miércoles, 15 de julio de 2015

EL APÓSTOL SAN PABLO DIEGO DE VELÁZQUEZ

EL APÓSTOL SAN PABLO 1618-1620
El apóstol San Pablo
óleo sobre lienzo 99 x 78 cm
Museo Nacional de Arte de Cataluña 



Diego de Velázquez . Su formación y primeros años de ejercicio profesional tuvieron como escenario Sevilla, al amparo de Francisco Pacheco, un pintor erudito con cuya hija se casó . En esta primera época Velázquez pintó temas religiosos y escenas de carácter costumbristas , que trató en clave naturalista , tanto desde el punto de vista de la iluminación como de los tipos humanos, lo que denota un conocimiento caravaggista . Desde 1623 el punto de referencia principal de su carrera fue Felipe IV . Además de pintar para el rey, desempeñó distintos cargos de su confianza como el de aposentador mayor. Su residencia en la corte de Madrid estuvo interrumpida por dos viajes a Italia , en torno a 1630-1650 . Aunque la mayor parte de su producción fueron retratos del monarca y su entorno , ocasionalmente cultivó otros temas , como la historia sagrada, la mitología o las escenas históricas

En El apóstol San Pablo Velázquez retrata al apóstol con un porte muy severo y de gran dignidad, el retratado posee un tamaño monumental, igualmente que el libro que lleva San Pablo en la 
mano derecha , estos rasgos definitorios son característicos de la pintura del artista para crear otro tipo de personajes : sabios o filósofos de la Antigüedad , como en los en ese tiempo se estaban pintando, frecuentemente en parejas o formando grupos mayores, para decorar pictóricamente las salas del estudio. 

Pero en este retrato vemos un rasgo que apunta inconfundiblemente en dirección al territorio de lo sagrado , la iluminación que rodea la cabeza del apóstol , ese resplandor tenue que es reducción naturalista del tradicional halo de santidad ( a la vez que funciona pictóricamente " despegando " del fondo del contorno de la cabeza ). 

No se fácil explicarse que San Pablo no le acompañe aquí ninguna atributo de siempre, una espada, alusiva a su muerte por degollación . Sus razones habrá para ello , pero sin esa marca tradicional de identidad es inevitable, que se tratase de el Apóstol de los Gentiles . Además otra incógnita que se plantea es que Velázquez no ha seguido la tradición de presentar al protagonista calvo como era habitual en otras pinturas del apóstol .


                                                                 Mercedes Tamara ( autora )
                                                                          15-07-2015

                                                          
                                                                          


Bibliografia ; ARTEHISTORA


 




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