no parece agradarle mucho que lo empujen con un pie.Velázquez y Margarita se giran con una aparente naturalidad para mirar fuera del cuadro. El espejo de fondo nos revela qué quieren ver la pareja real en carne y hueso. El pintor probablemente se inspiró para ello en el espejo que aparece en el Retrato de Giovanni Arnolfini y su esposa de Van Eyck, por aquel entonces en la pinacoteca real . ¿ Pretende la obra retratar a los reyes o se trata de que éstos aparezcan de paso en la composición ? . Parecería que la figura en el quicio trasero abogara por este último supuesto ya que se trata del aposentador o chambelán de la reina, es decir, el encargado de abrirles la puerta a la pareja real y avisar de su llegada. En cualquier caso, son unos observadores idealizados del cuadro y todo el movimiento gira en torno a ellos . Así era el patronazgo de la corte española: todos los medios estaban al servicio del rey. El monarca, al observar el cuadro, literalmente se estaría mirando a sí mismo.

El hecho de que Velázquez se autorretratase en íntima compañía de la familia real era algo sin precedentes Tenía varios motivos que le acuciaban a hacerlo .En aquel tiempo, anhelaba , una posición mucho más prestigiosa: un título decaballero. Su petición había sido criticada acaloradamente por la nobleza porque no podía probar que fuese descendientes de hidalgos y porque su tarea de pintor era un quehacer manual . Consiguió cartas de recomendación de altos cargos del Vaticano a quienes había conocido durante una visita a Roma con  motivo del jubileo de 1650, cuando retrató al papa Inocencio X , quien le impuso una medalla con cadena de oro en reconocimiento. Puesto que esto no le bastaba para convencer a todo el mundo de lo fundamental de sus pretensiones, es posible que el cuadro fuera un punto a favor . Un contacto con la familia real, como el que en el cuadro se representaba , era algo muy codiciado en la corte y Velázquez , con su obra lo publicitaba. Además, la naturaleza de este enorme lienzo con su ostentosa exhibición de pinceladas y la exactitud de su plasmación espacial, constituía una demostración de que la pintura era algo más que un oficio manual. Declaró que no recibió pago alguno por la obra, la pintó como servicio al rey . Finalmente, en el año 1659 fue nombrado caballero y la cruz de Santiago que aparece pintada en rojo sobre su pecho debió ser añadida entonces. El italiano Luca Giordano pintó la cruz a finales del siglo XVII , se refirió a Las Meninas como una " teología de la pintura ".


Mercedes Tamara
1-10-2013

Bibliografia : 100 Obras Maestras del Museo del Prado, Madrid

miércoles, 25 de septiembre de 2013

NIÑO CON PERRO MURILLO

                                       NIÑO CON PERRO 1660
Niño con perro
óleo sobre lienzo 74x 60 cm
San Petesburgo, Museo del Ermitage





Como la Muchacha con frutos y flores, entró en Rusia como propiedad del  príncipe Galitzin, que los compró en 1772 por 4.600 libras. Se trata de una de las primeras obras del pintor sevillano que anuncian el tono alegre , desenfadado y lúdico de sus famosos cuadros de género infantil Pintado más de una década antes de la célebre serie de la Alte Pinakothek de Munich, podría tratarse de un encargo aislado de una pintura para uso personal.





El cuadro representa a un muchacho que inevitablemente trae a la memoria al desharrapado Niño espulgándose del Louvre. Tanto los ropajes , aunque menos estropeados en el cuadro del Ermitage , como las facciones y el color pálido de la tez parecen aludir al mismo modelo . Cobra fuerza la hipótesis de que se trataría de un mismo muchacho realizando dos acciones muy diferentes.




Si el cuadro del Louvre representa la cruz , o la indigencia y la soledad, aquí se estaría mostrando la cara, o la alegría de vivir. Para ello, Murillo se sirve por primera vez en este tipo de cuadros infantiles de un paisaje abierto , en el que se aprecia en el margen derecho una tapia en ruinas. La economía de elementos, que se reducen al muchacho con el serón en la mano y el perro, contribuyen a que toda la atención de la obra se centre en el sentimiento de  felicidad que emana la sonrisa del chico . De hecho, el tema del cuadro no puede ser otro, convirtiéndose el mudo diálogo entre el chico y el perro en una excusa perfecta para estudiar la alegría en la época más optimista de la vida.



Teniendo en cuenta el verdadero tema del cuadro , se puede deducir que su verdadera belleza reside no en los rasgos físicos del protagonista , sino en la frescura y vitalidad que éste irradia. La expresión del niño , que parece quererdecirle al animal que no tiene nada en el capazo para darle, es una bellisima muestra de la genialidad de Murillo a la hora de pintar los sentimientos humanos más tiernos.




Mercedes Tamara 
25 -09-2013 


Bibliografía : Murillo, Edi Biblioteca El Mundo





miércoles, 18 de septiembre de 2013

LA NIÑA DE LAS NARANJAS JULIO ROMERO DE TORRES


LA NIÑA DE LAS NARANJAS 1928
La niña de las naranjas
óleo sobre lienzo 94x78,7 cm
obra inédita




La niña de las naranjas es una obra "excelente e inédita", como ha sido calificada por los asesores de la sala, representa a una mujer joven sentada, mientras sujeta un frutero con naranjas en actitud pensativa fijando la mirada en el espectador. La dama está situada ante una ventana frente a la luz y al cielo, una composición que puede simbolizar la apertura a la esperanza. LLeva una especie de túnica de color blanco formando pliegues y de su hombro derecho cae una túnica roja que bordea la silla en la que está sentada la protagonista En el fondo se insinúa una mujer de espaldas  en una calle cordobesa con figuras misteriosas y un tratamiento pictórico muy avanzado para la época en que se realizó la obra




 Esta misma temática protagoniza otros cuadros del pintor, entre los que figura una obra de esta misma época, realizada en 1.928. Se trata de Camino de bodas .Anteriormente entre 1925 y 1926 pinto otro cuadro también titulado La niña de las naranjas en el que pintó a una mujer de medio cuerpo en una posición inversa -mirando al espectador -situada a la derecha del lienzo aoma su  pecho izquierdo , mientras que con la mano derecha sostiene varias naranjas

El tema central del cuadro  representa una concepción mixta entre el bodegón y la figura humana, dos líneas argumentales simultáneas que el maestro utiliza también frecuentemente en obras tan conocidas como Naranjas y limones , de 1.927, y La niña de los limones , de este mismo periodo.

Según el informe que acompaña la obra, la composición equilibrada armoniza la introducción de bodegón y retrato destacando la inclusión de la fruta en el contexto. Esta iniciativa no es exclusiva de Julio Romero y ya aparece en autores clásicos como Rafael en Las Tres Gracias y Alberto Durero en Adán y Eva . Ambos pintores influyeron en el estilo propio del retrato, especialidad en la que el pintor cordobés alcanza la genialidad.



Mercedes Tamara 
18-09-2013

Bibliografía : Julio Romero de Torres : Entre el mito y la realidad " Colección Carmen Thyssen Bornemizsa
                     

viernes, 13 de septiembre de 2013

LA CONSAGRACIÓN DE LA COPLA JULIO ROMERO DE TORRES

LA CONSAGRACIÓN DE LA COPLA 1913

La consagración de la copla
óleo y temple sobre lienzo 68 x 70 cm
Museo de Bellas Artes de Córdoba
“Una de las obras de mayor formato de la muestra y que ya hemos instalado es La consagración de la copla, un óleo y temple sobre lienzo de 290 x 230 cm, realizada entre 1911-1912 y perteneciente a la colección Prasa”, explicaba este jueves Lourdes Moreno, comisaria de la exposición y directora artística del Museo.
“Un total de diecisiete figuras que aparecen en el primer plano de la composición. Algunas de ellas son personajes conocidos de su tiempo o cercanos al entorno de Julio Romero, incluso aparece, en un lateral, el autorretrato del pintor”, añade.

Tras recibir la Primera Medalla de la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1908 Julio Romero de Torres emprende la realización de  una obra ambiciosa, de gran formato, dedicada a uno de sus más sentidos temas:el flamenco
Sin duda, La consagración de la copla fue uno de los cuadros más importantes de los que se presentaron a la  Exposcion Nacional de1912 aunque no obtuviese premio alguno. Este hecho motivó el apoyo incondicional de intelectuales como Jacinto Benavente o Valle-Inclán. La crítica de arte pidió, incluso, la dimisión del ministro de Instrucción Pública y en desagravio se organizaron homenajes y banquetes en honor al pintor.
“Buceando en su biografía podemos encontrar, unos años antes, la inspiración para esta obra”, apunta Lourdes Moreno. En agosto de 1908, de viaje por Italia, el pintor envió a su madre una postal desde Milán, con la imagen de Los desposorios de la Virgen de Rafael, que se encuentra en la Pinacoteca de Brera de dicha ciudad. En la postal, se puede leer un comentario manuscrito de Romero de Torres: “Después de este viaje no necesitaré ver más nada...”


En esta obra, y en la pintura Entrega de las llaves a San Pedro de Pietro Perugino, que se encuentra en la Capilla Sixtina, se inspiró Julio Romero para la composición de esta elevación a los altares de la nueva 
divinidad del canto



Mercedes Tamara 
13 -09-2013


Bibliografía : Julio Romero de Torres, Entre el mito y la realidad , Colección 
                       Carmen Thyssen Bornemizsa

lunes, 9 de septiembre de 2013

SOMBRAS Y TINIEBLAS: LA TARDE DEL DILUVIO WILLIAM A TURNER

SOMBRAS Y TINIEBLAS: LA TARDE DEL DILUVIO 1843
Sombras y tinieblas : la tarde del diluvio
óleo sobre lienzo 78,5 x 78 cm
Washington, National Gallery of Art







El cuadro , que perteneció al reverendo TJ Judkin, fue adquirido por White en la subasta Christie´s del 12 de enero de 1872; pasó a William Houldworth en 1878 y figuró en la subasta Christie´s del 23 de mayo de 1891 y en la del 16 de mayo de 1896, en la que fue comprado por Shepherd Agnew lo adquirió en 1900 a Maurice Kahn y lo vendió a Darell-Brown en 1901. En 1928 se hallaba en la Howard Young Galleries de Nueva York en 1933 pertenecía a Liliam Timken que lo donó al museo de Washington en 1859.




La obra no fue expuesta en la Royal Academy en 1843 como pareja de Luz y color a causa del predominio de las tonalidades gris-verdosas y de la ausencia del negro, y fue sustituida por una versión posterior, actualmente en la Tate Gallery de Londres, caracterizada por unos contrastes muy fuertes y por unos tonos marrones más incisivos.




En la espiral formada por los pájaros , Turner utiliza el mismo recurso compositivo ideado para las bandadas de gaviotas que aparecen en otros cuadros. En Sombras y tinieblas . La tarde del Diluvio , la materia pictórica es un magma movido por una fuerza centrífuga que a trechos deja emerger las figuras de losanimales que se mueven a tientas , siluetas inciertas e indefinidas , para después volver a sumergirlas en su interior y a dejarlas arrastrar por el movimiento , en torno al centro luminoso , en el cual destacan las siluetas de los pájaros negros.







Mercedes Tamara 
9 -09-2013


Bibliografía : Turner, Edic Biblioteca El Mundo

viernes, 30 de agosto de 2013

EL CANAL DE CHICHESTER WILLIAM .TURNER

EL CANAL DE CHICHESTER 1828
El canal de Chichester
óleo sobre lienzo 65,5 x 134,5 cm
Londres, Tate Gallery



Los paisajes de Perworth fueron encargados por Lord Egremont y se dividen en dos grupos : el primero comprende cinco pinturas procedentes del Legado Turner y actualmente conservados en la Tate Gallery ; el segundo incluye cuatro lienzos  que se derivan de cuatro obras de la Tate, pero más definidas en comparación con ellas y se conservan aún en Petworth House. La existencia de dos grupos diferentes no se justifica únicamente por las dimensiones, tan grandes las del primero que hizo precisa la realización de otras obras. En realidad, las dimensiones son bastantes similares , de modo que, como han conjeturado Gage ( 1969 ) y otros estudiosos después de él, es más probable que lord Egremont no llegase a comprender y a apreciar el estilo maduro de Turner, como parecen confirmar asimismo las vicisitudes del cuadro Palestrina ,y que por lo tanto hubiese pedido al artista versiones más acabadas de las vistas de sus propiedades.





Del Canal de Chichester ,además de la versión de Tate y la de Perworth House, existe un tercer cuadro conservado también en la Tate , a la cual fue donado en 1944 por M H Turner, descendiente del artista y muy probablemente ejecutado en torno a 1825.


Lord Egremont había sido uno de los financiadores de los trabajos de canalización y precisamente su intervención representó una garantia para el gobierno, que de este modo autorizó la emisión de acciones para sostener el proyecto. El canal había sido inagurado el 9 de abril de 1822, pero dado que en 1826 Lord Egremont había retirado su participación en la sociedad es razonable plantear la hipótesis de que los cuadros fueron encargados antes de esa fecha. El lienzo de Tate , que además no se aparta mucho del de Perworth House, formaba parte del Legado Turner en  1856; pasó a la Tate Gallery en 1914 y volvió a la National Gallery en 1952 y definitivamente a la Tate en 1964


Mercedes Tamara 
30 08.2013




Bibliografía : Turner, Edit Biblioteca El Mundo

martes, 27 de agosto de 2013

PIEDAD EL GRECO


PIEDAD 1570-1576
Piedad
óleo sobre tabla 28,9 x 20 cm
Colección Johnson, Museum of Art, Filadelfia






Sin duda alguna, La Piedad en sus dos interpretaciones , son la respuesta de El Greco a la fascinación ejercida por Miguel Ángel . No le admiró por su pintura, antes al contrario , le enjuició duramente. Estaba en Roma y eso le Roma y eso  le acarreó serias consecuencias . Sin embargo, Miguel Ángel le fascinó. Su dibujo, su interpretación de la anatomía y musculaturas , la polencia de sus esculturas a la fuerza hubieron de sorprenderle. El encuentro con el genio florentino fue indirecto , ya que cuando El Greco llega a Roma , el florentino ya había muerto, pero pudo tener lugar en la mansión romana de Pier Antonio Bandini , en Monte Cavallo. Allí estaba el grupo escultórico de la Piedad que hoy se conserva en la catedral de  Florencia . También pudo conocer los dibujos que coleccionaba Giulio Clovio . De hecho, la primera de las versiones que realiza con el tema de la Piedad que está en Filadelfia , guarda estrechas relaciones tanto con la escultura como con el dibujo conservado en el museo de Boston. De ambos toma el " pathos " y la disposición de la figura de Cristo , que volverá a repetir en la Trinidad y en uno  de los soldados de la Resurrección, pintadas para el convento toledano de Santo Domingo el Antiguo

Respecto al modelo migueangelesco. El Greco sustituye a José de Arimatea por  la Virgen , que ayudada por María Magdalena y San Juan sostienen el cuerpo  inerte de Cristo. Entre todos componen un perfecto triángulo , cerrado y comacto  que se proyecta sobre un árido paisaje , son las tres cruces del Calvario al fondo  y un cielo que acentúa el presagio mortal .
La versión de Nueva York mantiene el mismo esquema pero manifiesta la madurez adquirida por el pintor , a pesar de los pocos años que le separan . A grandes rasgos, la composición está mejor resuelta, consiguiendo mayor dramatismo y elegancia, sin cambiar nada, salvo la seguridad que guía su pincel . El rostro de María , mucho más destacado, recuerda al de Laooconte que pintará muchos años después. La anatomía de Cristo está mejor modelada; también el "contraposto aunque forzado, se integra mejor en todo el conjunto . El colorido , mucho más  luminoso, da entrada a los blancos que caracterizarán de ahora en adelante su  paleta. Tal y como se ha reconocido, nunca antes El Greco había creado un grupo tan equilibrado y armonioso , tanto en lo estético como en lo emocional.
Mercedes Tamara
27 -agosto-2013

Bibliografía :El Greco El pintor humanista : Obras completas Edic Libsa