martes, 1 de noviembre de 2016

RETRATO DE ISABEL DE PORTUGAL TIZIANO

RETRATO DE ISABEL DE PORTUGAL 1548
Retrato de Isabel de Portugal
óleo sobre lienzo 117 x 93 cm
Museo Nacional del Prado Madrid 


Este admirable retrato de la esposa de Carlos V fue realizado por Tiziano en Ausburgo , nueve años después del fallecimiento de la emperatriz. Resulta difícil señalar lo más destacado de esta obra maestra. puesto que ante el espectador se presenta como una unidad indivisible , en que cada detalle revela la pericia del artista y el alma del personaje.

El artista transmite la dignidad imperial a través de un rostro casi inexpresivo , serio, de mirada melancólica, , pero que revela la inteligencia , que , sin duda , poseía Isabel , también lo hace con el espléndido vestido de brocado rojizo , encajes y pedrerias , y con el largo collar de perlas rematado con un broche de piedras preciosas .La emperatriz está sentada de semiperfil , cerca de una ventana desde la que se divisa un paisaje montañoso , y sujeta un pequeño libro con la mano izquierda. La luz se centra en su figura , pero la que entra por la ventana suaviza la sombra del lado izquierdo del rostro. 

En varios aspectos , la obra escapa a los cánones de Tiziano , quizá porque carecía de un modelo real . No hay, en este caso , la habitual luz dorada , por lo que resalta la palidez de la soberana . La cortina y la pared sustituyen al fondo neutro de otros retratos, , en tanto el paisaje tiene algo menos de la luminosidad y del colorido con los que el artista , desde su juventud , representa la naturaleza.

De todas formas, el colorido es uno de los elementos fundamentales de esta obra . Tiziano hace prevalecer los tonos rojizos , en una gama que va del rosa al morado , y que comprende el vestido y el cortinaje . Estas tonalidades contrastan admirablemente con el color pardo de la pared y el blanco de la parte alta del vestido , los encajes de las mangas y las perlas del collar , que registran una suave color dorado que intensifica el broche a la altura del pecho y en los detalles del brocado . El paisaje que hace de contrapeso y brinda aire a la composición , está compuesto por verdes azulados , grises y una pálida tonalidad naranja que estaría indicando el comienzo del crepúsculo .

Isabel de Portugal era considerada como una de las reinas más bellas en toda la historia de la monarquia española . Este retrato confirmaría este juicio , a pesar de la tristeza que parecen reflejar sus ojos claros . Seguramente su carácter se vio afectado por las largas ausencias de Carlos V , impuestas por las exigencias de la conducción de un enorme imperio que estaba sacudido por las luchas religiosas. 

Mercedes Tamara
1-11-2016

Bibliografia : Tiziano , Edit Biblioteca El Mundo 

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