viernes, 19 de diciembre de 2014

PAISAJE CON SAN JERÓNIMO JOACHIM PATINIR

PAISAJE CON SAN JERÓNIMO 1515
Paisaje con San Jerónimo
óleo sobre madera 74 x 91 cm
Madrid, Museo Nacional del Prado



El neerlandés Joachim Patinir está considerado como inventor o, al menos el principal iniciador del " paisaje universal " . A comienzos del siglo XVI, sus obras eran muy estimadas . Alberto Durero se prodigó en elogios hacía este artista de paisajes.

Hacía 1515 pintó y firmó su Paisaje con San Jerónimo . Desde un punto de vista alto, la mirada, cautivada en un primer momento por los motivos del primer plano, se pasea deslizándose permanentemente por un inmenso continuo espacial y paisajístico, hasta llegar a un lejano horizonte , que se convierte en una estrecha franja de cielo. A la izquierda, en el primer plano y ante una extraña formación rocosa , que la vista puede traspasar gracias a tener una cavidad, se encuentra sentado al santo, ante una casucha construída al lado de la roca, mientras está ocupado sacando una espina de la zarpa de un león. En el fondo, casi imperceptibles, otros acontecimientos legendarios en los que desempeña un papel el león, el acompañante de San Jerónimo: en 
un altiplano con el monasterio, San Jerónimo perdona y bendice a los mercaderes arrepentidos , que le habían robado antes un borrico.

Apantallado por la puerta rocosa, de dientes afilados y de color marrón oscuro , el Santo vuelve la espalda al amplio paisaje, que se extiende hacía lo infinito, en el lado derecho y hacía la parte superior : está ensimismado y no ve nada de sus riquezas y bellezas.

En la obra de Patinir, la estrecha senda que conduce al monasterio en el escarpado camino de las virtudes; al fin del camino, los merdaderes ladrones encuentran penitencia y perdón. ¿ Sería por tanto , el paisaje un sinónimo de las seducciones de un mundo , exteriormente tan atractivo como depravado en su interior, al que el asceta vuelve la espalda , del que el santo separa el lugar, modesto pero infinitamente más valioso ? El Jerónimo histórico lo expresó inequivocamente , a finales del siglo IV , en una carta a Paulino : " Haces bien en esquivar las ciudades de su tráfago, para establecerte en el campo y buscar a Cristo en la soledad. Debes rezar, solo con Cristo en el monte (...).

A un sentido metafísico de estas características contribuyen probablemente, por otro lado, también las amenazantes rocas escarpadas, arriba a la izquierda ; no solo existe el monte de Dios , del que se habla con frecuencia en la literatura religiosa, sino que- como ya dijo el Padre de la Iglesia , San Agustín hacía el año 400 -le respone el monte del diablo, como lugar de cadenas terrenas.

Con este óleo, Patinir creó un paisaje universal , no porque desarrollara un panorama variopinto , sino porque a través del paisaje  explicita una visión del mundo, una " exposición cristiana integral. La subjetividad de la vivencia visual que transforma la naturaleza representada en paisaje exige al espectador individual tomar una postura muy personal frente a la visión del mundo aquí implicita.



Mercedes Tamara
19-12-2014

Bibliografía : Pintura Paisajista Edic Taschen

domingo, 14 de diciembre de 2014

RETRATO DE GIOVANNA TORNABUONI DOMENICO GHIRLANADAIO

RETRATO DE GIOVANNA TORNABUONI 1487-1488
Retrato de Giovanna Tornabuoni
pintura al temple 77 x 49 cm
Madrid, Museo Thyssen Bornemisza



Domenico Ghirlanadaio, el maestro con quien aprendió pintura Miguel Ángel , dirigía a finales del siglo XVI el taller más importante de Florencia . Entre sus trabajos más famosos se cuentan las decoraciones para las capillas de la familia Sasseti en Santa Trinitá y de la familia Tornabuoni en Santa María Novella, en cuyos frescos retrató , por lineas enteras a miembros de la familia. Al mismo tiempo, creó algunos de los retratos más fascinantes del Quattrocento florentino.


Representar de perfil a mujeres jóvenes y bellas de destacada posición social era algo que contaba con tradición en Florencia: este es el tipo que siguió Ghirlandaio , cuando recibió el encargo de retratar a Giovanna degli Albizi Tornabuoni . A pesar de que no se la menciona nominalmente puede ser identificada por una medalla . En el cartelino del cuadro -la cartela adherida al reverso- lleva una inscripción. Esta inscripción hace honra a su belleza de la dama . El elogio de la mujer ha de interpretarse en el sentido de que no existen medios pictóricos para plasmar completamente tal belleza: es decir que Ghirlandaio hizo al menos el retrato lo más bello posible.

La datación de la inscripción significa un terminus ad quem ,pues Ghirlandaio solo añadió, en todas sus obras, años relativos a la terminación de un encargo. Es de suponer que el retrato fue realizado antes de comienzos de octubre de 1488, pues Giovanna murió poco después , en el parto de su segundo hijo. La ocasión para dicho encargo pudo ser su boda , en 1486, o el nacimiento de su primogénito en 1487.  La suposición de que , por la representación en perfil , se trató de un cuadro en memoria de la difunta no viene avalada ni por un simbolismo funerario ni por ninguna inscripción ; tal elogio de la mujer habría presentado alguna referencia . Poco depués , Ghirlandaio utilizó este retrato como modelo para la representación de Giovanna en la capilla familiar de Santa María Novella , que decoró con frescos entre 1486 y 1490.

Giovanna está representada en un espacio ficticio , enmarcado en el primer plano como con una ventana : atrás está cerrado con un nicho en la pared , en la que aparecen un broche a la izquierda y un libro a la derecha , por encima cuelga una cadena con cuentas de coral. Esta disposición paralela al espacio subraya la serenidad estlística en la postura del cuerpo. La expresión neutral está concentrada en la presentación de un bello perfil del rostro. El ideal de belleza a la moda en esta época se expresa en la alta frente -subrayada por rasura- el largo cuello, el peinado ricamente trenzado con una cofia y el rico vestido. Todo responde a su estado y posición : Giovanna lleva un sobrevestido sin mangas abierto en los laterales y en la parte delantera debajo, el vestido hasta el tobillo con dibujos de rombos  sobre una camisa blanca . Alrededor del cuello cuelga una cadena con una piedra plana engalanada con tres perlas. El pañuelo blanco que sostiene en sus manos en su complemento meramente de moda, establecido en Florencia durante el Quattrocento, como signo de elegancia femenina.

Mercedes Tamara
14-12-2014

Bibliografia : Retratos, Edic Taschen