viernes, 18 de noviembre de 2011

EL ARCO DE ROSAS DE LA SERIE BRIAR ROSE DE EDWARD COLEY BURNE-JONES

EL ARCO DE ROSAS DE LA SERIE BRIAR ROSE 1884-1885

El arco de las rosas de la serie
Briar Rose

óleo sobre lienzo 124 x228 cm
Oxfordshire The Farindgdon Collection Buscot Park


Burne-Jones se mostró especialmente fascinado por la leyenda de " Brian Rose " ( zarzarrosa ) una variante francesa del cuento de la Bella Durmiente que aún hoy sigue siendo muy conocido. La historia se narraba en Cuentos del pasado ( Cuentos de mamá Ganso, 1697 ) de Charles Perrault ( 1628- 1703 ) y, por supuesto , también en la colección de Jacob ( 1785-1803 ) .


En 1842 se convirtió en el tema de la poesía de  Tennyson titulada The Day- Dream . Burne-Jones se refirió al cuento por primera vez en el panel principal de un amplio esquema decorativo y, en 1869-1871, en una serie de óleos que pintó para el hacendado fabricante William Grahan ( Puerto Rico, Museo de Arte de Ponce ) conocido actualmente como la " pequeña " serie de " Briar Rose " .


Los cuadros de la serie posterior de la que forma parte El arco de rosas estaban unidos entre si por rosas silvestres o Zarzarrosas: el artista siempre preocupado por la mayor precisión posible , solicitó algunos ejemplos de Lady Leighton Warren, para que le sirvieran de modelo.


En los últimos decenios de su vida , Burne-Jones se sintió obsesionado por el sueño que se le convirtió en un tema recurrente en su arte. La mujer sumida en un estado similar al sueño , como reflejo del deseo de escapar a la creciente mecanización de la sociedad, fue también un tema popular en sus contemporáneos  Frederic Leighton y Albert Moore ( 1841-1893 ) .


Según la leyenda de la Bella Durmiente , la princesa fue víctima de un hada maligna: después de pincharse un dedo con un huso, toda la corte cayó en un sueño de cien años. Un joven princesa descubrió casualmente el castillo, cubierto de espinos. Después de cortar los densos setos de espinos descubrió a la princesa durmiente, quien se despertó cuando el caballero le dio un beso poco a poco, toda la corte sale del letargo.

En El arco de las rosas , el último de una serie de grandes óleos , el princípe está aún ausente y la princesa ( a quiensirvió de modelo la hija de Burne- Jones , Margaret ) está rodeada por sus doncellas , mientras yace en un lecho cubierto de piedras preciosas. En lugar de mostrar el momento en que el caballero la besa para despertarla, con lo que devuelve toda la corte a la vida, Burne- Jones deja el final de la istoria a la imaginación del espectador.

Mercedes Tamara
18 noviembre 2011



Bibliografía : Prerrafaelismo, Edic Taschen

martes, 15 de noviembre de 2011

GALATEA DE GUSTAVE MOREAU


GALATEA 1880 

GALATEA
óleo sobre lienzo 85 x 66 cm
París Musée d´Orsay


El tema de este cuadro procede la décima segunda fábula del libro XIII de las Metamorfosis de Ovidio que relata los celos concebidos por el cíclope Polifemo debido al amor de Galatea para el pastor Acis. Dos fotografías, colocadas por Gustave Moreau en su comedor, demuestran del interés del pintor por este tema: una reproduce el Triunfo de Galatea por Rafael y la otra el Polifemo de Sebastiano del Piombo. 

Aquí, lejos de ilustrar el relato, Moreau tan sólo apunta la primera línea: "He aquí un espantoso gigante que ama a una bella ninfa". Propone una lectura personal, moderna y mágica de la mitología pagana, rechazando la anécdota y concentrándose en la oposición entre lo horrible de la fealdad y la belleza exquisita, la bella y la bestia, el amor y el desdén. Su composición, orquesta una lucha entre la sombra y la luz, el mineral y el líquido, el bien y el mal.

El Polifemo de Moreau sin embargo no es un ogro, sino un ser melancólico, perdido en la contemplación monocular de la inaccesible mujer. Galatea, refugiada en el fondo, en una gruta demasiado estrecha para el gigante, aparece como una centelleante perla en su estuche. El cambio de escala entre ambos personajes, se repite entre Galatea y las minúsculas Nereidas, que se vuelven casi invisibles en medio del encaje de plantas acuáticas y de corales... Esta vegetación que parece sobrenatural ha sido, no obstante, el objeto de minuciosos estudios por parte del artista, realizados a partir de un libro de botánica marina conservado en el Museo de historia natural, donde Moreau se había matriculado como oyente, en 1879. 

El trabajo de la pintura al óleo, en la que se mezclan frotados y raspados, otorga un aspecto precioso a la obra, como si se tratase de esmaltes. El Salón de 1880 es el último al que participó Moreau. Galatea determina su triunfo y el apogeo de su carrera.

Mercedes Tamara 
15 noviembre 2011


Bibliografía : París, Musée d´Orsay "Edic Uffmann