domingo, 22 de febrero de 2015

SUSANA Y LOS VIEJOS GUERCINO

SUSANA Y LOS VIEJOS 1617
Susana y los viejos
óleo sobre lienzo 178 x 207 cm
Museo Nacional del Prado, Madrid 



Giovani Francesco Barbieri " Guercino " se mezclan sugerencias de artistas como Ferrara, como Scarsellino y Bononi y Carracci. Pero su estilo es altamente personal caracterizada por una pintura con mucho movimiento y manchada de luz , con un fuerte acento naturalista 



La historia que aquí se narra es la de la joven Susana, que fue espiada por unos viejos durante su baño. Éstos le ofrecieron dinero para que cediera a sus demandas, a las que ella se resistió. Guercino nos describe el momento en que la joven, ignorante aún de la presencia de los viejos, es descubierta por éstos, que se disponen a asaltarla. Los dos viejos están en actitudes contrapuestas. El más avanzado mira a la muchacha mientras con un gesto parece indicarle a otro personaje que se esté quieto. Este personaje que no aparece es amonestado por el segundo viejo, que le ordena silencio. ¿Quién es el personaje? Tal vez un tercer viejo, o tal vez el espectador del lienzo, que de esta manera queda convertido en otro voyeur, según un juego ilusionista propio del Barroco.


 De esta manera, el espectador tiene la ilusión de que la escena se desarrolla ante sus ojos y de que participa en ella. Guercino emplea recursos caravaggiescos para plasmar a los viejos, que se encuentran en semipenumbra. El rostro del más anciano incluso se halla cubierto por la sombra que proyecta ese tercer personaje fantasma. La otra mitad del lienzo, ocupada por Susana, es de corte clasicista. La acción está ralentizada, se adivinan los suaves movimientos de la muchacha, que se apoya en unas construcciones clásicas de mármol. Más blanco que el propio mármol es su cuerpo, de proporciones igualmente clásicas, dibujado a la manera de una estatua. Guercino, pues, sintetiza con elegancia las componentes del Barroco italiano en esta obra.

El cuadro de Susana y los viejos es una obra maestra de Guercino y posee un naturalismo pleno La iluminación cae de pleno sobre el bello cuerpo desnudo de Susana lleno de calor vital y que contrata con las sombras que envuelven a los dos viejos : uno de ellos no aparta la vista de la desnudez de Susana El traje es de color bermellón y una manto entre negro y azul se desprende de su cuerpo mientra apoya su brazo derecho en el que Guercino ha destacado con mucha maestría los músculos y los dedos de la mano abierta que parece asirse a un taburete de color negro que se confunde con el manto del anciano.El otro viejo señala hacía el espectador con la 
mano  para advertirle de lo vergonzoso que resulta el cuerpo desnudo de la protagonista .Lleva una manto de color marrón oscuro con una capucha que rodea su cuello Los cabellos son escasos dado la edad de éste  pintados con un gran naturalismo  A la derecha del lienzo y , por encima de Susana se divisa un pedazo de cielo con unas nubes que lo rodean .



Mercedes Tamara
22-02-2015

Bibliografia : Caravggio y la pintura realista europea MNAC

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