viernes, 16 de enero de 2015

RETRATO DE LA SEÑORA WILHELMINE GEDON WILHELM LEIBL

RETRATO DE LA SEÑORA WILHELMINE GEDON 1869
Retrato de la señora Wilhelmine Gedon
óleo sobre lienzo 119, 5 x 91,.5 cm
Munich, Bayerische Staagemáldesammlungen, New Pinakothek






El joven Leibl había puesto muchas esperanzas en este encargo : retratar a Mina (Wilhelmine) Gedon, la mujer de 20 años de edad del escultor y arquitecto muniqués Lorenz Gedon. La ocasión para el retrato era, en primer lugar, la boda de la pareja . Pero además , Leibl, con él, se proponía obtener una Medalla en la Primera Exposición Internacional de Arte celebrada en Múnich o iniciar así una brillante carrera . La Sra Gedon describió en sus recuerdos el trabajo en este cuadro, que duró tres meses, como agotador . Estaba encinta y sufría durante las sesiones de posado y los caprichos del pintor , que no parecía terminar nunca , pues corregía el cuadro sin cesar. Por último, el marido dio por finalizadas las mejoras, declaró´terminado y lo elogió sobremanera. Las últimas pinceladas las tuvo que dar el pintor ante un maniquí . Si bien la retratada se dio cuenta de que el retrato estaba admirablemente pintado , le pareció que al final no había quedado completamente bien , pues, su imagen en el espejo le parecía más bella.


En la Exposición de Arte , el cuadro causó sensación ; si bien se había previsto darle la Medalla , al final el jurado se la negó a Leibl con el argumento de que todavía era alumno de la Academia. Gustave Coubert, que se encontraba en Múnich y había trabado amistad con el colega alemán , animó a Leibl - quien había quedado muy decepcionado- a que aceptara una invitación para viajar a París. Leibl se llevó el retrato de la Sra. Gedon , que fue acogido con entusiasmo por el pueblo parisino.
La esperada Medalla le vino, por tanto, no en Múinch sino en París: en 1870 obtuvo, en la Exposición del Salón , la Medalla de Oro y una irresistible oferta de compra , de tal modo que, en Múnich convenció a Gedon para que le permitiera venderlo , solo en 1913 volvería el retrato a Múnich a través de un marchante de arte.

Leibl convenció al público en París , en condición de colorista : era el único pintor alemán cuya capacidad alabó Coubert. La Sra. Gedon se encuentra de pie, con un vestido claro de color ocre de seda bruta , ante una silla que se pierde en la oscuridad pardo-negruzca del fondo. Sostiene algo baja la cabeza, en tres cuartos de perfil, y mira sin objetivo fijo , fuera del cuadro. Su cabello lo levanta una cinta roja , alrededor del cuello lleva sus " joyas filigranas "de piedras rojas, como ella misma dijo. Las manos descansan , una encima de la otra sobre el vientre, con lo que hace discreta referencia al embarazo. Del antebrazo derecho cuelga un sombrero gris, con una grapa o prendedero en forma de mariposa " de la calavera " que sostiene una pluma.

Es precisamente esa moderación en los valores cromáticos lo que caracteriza la pintura de Leibl. Las tonalidades causan efecto gracias a las pinceladas muy diferenciadas . En unas ocasiones aplica los tonos hasta conseguir una consistencia densa ; en otras brilla con las más finas transiciones en la modelación de luces y sombras del tejido. La luz parece llenar las telas como desde dentro, y este brillo hace que también la carnación del rostro se ilumine con numerosos matices . Leibl aplica magistralmente huellas pastosas y restregadas de color para conseguir el contraste entre la figura femenina clara y el fondo oscuro. En el colorismo de Leibl se revela ante todo su estudio de Rembrandt, con cuyos retratos tardíos estaba familiarizado,y de la pintura holandesa de la Edad de Oro. El modelo de la pintura del claroscuro propia de los viejos maestros era, en esta fase, determinante para Leibl. Con todo aplicaba a sus retratos un realismo moderno, que intenta mantenerse cercano a la realidad y que sin embargo obtiene, de los valores cromáticos, un sutil valor artístico.

Mercedes Tamara
16-01-2015

Bibliografia : Retratos, Edic Taschen

miércoles, 14 de enero de 2015

LA HUIDA A EGIPTO ADAM ELSHEIMER

LA HUIDA A EGIPTO 1609
La huida a Egipto
óleo sobre lámina de cobre 31 x 41 cm
Munich, Bayerische Stáalsgemaldesammlungen , Alte Pinakothek




Adam Elseheimer encontró su fuente de inspiración en Italia, primero en Venecia y luego en Roma . Con sus composiciones en la Ciudad Eterna se convirtió en un pintor reconocido de paisajes . La armonía de las pequeñas obras maestras  de Elseheimer ,
fascinó a sus observadores : se caracterizan por el juego lleno de virtuosismo entre las más diversas fuentes luminosas.

La huida a Egipto , un óleo de tamaño miniatura , ha sido admirado desde sus inicios por el atractivo de su ambiente nocturno . Después de la temprana muerte de Elseheimer, Rubens quiso adquirir esta lámina de cobre del legado del pintor amigo, hasta tal punto la admiraba Joachim von Sandrart elogió al pequeño conjunto en su 
Teutsche Academie de 1675, calificándolo de admirable obra maestra : " Algo así no había hecho nunca nadie , una obra que en todas sus partes al mismo tiempo y en cada una de ellas , es absolutamente un parangón "

Elsheimer fue el primer pintor en transformar la huida de la Sagrada Familia de los esbirros de Herodes en una pieza nocturna llena de ambiente . Lo sensacional del cuadro se basa en el hecho de que la vista del firmamento nocturno se debe al telescopio , recientemente inventado , en noviembre y en diciembre de 1608 ,
Galileo Galilei había dirigido el instrumento en Venecia al cielo nocturno , con sus ayuda llevó a a cabo cálculos revolucionarios : la Vía Láctea no era una niebla , sino una franja de miríadas de estrellas y la superficie de la luna estaba sembrada de cráteres y montes. Galileo publicó su descubrimiento en la primavera de 1610, meses después de que Elsheimer hubiera terminado su óleo . Es decir que el pintor debió de visualizar lo que habían mostrado versiones antiguas y más primitivas del telescopio . Sin emargo, así también consiguió realzar la representación cientifícamente fundada más antigua, en la Historia del Arte , del cielo estrellado, de la Vía Láctea y de la superficie de la luna , extraordinariamente estructurada.

Ahora bien, se convierte en obra de arte porque esa óptica en realidad empírica , está transida de la más sutil narración y de una poesía pictórica en relación con los acontecimientos que suceden allá abajo en la Tierra, el viaje de la Sagrada Familia por el mundo, a lo largo de un curso de agua en el que la luna riela dejando su reflejo misteriosamente luminoso, ante el fondo del linde del bosque , José no va delante del borrico , haciendo de guía, como había planteado al principio el pintor , sino lateralmente , casi detrás, con lo que la antorcha que lleva en la mano no sirve para iluminar el camino, sino que es más bien símbolo de la iluminación interior que fue dada al padre putativo, o que le será dada: el saber sobre la luz divina que es el Niño Jesús en los brazos de su Madre. No sorprende, pues, que Rubens y también Rembrandt homenajeran a Elseheimer y se inspiraron sobre todo en su obra principal , ese cuadro que está considerado como una obra cardinal de la pintura barroca , ese óleo que ha creado el cielo nocturno más naturalista y lleno de ambiente de la Historia de Arte


Mercedes Tamara
14-01-2015

Bibliografia _ Pintura paisajista, Edic Taschen