lunes, 13 de enero de 2014

LA CHIQUITA PICONERA JULIO ROMERO DE TORRES

LA CHIQUITA PICONERA

La chiquita piconera
óleo sobre lienzo 100x 80 cm
Museo Julio Romero de Torres , Córdoba








La chiquita piconera es la obra más famosa de Romero de Torres. La escena se desarrolla en el interior de una humilde habitación, con una joven sentada en una silla de enea que se adelanta sobre un brasero, sosteniendo en su mano derecha una badila de cobre con la que mueve el picón, el carbón. Una puerta abierta nos permite contemplar el fondo, con el paseo de la Ribera y el Puente Romano bajo un cielo de anochecer. El hombro desnudo, el incipiente nacimiento de los pechos y las bien torneadas piernas abiertas de la joven embutidas en medias de seda presionadas por ligas de color naranja constituyen la oferta de la muchacha para brindar su joven cuerpo a cambio de alguna moneda que la libere de su humilde condición. La modelo que posó para este cuadro fue María Teresa López, argentina de nacimiento que con 14 años ya era modelo del maestro. 

La chiquita piconera es el auténtico testamento pictórico de Romero de Torres al sintetizar toda su concepción de la pintura y el arte. Con una técnica casi fotográfica en el tratamiento de los planos, la modelo mira penetrante, no al infinito, sino de una forma directa y próxima, convirtiéndose en un cuadro expresionista ya que Romero nos transmite algo más que el placer de contemplar un bellísimo y original retrato; nos muestra el sufrimiento y la penuria de una joven que no duda en dedicarse a la prostitución para salir de su delicada situación. En definitiva, en esta obra se expone todo el arte del genial pintor cordobés que falleció en Córdoba, la ciudad que le vio nacer, al atardecer del 10 de mayo de 1930, a la edad de 55 años. La noticia corrió por la ciudad como la pólvora y los comercios, casinos, teatros y tabernas cerraron sus puertas. En el entierro se dieron cita miles de cordobeses de toda condición social, incluso el Ministro de Gracia y Justicia acudió en calidad de representante del rey Alfonso XIII. El féretro fue llevado por los obreros cordobeses hasta el Cementerio de San Rafael, donde el Ayuntamiento de Córdoba había cedido un terreno en perpetuidad para celebrar el entierro, corriendo también con los gastos de los funerales. Fueron necesarios nada menos que 26 automóviles para llevar las coronas que llegaron desde todos los puntos de España. He aquí una muestra del cariño hacia el maestro, cariño que él también supo transmitir hacia todo el mundo.

Mercedes Tamara
13-01-2014


Bibliografía : Wikipedia

jueves, 9 de enero de 2014

LA FAMILIA DE CARLOS IV GOYA

LA FAMILIA DE CARLOS IV 1800-1803
La familia de Carlos IV
Óleo sobre lienzo 280x 336 cm
Madrid, Museo Nacional del Prado




Una de las obras más célebres y verdaderamente " definitivas " de Goya, con la cual el artista estaba poniendo fin a su relación como pintor de corte. Sabemos que, en abril de 1800, el rey había expresado el deseo de que se hiciera un retrato de familia. En consecuencia, Goya se trasladó a Aranjuez , donde residian los soberanos en aquella época del año, con los lienzos y todo el material para trazar estudios de las fisonomías individuales que luego habrían de componer el retrato de grupo.


Realizó dos estudios de miembros de la familia, si bien el gran lienzo incluía trece figuras, más el pintor. La extensísima literatura crítica ha abordado sobre todo dos cuetiones: la relación con Las Meninas de Velázquez y el oculto propósito expresivo de Goya. De la obra de Velázquez hereda Goya el autorretrato en el margen izquierdo, la presencia de cuadros en las paredes, la posición central del personaje femenino . Por el contrario, renuncia al complicado juego de espejos, perspectivas y puertas que se abren a otras estancias; en lugar de esta compenetración de espacios. Goya levanta un muro frontal que aplana el espacio como un telón. Pero delante se mueven las sombras, crean manchas, se arrastran, lamen la orla de las faldas y se deslizan pegadas a las paredes.


Según algunos críticos , Goya ha puesto un espejo delante del grupo y lo está retratando en el espejo ; esto explicaría tal vez por qué se encuentra detrás de ellos y por qué todas las miradas se dirigen fijas a una distancia intermedia, levemente enajenante. En el siglo XIX, Théophile Gautier vio el cuadro en el Prado e intuyó por primera vez su carga satírica. Lo que hoy nos resulta evidente no debía de serlo en el momento en el que pintó la obra , como testimonían los apreciativos comentarios sobre la labor del pintor en las cartas que se cruzan entre la reina y su amante Manuel Godoy.


Mercedes Tamara
9-01-2014


Bibliografía : Goya , Edit Biblioteca El Mundo


martes, 7 de enero de 2014

EL ASTRÓNOMO JAN VERMEER

EL ASTRÓNOMO 1668
El astrónomo
óleo sobre lienzo 50 x 45 cm

París , Museo del Louvre







Hay noticias del cuadro desde el siglo XVIII; hasta finales del siglo circuló por el mercado juntamente con el que a todas luces parece su pendant . El geógrafo. Los dos cuadros tienen protagonistas masculinos , hecho único en la obra de Vermeer; se trata de dos científicos en medio de los instrumentos de su actividad.
Estas características inhabituales en un artista que gustaba de pintar figuras femeninas ocupadas en sencillas actividades cotidianas , hacen suponer la existencia de un comitente específicamente interesado en este tipo de asuntos.



Se ha supuesto también que pudiera tratarse de dos retratos de una misma persona , a la que habría que buscar entre los intelectuales holandeses de la época. La hipótesis de que se trate del célebre científico Amhonij van Leuwenhoeck que se piensa tendría con el pintor una relación de amistad , es muy sugestiva pero no la avalan documentos seguros .





La escena se construye según las modalidades típicas de de los retratos de intelectuales . Se muestra al astrónomo en su estudio; en torno suyo están los instrumentos de los que se sirve : un gráfico, un astrolabio y un compás. El estudioso está sentado a una mesa en la cual hay un globo celeste que reproduce con extraordinaria fidelidad el diseñado por Joduci¡us Hondius en 1600. En la escena , el protagonista se está levantando de la silla y hace girar la esfera , como para buscar o comprobar algo. Este gesto inmediato y natural confiere a la obra el mismo carácter narrativo de Criada entregando una carta a su señora . Los posibles significados simbólicos aventurados por la crítica se aclaran mejor si se analizan a la luz de la relación con el Geógrafo. Después de La Alcahueta de 1656, este cuadro es el único fechado de la producción segura de Vermeer , aunque la autenticidad de la inscripción que aparece en el armario ha sido puesta en duda . El astrónomo sigue siendo de todos modos un punto de referencia fundamental para reconstruir la evolución estilística del artista

Mercedes Tamara
7 -enero-2014





Bibliografia : Vermeer, Edit Biblioteca El Mundo







sábado, 4 de enero de 2014

CRISTO CRUCIFICADO CON DOS ORANTES EL GRECO

CRISTO CRUCIFICADO CON DOS ORANTES 1777-1580
Cristo crucificado con dos orantes
óleo sobre lienzo 260 x 178
Museo del Louvre, Paris



Firmado con letras mayúsculas al pie de la cruz, la escena contiene en germen todos los elementos que a posteriori El Greco mantendrá en futuras composiciones con el mismo tema . En esta ocasión representa una imagen cuya sobriedad realza la fuerza espiritual que contiene. En el centro dispone el eje de la cruz que adquiere una gran verticalidad , rasgo habitual de ahora en adelante, y sobre todo el bastial, el cuerpo de Cristo en leve " serpentinata ", se dispone con un modelado destinado a realzar la delicadeza de los rasgos anatómicos. Partiendo de un canon claramente manierista , la proporción longuilinea y la suave caricia de la luz sobre la musculatura acentúan la naturaleza divina del Redentor. Para su concepción se ha querido ver la influencia miguelangelesca, concretamente a partir del dibujo de  Cristo crucificado de Vittoria Colonna ensalzado por Vasari como ejemplo de la agonía en la cruz. Al igual que Miguel Angel, El Greco concibe a Cristo aún vivo, a punto de expirar, quizás en el momento en que se producen las palabras recogidas en el evangelio de San Mateo " Dios mío, Díos mío....¿por qué me has abandonado?. Reforzado el interrogante, la mirada del Salvador se dirige a algún punto abstracto, fuera del lienzo, mientras que el celaje del fondo simula el eclipse que acompaña a la muerte de Jesús . La bóveda celeste se rasga y El Greco concibe una contorsión de nubes atormentadas , a medio camino entre luces crepusculares y nocturnas. Sobre ese fondo abstracto, la luminosidad del cuerpo de Cristo se construye a partir de todos los elementos que la iconografía fija para este momento. El paño de pureza, ligeramente caído evita la desnudez inconveniente según las reglas del decoro; los tres clavos ayudan a mantener la contorsión de la " serpentinata ", ya que al montar un pie sobre el otro , la cadera se desplaza forzando la asimetría buscada por el Manierismo. El letrero, coronando la cruz, es fácilmente legible . En él , el cretense  ha dispuesto en hebreo , en griego y en latín el recordatorio de que quien allí yace es " Cristo , rey de los judíos ".



Al pie, los dos donantes se retratan con gran realismo , haciendo gala de la dualidad estilística con la que El Greco suele tratar los temas sagrados . A la izquierda, un clérigo con sobrepelliz junta sus manos en actitud de oración . A la derecha, un noble ataviado a la moda propia de Toledo del siglo XVI , parece actuar como testigo del milagro que presencia. Su identificación ha dado lugar a no pocas dudas. Para algunos historiadores se trataba del retrato de los hermanos Covarrubias , pero tal hipótesis está hoy prácticamente descartada. En cambio, la procedencia del cuadro puede aportar algunos datos que permitan reconstruir la identidad de ambos . Al parecer, el cuadro procede del convento de monjas jerónimas de la Visitación de Toledo, donde lo vio Palomino en 1715.  Los dos personajes pudieran ser, según Isabel Mateo, algunos de los que estuvieron relacionados con las obras del convento y avanza los nombres del canónigo Dionisio de Melgar , y de D. Blas de Fuentechada o de D. Pablo Ródriguez de Belalcazar ( ALVAREZ, 1993 ) Independientemente, su inclusión en el cuadro responde a la espiritualidad de la Contrarreforma en la que la aparición del donante se resuelve mediante una composición en " abisso " esto es, compartiendo el mismo espacio que la figura sagrada pero manteniendo una distancia decorosa con respecto a ella ( MARIAS, 1989 ). De este modo, la presencia de los dos retratos , en los que se ha señalado muchas semejanzas con algunos de los personajes que figuran en el Entierro del conde de Orgaz , no sólo sirve como testimonio del sacrificio de Cristo, sino que semeja una visión espiritual por parte de los dos testigos en un momento de recogida oración.



La cronología del lienzo se sitúa en los primeros años de su estancia en Toledo. Aunque es un tema netamente español, la ejecución formal, esw decir, el estilo utilizado por El Greco, está lleno de recuerdos italianos que se reflejan en otras composiciones de fechas similares como el de San Sebastián de Palencia o la Trinidad de Santo Domingo , el Antiguo. No sólo Miguel Angel . Es posible que también haya un recuerdo evidente del Cristo de Benvenuto Cellini regalado por Cosme de Médicis a Felipe II y colocado en la basílica de El Escorial , donde pudo contemplarlo El Greco.



Mercedes Tamara
4 -enero- 2014


Bibliografía : El Greco El pintor humanista : Obras completas Edic Libsa

domingo, 15 de diciembre de 2013

CAMPESINOS MARTIN RICO


CAMPESINOS S.F
Campesinos
óleo sobre lienzo 27,7 x 52 cm
Colección privada






Tras haber obtenido en 1861 la Pensión de Paisaje para el Extranjero, Martín Rico salió hacía París , en febrero del año siguiente . Allí permaneció unos meses hasta que pensando en aprovechar el final de la primavera y el verano para trabajar al aire libre , solicitó permiso a la Academia de Bellas Artes de San Fernando para dirigirse a Suiza, se lo concedieron el 23 de mayo . En Suiza trabajó bajo la dirección del paisajista Alexandre Calame , visitó con él los Alpes y se estableció en el cantón de Ginebra , situado el suroccidente del país y, desde Satigny pintó varias obras , entre ellas la que constituyó su envío de pensionado del primer año.






A diferencia de lo que ocurre en aquella pintura, en Campesinos el artista se apartó de la composición panorámica y amplia que había cultivado en sus visitas del Guadarrama y en su primera etapa , aún en deuda con los presupuestos del romanticismo , y se concentró en los términos más próximos del paisaje . Éste aparece acotado, casi en su intregridad por una colina de cima llana, que resalta la horizontalidad del paisaje, de modo que el punto de vista elegido acentúa su estabilidad. La colina, junto con las casas que la coronan, fueron objetos de diferentes estudios dibujados a lápiz en un cuaderno de campo realizado en buena parte en Suiza, que revelan el interés con el que abordó esta composición. Asi, en uno de los que abarcan las dos páginas sucesivas del cuaderno abierto, aparece estudiada la misma colina, si bien bajo otro punto de vista , lo que hace pensar que el pintor tenía la idea de aprovecharla para un cuadro, como en efecto hizo.




Esta preferencia por un paisaje muy horizontal centrado en una elevación llana del terreno se ve también en otro de los dibujos de página doble y en otro apunte procedente de otros cuadernos, muy similar a la composición del cuadro , con intensos sombreados muy marcados con el lápiz. En otro dibujo, otro de página simple de encuadre más próximo al motivo, el artista abordó la parte izquierda de la elevación , con las dos primeras casas y el árbol que se alza junto a la segunda. Otros dos estudian las casas dispuestas en hilera entre árboles, con especial atención a la sucesión de los tejados , resaltados en oscuro . Al artista le interesaba ,como denota el cuadro definitivo, mostrar una ordenada composición de volúmenes geométricos armónicamente circundada por los árboles sobre el valle, y ello explica su interés por realizar estos estudios. Por otra parte, en las primeras páginas del cuaderno hay algunos apuntes de campesinos que recogen la hierba como hacen en el cuadro. Este interés en las faenas estivales del campo, además de su fascinación por el paisaje clasicista , le llevó a copiar al poco, entre otras obras de Nicolas Poussin en el Louvre, tres diferentes fragmentos de El verano que representa la escena bíblica de Ruth y Booz ante los campos de trigo en los que trabajan los segadores.




En la composición de Campesinos tiene importancia el modo individual en que Rico trató cada uno de los árboles que rodean la elevación del terreno. Al plasmar su diferente coloración , que varía del verde azulado hasta el castaño e incluye una amplia gama de verdes, otorgó una gran veracidad al paisaje , pintado en pleno verano. La elección de una luz de mediodia resalta con claridad los testeros de las casas, que destacan sobre los tonos algo más oscuros del terreno y los árboles. Sobre ella, las nubes bajas coronan armónicamente el conjunto . En la parte inferior, los prados aparecen con una ligera oblicuidad que anima la composición , lo mismo que la disposición de las cinco figuras de campesinos. En cambio, las lejanías de la izquierda , ordenadas según un suave declive habitual en la obra de Rico durante los años anteriores , aparecen mucho más abocetadas y, lo mismo que el primer término parecen haber interesado mucho menos al artista. La precisa definición de la estructura del paisaje en el segundo término según un orden nuevo es fruto de su experiencia frente a la pintura francesa y esa estabilidad en sus composiciones sería, a partir de entonces, uno de los rasgos distintivos de su pintura



Bibliografia : El paisajista Martín Rico " Edit Javier Barón, Museo Nacional del Prado


Mercedes Tamara

15 -12- 2013



jueves, 12 de diciembre de 2013

RESURRECCIÓN EL GRECO


RESURRECCIÓN 1597-1600
Resurrección
óleo sobre lienzo 275 x 127 cm
Museo del Prado, Madrid





Palomino creyó identificar una " resurrección " de tamaño natural en la capilla de la Virgen en el monasterio dominico de Nuestra Señora de Atocha en Madrid. Este dato indujo a pensar que formaba parte del encargo recibido por El Greco y que como tal se haya aceptado . Tras las recientes investigaciones , hoy se da por seguro que formaba parte del retablo del colegio de Dº María de Aragón. La Resurrección comparte todas las características del estilo que se anunciaron en el citado colegio . Pincelada suelta y deshecha , fuerte empaste, trazos angulares , contrastes violentos de colores y luces y desproporción sobrenatural de las figuras . Todos ellos son los rasgos que anuncian el lenguaje cada vez más simbólico y espiritual que adopta El Greco en su etapa final.




El tema de la Resurrección le es ya familiar y de hecho, la escena guarda muchas similitudes con la que pintó en Santo Domingo el Antiguo, manteniendo con ello el respeto a las reglas de la Contrarreforma y de algunos de sus pensadores como Molanus . En esta ocasión ha eliminado cualquier referencia espacial y la composición al completo se somete al contraste emocional entre el grupo de soldados y el Cristo resucitado . Este adquiere una apariencia más simbólica que real y adopta la postura propia de El Greco, pies cruzados, brazo izquierdo avanzando en acción de bendecir y el derecho ligeramente retrasado sosteniendo la banderola . Así volverá a representarlo en la pequeña escultura del tabérnaculo de Távera.




El estatismo de su figura , coronada con nimbo romboidal , contrasta con el paroxismo de los guardianes que se agitan en contorsiones irreales. Describen escorzos cada vez más imposibles, algo característico de esta fase final del pintor . Entre ellos, el soldado caído hacía el espectador provoca una sensación de fuga acentuada además con el predominio en el gesto vertical . Es decir, los brazos hacía arriba , bien en señal de asombro o bien en la acción de testificar el milagro, como lo hace la figura de la derecha, tan querida del cretense, ya que la repite constantemente y siempre con el mismo significado . Además, ha simplificado al máximo el revestimiento de la coraza militar de todos los guardianes que queda reducida a una segunda piel , con la que deja traslucir la musculatura y anatomía del cuerpo que protege. Se trata de in indudable rasgo manierista tan irreal como estético






Mercedes Tamara
12-12-2013

viernes, 6 de diciembre de 2013

BARCO DE PESCA ENTRE DOS ROCAS EN UNA PLAYA DEL BÁLTICO CASPAR DAVID FIEDRICH

BARCO DE PESCA ENTRE DOS ROCAS EN UNA PLAYA DEL BÁLTICO 1830-1835
Barco de pesca entre dos rocas en una playa del Báltico
óleo sobre lienzo 22 x 31, 2 cm
Colección privada



En 1945, Carl von Lorck encontró este cuadro en el palacio de Basedow, en la región de Mecklenburgo, junto a otras cuatro pinturas de Fiedrich . Incluso al año siguiente , después de haber publicado su primer hallazgo, descubrió otras dos obras del pintor en ese mismo lugar. Von Lorck dedujo que estas obras habían sido adquiridas directamente al artista por el propietario del palacio , el conde Fiedrich von Hahn ( 1804-1859 ) En la colección se hallaron también las obras de otros románticos : Koch, Catel, Dahl y Blechen.


No ha sido discutida la datación propuesta por Von Lorck, que la consideró posterior a 1830. El propio Bôrsch Supan , por comparación con otras realizaciones, admite que esta pintura se ordene en el último período activo de la vida de Fiedrich, e incluso apunta como fecha aproximada 1832. Otras obras de este período y de medidas similares guardan un estrecho parentesco con este cuadro. Entre ellas cabe citar Marina con puesta de luna ( Leipzig Museum der bindenden Künste ) Playa pantanosa ( Hamburgo,Kunsthale) Las redes ( San Petesburgo, Ermitage ).


En principio no se ha considerado la posibilidad de que la obra formara parte de un ciclo o una serie de marinas o vistas con temas comunes. Esto no sería en absoluto excepcional , pues son muchas las obras de Fiedrich que tienen su pendant o que se enmarcan en ciclos de horas del día o de acciones de la naturaleza .De hecho, el que esta pintura se hallase junto a otros seis cuadros del autor en una misma colección hace pensar en una voluntad de armonización temática, a la que pudo contribuir el propio artista en una medida que desconocemos .


El cuadro representa a un velero con varios pescadores a bordo haciéndose a la mar en una pequeña ensenada del litoral báltico. Si se identifica el lugar con una playa indeterminada del Báltico, se hace en razón de los temas que frecuentan absolutamente las marinas de Fiedrich, la costa pomerana y Rüngen. Sin embargo, aún no se ha relacionado la fisonomía de este paisaje con dibujos concretos del pintor realizados del natural.


La escena ambientada en una hora crepuscular incluye un grupo de hombres, que, de pie y de espaldas al espectador, observan o despiden la embarcación , aunque sin que sus miradas se crucen con la de los tripulantes. La presencia de estos personajes , vestidos con ropa tradicional alemana, no es fácil de explicar. Contribuye, antes bien, a acentuar un gusto por lo enigmático del paisaje . Con todo, podría entenderse que su proximidad al barco se debe a que han prestado compañía o ayuda a los tripulantes al hacerse a la mar, tal vez incluso por tener que vencer una encalladura en ese litoral pedregoso. Sólo si ponemos la composición en relación con un dibujo de Fiedrich joven, del carnet de Berlín de 1799 titulado Despedida al borde del mar ( Mannheim Kunsthalle ) que precisamente representa una embarcación de un país idéntica a la de este cuadro y diferencia dos tipologías de personajes , podríamos identificar la acción que aquí se ilustra como despedida. En cualquier caso, Fiedrich establece como asunto la separación entre dos grupos correlativos de hombres , los que salen a navegar y los que quedan en tierra, y. por tanto, entre las posiciones de ambos en su correspondencia con la naturaleza representada. El rendimiento alegórico de este paisaje radica en el énfasis dado a los contrastes entre las partes en esta situación de partida.


La composición se guía con una distribución en superficie marcada por la octagonal , que es linea secante de la proa del barco, por la distribución de triángulos que enmarcan los objetos representados y por el eje longitudinal y las lineas de la costa y del horizonte , que establecen una rigurosa repartición de espacios. A la escena principal le corresponde el área más privilegiada por el efecto de concentración de luces. El fuerte contraste lumínico entre lo cercano y la lejanía procura una impresión de inconmesurabilidad para la penetración visual en profundidad que se ve compensada por la armada distribución de masas en superficie.


Mercedes Tamara
6 -12-2013


Bibliografía : Caspar David Fiedrich, Edic Taschen

jueves, 5 de diciembre de 2013

LA CREACIÓN DE EVA MIGUEL ÁNGEL


LA CREACIÓN DE EVA 1509-1510
La creación de Eva
Fresco sobre papel 170 x 260 cm
Bóveda de la Capilla Sixtina, Ciudad del Vaticano






La historia de La creación de Eva es la primera que presenta la figura de Dios padre, que desde entonces aparecerá en todas las escenas bíblicas .La armónica composición de esta escena se basa en el esquema triangular que forman los cuerpos de los tres personajes , cuyas cabezas aparecen alineadas




En la esquina inferior izquierda de este jardín del Edén , en el que el artista en lugar de mostrar una vegetación exhuberante lo representa totalmente desnudo. Adán aparece durmiendo, con su cuerpo apoyado sobre el tronco de un árbol muerto.La rama que sale de este pequeño tronco guarda un gran paralelismo con la figura de Eva , que nace del costado de Adán, tal y como narra el Génesis.




Eva se dirige hacía Dios , inclinando su cuerpo y juntando las manos en señal de oración, con un gesto servicial al de una figura de Masaccio, que fue copiada por el joven Buonarroti en un dibujo que se conserva en el Tyler Museum de Haarlem. A la derecha , Dios es representado como una figura de grandes dimensiones que bendice a Eva, mientras le enseña las cosas permitidas y prohibidas en el paraíso. La monumentalidad del " Padre eterno " se ve reforzada por el pesado manto que cubre su cuerpo y por la inclinación de su cabeza , ya que si la levantase se saldría del marco



Mercedes Tamara

5 -12-2013









 Bibliografía :Miguel Angel grandes maestros edic Libsa

sábado, 23 de noviembre de 2013

LOS NIÑOS DE LA CONCHA MURILLO

LOS NIÑOS DE LA CONCHA 1670
Los niños de la concha
óleo sobre lienzo 104 x 124 cm
Madrid, Museo del Prado






En la Europa católica , sobre todo en Italia y en España, la devoción por el tema de la infancia de Jesús y de San Juan estaba muy arraigada en el siglo XVII , Murillo,que había trabajado independientemente ambos asuntos, da en este lienzo con un modelo de representación que convertirá este cuadrito en uno de los más famosos de toda su obra, numerosas veces reproducido en estampas y láminas. El tema tenía antecedentes en el Renacimiento, pero no será hasta este siglo cuando se haga verdaderamente popular merced a un grabado de Guido Reni.




Murillo ilustra el momento en que Jesús da de beber agua de una concha a su primo Juan, identificado por la cruz y el cordero. En el cielo, desde un rompimiento de gloria , unos ángeles niños contemplan la escena. El pintor juega con el encanto de los temas infantiles. al tiempo que introduce un guiño que cualquier espectador de su tiempo comprendería. En realidad, está haciendo una velada alusión al episodio más famoso protagonizado por los dos primos, el bautismo de Cristo a orillas del Jordán . Con el empleo de una paleta clara y de tonos pastel , sobre todo en las carnaciones de los niños y en el rompimiento de gloria. Murillo suaviza el contenido simbólico del cuadro y anuncia algunos rasgos estilísticos dieciochescos. La luz, uniformemente distribuida sobre los personajes, parece también obedecer a la idea de eludir una dramatización del infantil episodio.




La gracia y aparentemente ingenuidad con la que el artista interpreta un tema poderosamente simbólico es con toda seguridad uno de los aciertos de esta pintura y la causa de su gran popularidad




Mercedes Tamara
23-11-2013

jueves, 21 de noviembre de 2013

CARMENCITA JUGANDO ANTONIO LÓPEZ


CARMENCITA JUGANDO  1960
Carmencita jugando
óleo sobre lienzo 106,5 x 149, 5 cm
Colección particular






Un recurso compositivo habitual es la unión de dos escenas en una,sirviéndose de soluciones formales que justifiquen la comunidad entre ambas . En Carmencita jugando , Antonio López elige una perspectiva alta , lo que le permite ampliar el campo visual , llevando la línea del horizonte hacía la parte alta del cuadro. Éste se divide, de un modo natural, plenamente justificado , en tres zonas o bandas , cuya dimensión e importancia espacial decrecen a medida que se aleja del primer plano.




En la parte baja del lienzo sitúa la escena principal , que da título a la obra , una escena casi recogida, intimista, pese a desarrollarse en el exterior. La hermana del pintor distribuye por la terraza unos juguetes que reproducen el mobiliario de una casa tradicional de Tomelloso: la cama, las sillas, , la máquina de coser, la palangana, los instrumentos de cocina...Las huertas y casas verdaderas ocupan  la segunda franja , mientras en la tercera, el paisaje se pierde al fondo, confundiéndose con el cielo.




La luz unifica el espacio: la perspectiva elegida, la planitud de La Mancha y el pintar del natural, le permiten ofrecer un verdadero documento de la vida en Tomelloso, aunque inicialmente planteaba una composición en la que una mujer se bañaba en un lago. De nuevo es el proceso de trabajo el que determina la imagen final , que aparece y se define cuando el pintor se aferra a lo próximo , a lo visible como punto de partida.




Carmencita jugando es un cuadro de una notoria complejidad técnica y conviene detenerse en los detalles ( el tratamiento de los juguetes de la niña, los campos labrados, los árboles en flor, una horizontalidad del paisaje sólo rota por la chimenea y el humo, la precisión de la pincelada al definir los edificios ) o algunos recursos compositivos ( situar objetos sobre el muro de la terraza, para resaltar la continuidad entre los dos espacios )




Mercedes Tamara
21-11-2013


Bibliografía : Antonio López, Biblioteca El Mundo