jueves, 12 de diciembre de 2013

RESURRECCIÓN EL GRECO


RESURRECCIÓN 1597-1600
Resurrección
óleo sobre lienzo 275 x 127 cm
Museo del Prado, Madrid





Palomino creyó identificar una " resurrección " de tamaño natural en la capilla de la Virgen en el monasterio dominico de Nuestra Señora de Atocha en Madrid. Este dato indujo a pensar que formaba parte del encargo recibido por El Greco y que como tal se haya aceptado . Tras las recientes investigaciones , hoy se da por seguro que formaba parte del retablo del colegio de Dº María de Aragón. La Resurrección comparte todas las características del estilo que se anunciaron en el citado colegio . Pincelada suelta y deshecha , fuerte empaste, trazos angulares , contrastes violentos de colores y luces y desproporción sobrenatural de las figuras . Todos ellos son los rasgos que anuncian el lenguaje cada vez más simbólico y espiritual que adopta El Greco en su etapa final.




El tema de la Resurrección le es ya familiar y de hecho, la escena guarda muchas similitudes con la que pintó en Santo Domingo el Antiguo, manteniendo con ello el respeto a las reglas de la Contrarreforma y de algunos de sus pensadores como Molanus . En esta ocasión ha eliminado cualquier referencia espacial y la composición al completo se somete al contraste emocional entre el grupo de soldados y el Cristo resucitado . Este adquiere una apariencia más simbólica que real y adopta la postura propia de El Greco, pies cruzados, brazo izquierdo avanzando en acción de bendecir y el derecho ligeramente retrasado sosteniendo la banderola . Así volverá a representarlo en la pequeña escultura del tabérnaculo de Távera.




El estatismo de su figura , coronada con nimbo romboidal , contrasta con el paroxismo de los guardianes que se agitan en contorsiones irreales. Describen escorzos cada vez más imposibles, algo característico de esta fase final del pintor . Entre ellos, el soldado caído hacía el espectador provoca una sensación de fuga acentuada además con el predominio en el gesto vertical . Es decir, los brazos hacía arriba , bien en señal de asombro o bien en la acción de testificar el milagro, como lo hace la figura de la derecha, tan querida del cretense, ya que la repite constantemente y siempre con el mismo significado . Además, ha simplificado al máximo el revestimiento de la coraza militar de todos los guardianes que queda reducida a una segunda piel , con la que deja traslucir la musculatura y anatomía del cuerpo que protege. Se trata de in indudable rasgo manierista tan irreal como estético






Mercedes Tamara
12-12-2013

viernes, 6 de diciembre de 2013

BARCO DE PESCA ENTRE DOS ROCAS EN UNA PLAYA DEL BÁLTICO CASPAR DAVID FIEDRICH

BARCO DE PESCA ENTRE DOS ROCAS EN UNA PLAYA DEL BÁLTICO 1830-1835
Barco de pesca entre dos rocas en una playa del Báltico
óleo sobre lienzo 22 x 31, 2 cm
Colección privada



En 1945, Carl von Lorck encontró este cuadro en el palacio de Basedow, en la región de Mecklenburgo, junto a otras cuatro pinturas de Fiedrich . Incluso al año siguiente , después de haber publicado su primer hallazgo, descubrió otras dos obras del pintor en ese mismo lugar. Von Lorck dedujo que estas obras habían sido adquiridas directamente al artista por el propietario del palacio , el conde Fiedrich von Hahn ( 1804-1859 ) En la colección se hallaron también las obras de otros románticos : Koch, Catel, Dahl y Blechen.


No ha sido discutida la datación propuesta por Von Lorck, que la consideró posterior a 1830. El propio Bôrsch Supan , por comparación con otras realizaciones, admite que esta pintura se ordene en el último período activo de la vida de Fiedrich, e incluso apunta como fecha aproximada 1832. Otras obras de este período y de medidas similares guardan un estrecho parentesco con este cuadro. Entre ellas cabe citar Marina con puesta de luna ( Leipzig Museum der bindenden Künste ) Playa pantanosa ( Hamburgo,Kunsthale) Las redes ( San Petesburgo, Ermitage ).


En principio no se ha considerado la posibilidad de que la obra formara parte de un ciclo o una serie de marinas o vistas con temas comunes. Esto no sería en absoluto excepcional , pues son muchas las obras de Fiedrich que tienen su pendant o que se enmarcan en ciclos de horas del día o de acciones de la naturaleza .De hecho, el que esta pintura se hallase junto a otros seis cuadros del autor en una misma colección hace pensar en una voluntad de armonización temática, a la que pudo contribuir el propio artista en una medida que desconocemos .


El cuadro representa a un velero con varios pescadores a bordo haciéndose a la mar en una pequeña ensenada del litoral báltico. Si se identifica el lugar con una playa indeterminada del Báltico, se hace en razón de los temas que frecuentan absolutamente las marinas de Fiedrich, la costa pomerana y Rüngen. Sin embargo, aún no se ha relacionado la fisonomía de este paisaje con dibujos concretos del pintor realizados del natural.


La escena ambientada en una hora crepuscular incluye un grupo de hombres, que, de pie y de espaldas al espectador, observan o despiden la embarcación , aunque sin que sus miradas se crucen con la de los tripulantes. La presencia de estos personajes , vestidos con ropa tradicional alemana, no es fácil de explicar. Contribuye, antes bien, a acentuar un gusto por lo enigmático del paisaje . Con todo, podría entenderse que su proximidad al barco se debe a que han prestado compañía o ayuda a los tripulantes al hacerse a la mar, tal vez incluso por tener que vencer una encalladura en ese litoral pedregoso. Sólo si ponemos la composición en relación con un dibujo de Fiedrich joven, del carnet de Berlín de 1799 titulado Despedida al borde del mar ( Mannheim Kunsthalle ) que precisamente representa una embarcación de un país idéntica a la de este cuadro y diferencia dos tipologías de personajes , podríamos identificar la acción que aquí se ilustra como despedida. En cualquier caso, Fiedrich establece como asunto la separación entre dos grupos correlativos de hombres , los que salen a navegar y los que quedan en tierra, y. por tanto, entre las posiciones de ambos en su correspondencia con la naturaleza representada. El rendimiento alegórico de este paisaje radica en el énfasis dado a los contrastes entre las partes en esta situación de partida.


La composición se guía con una distribución en superficie marcada por la octagonal , que es linea secante de la proa del barco, por la distribución de triángulos que enmarcan los objetos representados y por el eje longitudinal y las lineas de la costa y del horizonte , que establecen una rigurosa repartición de espacios. A la escena principal le corresponde el área más privilegiada por el efecto de concentración de luces. El fuerte contraste lumínico entre lo cercano y la lejanía procura una impresión de inconmesurabilidad para la penetración visual en profundidad que se ve compensada por la armada distribución de masas en superficie.


Mercedes Tamara
6 -12-2013


Bibliografía : Caspar David Fiedrich, Edic Taschen

jueves, 5 de diciembre de 2013

LA CREACIÓN DE EVA MIGUEL ÁNGEL


LA CREACIÓN DE EVA 1509-1510
La creación de Eva
Fresco sobre papel 170 x 260 cm
Bóveda de la Capilla Sixtina, Ciudad del Vaticano






La historia de La creación de Eva es la primera que presenta la figura de Dios padre, que desde entonces aparecerá en todas las escenas bíblicas .La armónica composición de esta escena se basa en el esquema triangular que forman los cuerpos de los tres personajes , cuyas cabezas aparecen alineadas




En la esquina inferior izquierda de este jardín del Edén , en el que el artista en lugar de mostrar una vegetación exhuberante lo representa totalmente desnudo. Adán aparece durmiendo, con su cuerpo apoyado sobre el tronco de un árbol muerto.La rama que sale de este pequeño tronco guarda un gran paralelismo con la figura de Eva , que nace del costado de Adán, tal y como narra el Génesis.




Eva se dirige hacía Dios , inclinando su cuerpo y juntando las manos en señal de oración, con un gesto servicial al de una figura de Masaccio, que fue copiada por el joven Buonarroti en un dibujo que se conserva en el Tyler Museum de Haarlem. A la derecha , Dios es representado como una figura de grandes dimensiones que bendice a Eva, mientras le enseña las cosas permitidas y prohibidas en el paraíso. La monumentalidad del " Padre eterno " se ve reforzada por el pesado manto que cubre su cuerpo y por la inclinación de su cabeza , ya que si la levantase se saldría del marco



Mercedes Tamara

5 -12-2013









 Bibliografía :Miguel Angel grandes maestros edic Libsa

sábado, 23 de noviembre de 2013

LOS NIÑOS DE LA CONCHA MURILLO

LOS NIÑOS DE LA CONCHA 1670
Los niños de la concha
óleo sobre lienzo 104 x 124 cm
Madrid, Museo del Prado






En la Europa católica , sobre todo en Italia y en España, la devoción por el tema de la infancia de Jesús y de San Juan estaba muy arraigada en el siglo XVII , Murillo,que había trabajado independientemente ambos asuntos, da en este lienzo con un modelo de representación que convertirá este cuadrito en uno de los más famosos de toda su obra, numerosas veces reproducido en estampas y láminas. El tema tenía antecedentes en el Renacimiento, pero no será hasta este siglo cuando se haga verdaderamente popular merced a un grabado de Guido Reni.




Murillo ilustra el momento en que Jesús da de beber agua de una concha a su primo Juan, identificado por la cruz y el cordero. En el cielo, desde un rompimiento de gloria , unos ángeles niños contemplan la escena. El pintor juega con el encanto de los temas infantiles. al tiempo que introduce un guiño que cualquier espectador de su tiempo comprendería. En realidad, está haciendo una velada alusión al episodio más famoso protagonizado por los dos primos, el bautismo de Cristo a orillas del Jordán . Con el empleo de una paleta clara y de tonos pastel , sobre todo en las carnaciones de los niños y en el rompimiento de gloria. Murillo suaviza el contenido simbólico del cuadro y anuncia algunos rasgos estilísticos dieciochescos. La luz, uniformemente distribuida sobre los personajes, parece también obedecer a la idea de eludir una dramatización del infantil episodio.




La gracia y aparentemente ingenuidad con la que el artista interpreta un tema poderosamente simbólico es con toda seguridad uno de los aciertos de esta pintura y la causa de su gran popularidad




Mercedes Tamara
23-11-2013

jueves, 21 de noviembre de 2013

CARMENCITA JUGANDO ANTONIO LÓPEZ


CARMENCITA JUGANDO  1960
Carmencita jugando
óleo sobre lienzo 106,5 x 149, 5 cm
Colección particular






Un recurso compositivo habitual es la unión de dos escenas en una,sirviéndose de soluciones formales que justifiquen la comunidad entre ambas . En Carmencita jugando , Antonio López elige una perspectiva alta , lo que le permite ampliar el campo visual , llevando la línea del horizonte hacía la parte alta del cuadro. Éste se divide, de un modo natural, plenamente justificado , en tres zonas o bandas , cuya dimensión e importancia espacial decrecen a medida que se aleja del primer plano.




En la parte baja del lienzo sitúa la escena principal , que da título a la obra , una escena casi recogida, intimista, pese a desarrollarse en el exterior. La hermana del pintor distribuye por la terraza unos juguetes que reproducen el mobiliario de una casa tradicional de Tomelloso: la cama, las sillas, , la máquina de coser, la palangana, los instrumentos de cocina...Las huertas y casas verdaderas ocupan  la segunda franja , mientras en la tercera, el paisaje se pierde al fondo, confundiéndose con el cielo.




La luz unifica el espacio: la perspectiva elegida, la planitud de La Mancha y el pintar del natural, le permiten ofrecer un verdadero documento de la vida en Tomelloso, aunque inicialmente planteaba una composición en la que una mujer se bañaba en un lago. De nuevo es el proceso de trabajo el que determina la imagen final , que aparece y se define cuando el pintor se aferra a lo próximo , a lo visible como punto de partida.




Carmencita jugando es un cuadro de una notoria complejidad técnica y conviene detenerse en los detalles ( el tratamiento de los juguetes de la niña, los campos labrados, los árboles en flor, una horizontalidad del paisaje sólo rota por la chimenea y el humo, la precisión de la pincelada al definir los edificios ) o algunos recursos compositivos ( situar objetos sobre el muro de la terraza, para resaltar la continuidad entre los dos espacios )




Mercedes Tamara
21-11-2013


Bibliografía : Antonio López, Biblioteca El Mundo

martes, 12 de noviembre de 2013

SAN SEBASTIÁN EL GRECO

SAN SEBASTIÁN 1577-1580
San Sebastián

óleo sobre lienzo 191x 152 cm
Sacristia de la catedral, Palencia




Es uno de los cuadros más bellos y el más italiano de los realizados en España. Lo temprano de la fecha explica , en cierto modo, el fuerte influjo de la lección  aprendida en Italia. Se cree que fue pintado para D. Luis de Castilla, cuando El Greco trabaja por encargo de su padre , D. Diego, en Santo Domingo, el Antiguo.El propio Luis , destinado como obispo a la catedral de Palencia, lo donaría en 1604 en agradecimiento por haber conseguido la dispensa " ob defectu natalium" que como hijo ilegitimo le impedía obtener las órdenes mayores (ALVAREZ, 1993) Sin embargo, no todos los historiadores reconocen la relación del lienzo de San Sebastián con los Castilla lo que da pie para que se barajen otros clientes, igualmente ilustres, conocidos en Roma o en círculos similares como Francisco Reinoso o Zapata de Cárdenas.






La hagiografía del santo, narra que, perseguido por el emperador Diocleciano, fuesometido a martirio. Santa Irene será quien le cure las heridas como quedó concebido en un lienzo de Ribera , ya en el Siglo de oro español. La versión que hace El Greco entra de lleno en la corriente del Renacimiento que lo representa en la acción de ser asaetado. Los precedentes de la pintura italiana son muy numerosos, si bien se ha querido ver la relación más próxima con el San Sebastián de Tintoretto. Lo cierto es que tanto Tintoretto como El Greco utilizan una fuente común, lo que explica las similitudes que pueden guardar. Es Miguel Angel, quien presta, al menos al cretense, una serie de soluciones formales que Doménikos reelabora creando una de las escenas más personales y clásicas de su repertorio.La figura del santo, prácticamente desnudo , llena todo el lienzo. Es su segundo desnudo, tras el Adán concebido en el Tríptico de Módena, pero ahora lo que  presenciamos es una escultural figura manierista. Describe una interminable "serpentina " , esteticista y lánguida cuyo modelo hay que buscarlo en la escultura de la Victoria miguelangelesca del palacio Veccio. Igualmente guarda recuerdos de algunas de las figuras de la Capilla Sixtina . La imagen de San Dimas en el Juicio Final podría haber inspirado la contorsión del mártir, al igual que reconocemos en el brazo atado la misma solución que con la que Adán extiende su mano en la  Creación de Adán. Como es habitual en El Greco son préstamos que, lejos de restarle capacidad de inventiva propia, demuestran su genio a la hora de reelaborar y madurar su propio código visual y forma





La luminosidad de la anatomía se apaga con el tronco que le sirve de soporte y con el que entramos en el paisaje, de horizonte muy bajo. Es muy similar al que cuela en los fondos del retrato de Giulio Clovio, lo que demuestra lo cercano de sus recuerdos italianos. Todo en el lienzo respira la idealización estetizante del gran arte 

de Italia.
Mercedes Tamara
12-11-2013





Bibliografía :El Greco El pintor humanista : Obras completas Edic Libsa

martes, 5 de noviembre de 2013

VENECIA , LA ENTRADA AL GRAN CANAL MARTIN RICO

VENECIA , LA ENTRADA AL GRAN CANAL 1877
Venecia, la entrada al Gran Canal
óleo sobre lienzo 42x 71,7 cm
Filadelfia, The Pennsylvania Acadeny of the Fine Arts






Tras sus primeras estancias en la ciudad Rico hubo de buscar variaciones sobre los motivos venecianos . No sólo pintó rincones de barrios más apartados de San Marcos , sino que, en este mismo lugar, buscó composiciones diferentes. En algunas de ellas se valió de motivos de embarcaderos donde, como en este caso, la disposición de las góndolas entre los pali, con diferentes toldos las del fondo, otorgan riqueza y amenidad a la composición. En una estrecha franja el pintor acertó a disponer , de modo ordenado y distinto, hasta nueve embarcaciones paralelas que, como las gradas de la Plazetta de San Marco, acentúan la horizontalidad de la composición. La vista capta una gran animación pues incluye, del lado de la Dogana, junto a la Salute otros barcos de vela. A la derecha , en la Piazetta, algunas figuras de damas vestidas con mantillas a la veneciana se relacionan con los estudios de los cuadernos de dibujo. Su presencia en distintos términos acentúan la perspectiva, que también realza la disposición de las columnas del Molo ,la Libreria y la Zecca y acusan las lineas en fuga hacía el fondo de la escalinata, en contraste con las gradas paralelas y con las góndolas.




Particular interés tiene en esta obra la presencia de un colorido vivo y animado, que también se advierte en los reflejos del primer término en el agua.Estos aparecen realizados con pinceladas independientes, ligeras,delgadas, y, en su forma levemente curva , sobre todo, las del primer término, junto a las gradas, con mayor movimiento que en otras obras . La fina captación de la luz llevó al artista a colorear suavemente en rosa la parte inferior del cielo, que va volviéndose azul hacía la parte superior. Este recurso, empleado a la plena luz del mediodia estival , supone una aguda observación del natural y una ejecución muy ajustada a él. Junto a ello, el suave cromatismo entre rosa y malva de la Piazetta y de las columnas y los delicados blancos y grises de la Dogana y Santa María della Salute otorgan a esta pintura una especial calidad cromática que puede relacionarse con La Piazetta,cuadro asimismo de 1877 adquirido por Henry C. Gibson y legado a este mismo museo






Mercedes Tamara
5-11-2013


Bibliografía ; El paisajista Martín Rico Edit Javier Barón, Museo Nacional del Prado                            Madrid


lunes, 4 de noviembre de 2013

IGLESIA DE LA SALUTE Y LA DOGANA MARTÍN RICO

IGLESIA DE LA SALUTE Y LA DOGONA 1900
Iglesia de la Salute y la Dogana
óleo sobre lienzo 65,5 x 101 cm
Colección particular





En los últimos años de su carrera, una vez casado en segundas nupcias y adquirida su residencia muy cerca del Campo de la Salute , los motivos de la gran iglesia barroca y de la Dogana de Mar ( Aduana del Mar ) que ya habían aparecido en sus cuadros , se hicieron muy frecuentes en su producción. Esta es la obra de mayor ambición entre las que pintó en 1900.


El artista estudió la composición en un boceto realizado a pluma y tinta , de gran interés. A pesar de la agilidad con que está realizado , en él aparecen todos los elementos de la composición, tomada desde un punto de vista algo más bajo que el cuadro definitivo , que también se amplía un poco para incluir la mayor parte del frontón derecho de la Salute, y una linea de edificios de mayor anchura que en el boceto . Rico dispuso la composición en tres frentes sucesivos que le permitiesen mostrar diferentes vistas de la pintura. En primer lugar, la riqueza decorativa de la Salute,luego en contrate , la sencilla austeridad de la Dogana del Mar: el simbolismo de cuya escultura de remate ,la Fortuna ,no dejaría de tener presente y, al fondo, el atractivo del frente maritimo de la ciudad en su parte oriental.


En su marcada aproximación de la Salute que, exenta, se convirtió en el icono de la otra obra más destacada de este período, el artista mostró su destreza en la representación de la decoración arquitectónica y esculpida. En otros dibujos estudió las esculturas de ángeles que rematan los ángulos de los frontones y las balaustradas , y cuyo protagonismo hace patente su predilección por la escultura decorativa.


Como es propio de sus obras de los últimos años , dispuso el pórtico principal muy lateralmente , para estudiar el efecto de la rica `plasticidad de sus esculturas, que emergen parcialmente de sus hornacinas entre las gruesas columnas de orden gigante. A través de trazos muy breves y rápidos de la pluma, Rico captó en el boceto las sombras de los elementos arquitectónicos, tales como el intradós del arco de la fachada principal, los tímpanos, los salientes de los plintos que apean las columnas y hasta los dentículos bajo los frontones y cornisas. En el cuadro, las sombras producidas por la luz del atardecer, resaltan con vigor los volúmenes salientes. Por otra parte, el pintor hizo contrastar ek tramo de la escalinata a la luz y el que está a la sombra , producida por la abadia de San Gregorio. Las vidrieras cuyas calidades estudió al modo de otras obras como el Patio de los Dux de Venecia asumen distintas tonalidades, particularmente bellas las rojas del vano de la derecha.


Las figuras, muy numerosas en este cuadro, varían con respecto a su disposición en el boceto. La del hombre tendido en la grada es similar a la de algunos estudios de personajes que descansan o duermen , muy frecuente en sus últimos cuadernos. Las damas le sirvieron al pintor para distribuir vivas notas de rojo a través de sus abanicos y chales, recurso que era habitual en su pintura, pero aquí introdujo además delicados rosas en los vestidos de las niñas , cuya sutileza hace pensar en algunas obras de William Merrit Chase ( 1849-1916 ) a quien trató Rico. La figura del clérigo con las manos cruzadas a la espalda es muy característica y aparece de modo similar , en otros cuadros.


Mercedes Tamara
4 -11-2013

Bibliografía: El paisajista Martín Rico Edit Javier Barón, Museo Nacional del Prado                            Madrid

martes, 22 de octubre de 2013

LA AGUADORA MARTÍN RICO

LA AGUADORA 1875
La aguadora
óleo sobre tabla 31,7 x 34,8 cm
Madrid, Museo Nacional del Prado










En 1875, tras haber pasado la primavera en Sevilla, Martín Rico llegó a Toledo el 28 de mayo y permaneció en la ciudad al menos hasta el 15 de agosto , día que envió una carta a Stwart allí fechada. Durante esa temporada , de al menos, casi tres meses, pintó cinco óleos , entre ellos este y realizó un cuaderno de dibujos.





El artista estudió la composición de esta obra en un boceto, que incluye la parte central , es decir, la portada , la reja, la aguadora y los asnos. La portada es muy similar a la que tenía en la época de la casa de Samuel Levi, tesorero de Pedro P,  luego ocupada por los marqueses de Villena, que sería modificada a principios  del siglo XX para hacer de ella la Casa del Greco. Rico ya había mostrado su predilección por las portadas renacentistas , con puertas de madera de artísticos clavos , en las que la apertura de una de las hojas creaba un espacio interior en  sombra que contrastaba con la plenitud luminosa del exterior . En estos motivos,  que ya había abordado en uno de sus cuadernos de dibujos en Ávila durante el  invierno de 1866-67, solía aparecer una figura en pie que animaba la composición. 


Por otra parte, la reja remata en un escudo flanqueado por bichas afrontadas que  tomó de la que existe en el interior del patio de la misma casa, donde también realizó dibujos. En ese mismo patio, al que volviera para pintar un cuadro allí en su segunda campaña toledana en 1893, estudió la jaula de los pájaros. 



Además de realizar el boceto, Rico estudió de modo independiente la figura de la aguadora , una de las características niñas que acostumbraba a pintar , aunque cambió el tipo y la expresión en el cuadro definitivo. También estudió el asno, cargado con alforjas, y analizó asimismo la cabeza del perro que, tras ensayar diferentes actitudes, representó de frente,como la niña. 



El artista enriqueció el esquema de la portada de principios del siglo XVI con los  remates de las sendas esculturas tomadas de la Puerta de los Leones de la catedral,que estudió minuciosamente en sus dibujos. Añadió una ornamentación  de cardinas en los capíteles y la imposta que analizó en dos dibujos muy precisos en su valoración de las sombras y las luces y en el deterioro por la erosión del listel inferior del friso. Asimismo estudió distintos tipos de clavos , de los que realizó una  combinación en la pintura para resaltar su volumen sobre la puerta, aún más acusado por la incidencia de la luz . 



La vegetación en las macetas dispuestas en la reja y en el balcón , suaviza la aridez de la pared encalada. El gusto por los accidentes producidos por el paso del tiempo es muy visible en el resto de los estucos , la aparición del tapial bajo el encalado perdido , a la derecha, el deterioro de los sillares de la esquina y, sobre todo, el de la imposta y las dos medias columnas , una sin basa y otra sin la mitad inferior del fuste. La luz muy intensa del mediodía estival resalta extraordinariamente las sombras arrojadas por ménsulas y aleros, dibuja con precisión la de las jaulas y valora , intensificándolas , la amplia variedad de texturas del muro . LLevado por su deseo de mostrar el aspecto más propio de la ciudad , el artista agregó, en el escaso espacio equivalente a la cuarta parte en vertical del cuadro , una calle en el fondo en perspectiva, por la que desciende un clérigo con manteo y sombrero de teja y a la que asoma una joven desde una puerta. También aquí la riqueza decorativa del alfiz, los balcones, los canecillos de los aleros , las rejas y las ménsulas de hierro y, sobre todo, la estrechez de la vía y el aspecto de las arquitecturas, evocan el carácter antiguo de la ciudad.




Como en Granada y, en menor medida, en Sevilla, se trataba de mostrar la riqueza monumental de las ciudades españolas a través de un motivo humilde que le permita exhibir una belleza olvidada y como suspendida en el tiempo, rescatada por el artista para un coleccionismo capaz de apreciar aquellos esplendores como era entonces el norteamericano. Además, la extraordinaria precisión del dibujo , fruto del análisis previo en estudios preparatorios y mostrada con claridad en todos los detalles, especialmente en los borriquillos y en las cántaras: la delicadeza del cromatismo , patente en los suaves tonos rosas de los escudos y de los fustes y en los verdes de las jaulas, y el cuidado puesto por el artista en la ejecución sobre una pequeña tabla , hacen de esta obra una referencia capital en la producción del pintor, que la vendió en el alto precio, dadas sus pequeñas dimensiones , se seis mil francos. No es de extrañar , por ello, que artistas norteamericanos como Robert Frederick Blum ( 1857-1903 ) que vio la obra en la casa parisina de William Stewarten 1880, admiraran este estilo , y se vieran influidos por él y que complaciera a críticos de aquel país, como Charles van Dyke que vieron en ella una fina sensibilidad hacía la luz y los efectos atmosféricos.




Rico eligió esta obra , junto con una Paisaje de Toledo , que también pertenecía a Stewart para representar la campaña en aquella ciudad en su envío de dieciséis cuadros a la Exposición Universal de París de 1878. Allí fue una de las obras más apreciadas por la crítica. 



Mercedes Tamara
22-10-2013

Bibliografía : El paisajista Martín Rico Edit Javier Barón, Museo Nacional del Prado           

jueves, 17 de octubre de 2013

SEVILLA MARTIN RICO

            SEVILLA 1875
Sevilla
Acuarela sobre papel 300 x 470 cm
Baltimore, Maryland, The Walters Art Museum




      El artista pintó esta acuarela en su campaña de marzo a mayo de 1875 en Sevilla en la que comenzó, precisamente, por trabajar en esta técnica antes de abordar la pintura al óleo. En este caso la acuarela se relaciona estrechamente con el lienzo La Huerta del Retiro en el que también se representan algunos árboles similares en primer término, los asnos cargados de naranjas e incluso, la misma figura femenina atavíada con un chal rojo. Hay varios dibujos preparatorios . Uno, es el boceto en el que aparecen los elementos arquitectónicos de fondo, e incluso el rústico toldo de la derecha. Representa el fondo de los Alcazáres de Sevilla , desde las Huertas del Retiro, con el Cenador del León a la derecha, que tiene un especial protagonismo en la acuarela por el juego cromático que su cúpula azulejada del siglo XVII proporciona. El lugar de las Huertas del Retiro, muy ameno, se consideraba décadas antes " deliciosísimo y variado , de una extensión infinita "y el artista encontró en él la mejor combinación de riqueza arquitectónica al fondo y belleza natural en primer término.

En el dibujo Rico prestó una atención especial a la iluminación señalando las sombras allí donde efectivamente irían en la acuarela. Como solía , el artista modificó a su gusto algunos aspectos y en lugar de representar la masa central de árboles, los espació convenientemente para introducir un ritmo de elegantes verticales en la composición. Sobre los arcos del fondo pintó yeserías en delicados tonos azulados , violáceos y malvas .Añadió también una faja de decoración rojiza en el cuerpo del cenador, bajo la cúpula y,en lugar de la sola figura que aparece en pie en el dibujo, animó la escena con otras cinco, dos de ellas en primer término, otras dos al fondo, que cuidan las macetas y, a la derecha,una más bajo el toldo, que da sombra al abrevadero.

El colorido presenta una extraña animación debido al acertado uso de los blancos como fondo, no solo en los edificios sino también en el primer término, donde los toques coloreados en verdes grises y ocres no los cubren por completo, lo que produce una intensa vibración de la luz en la composición. La pureza del color, muy intenso, destaca en los violetas y azules del cielo. El recurso cromático de mayor relevancia es el que concierne a las sombras coloreadas en violeta, bajo los aleros, muy visibles en las de las torres en cuyos vanos se descubren asimismo unos tonos azulados muy bellos. También los objetos colocados ante el muro arrojan sombras violáceas, que la blancura de aquel resalta. Sin duda, la ejecución del natural llevó a Rico a optar por ese colorido en la representación de las sombras, lo mismo que había hecho Fortuny en 1874, de modo que ambos amigos llegaron, cada uno por su lado, a consecuencias parecidas en este sentido a la de los pintores impresionistas.

El artista utilizó en esta acuarela un toque en forma de mota a veces de perfiles quebrados , muy personal, frecuente a partir de entonces en muchos de sus dibujos y acuarelas. En las ramas de los árboles la pincelada se hace casi filiforme y atestigua, un carácter nervioso y suelto, un dinamismo mayor al de trabajos anteriores. Como en otras obras sobre papel e incluso también, en algunos de sus óleos pintados en Andalucia, Rico dejo apenas esbozados con toques sueltos las áreas de los bordes y acabó en cambio con mayor minuciosidad la parte central de la escena, lo que da un efecto de frescura y ligereza a la composición. Por otra parte su gusto por la multiplicidad de planos y por la riqueza y diversidad de los elementos representados le llevó a introducir objetos aparentemente secundarios, como las tinajas de barro cocido que se acumulan bajo el balcón del muro a la izquierda , resueltas con la atención justa al pormenor.


Mercedes Tamara
17-10-2013
Bibliografía ; El paisajista Martín Rico Edit Javier Barón, Museo Nacional del Prado                            Madrid