viernes, 21 de marzo de 2014

LA CALUMNIA SANDRO BOTTICELLI


LA CALUMNIA 1495
La Calumnia
Temple sobre tabal 92x 61 cm
Florencia, Galleria degli Uffizi





La pintura procede de la casa Segui , una importante familia florentina. La escena  alegórica hace referencia a una pintura perdida de Apeles, el pintor más famoso de la Antigüedad , que vivió en el siglo IV a C. Este pintó una alegoría de la Calumnia  como exemplum de las falsas acusaciones sufridas . De la pintura nos la describen Luciano y Leon Bautista Alberti.




Botticelli se remite a estas fuentes y crea , a pesar de las pequeñas dimensiones de la obra, una pintura compuesta en una arquitectura grandiosa, rica en los relieves en alusiones clásicas. La escena se lee empezando por la derecha , donde, sentado en un trono, se encuentra el rey Midas flanqueado por dos figuras femeninas ( La Sospecha y la Ignorancia ) que le susurran a sus orejas de asno. De pie, ante el rey ,vestido de harapos, está el Rencor, que trae de mano a la Calumnia , indiferente a cuanto sucede ;ésta arrastra por los cabellos a la víctima , un hombre desnudo y lívido con las manos juntas en ademán de pedir socorro.




Las figuras de la Envidia y el Fraude adornan los cabellos de la Calumnia a la izquierda del grupo central , una vieja envuelta en un manto simboliza a la Penitencia y se vuelve hacía la Verdad, desnuda con el brazo levantado. El color, la luz , móvil y avivada por toques dorados, confieren agitación a la escena ; la profusión de estatuas y bajorrelieves que representan dioses y héroes clásicos no tiene sólo la finalidad de poner la escena en un contexto, sino que da la sensación de que, con su lejanía y su imperturbabilidad marcan el definitivo alejamiento de Sandro del modo 
que representan

Mercedes Tamara

21-03-2014


Bibliografía : Sandro Botticelli, Edit Biblioteca El Mundo


martes, 18 de marzo de 2014

SAN FRANCISCO RECIBIENDO LOS ESTIGMAS VAN EYCK


SAN FRANCISCO RECIBIENDO LOS ESTIGMAS 1428-1432


San Francisco recibiendo los estigmas
óleo sobre tabla 29, 2 x 33,4 cm
Turín, Galleria Sabauda

Unica pintura eyckiana conservada en Italia, posee muchas afinidades con dicho país . Fue probablemente encargada por la familia Adorno, de origen genovés y cuyos miembros ocupaban importantes cargos en Brujas. En 1470, el testamento de Anselmo Adorno , consejero de Felipe el Bueno, menciona dos cuadros obras de Jan van Eyck, del mismo tema, que deja a sus dos hijas. Sin embargo, a la muerte del artista, acaecida en 1441, Anselmo solo tenía 17 años y no podía por tanto haber encargado los cuadros. Pietro, igualmente importante, obtuvo en 1435 el permiso papal para edificar en Brujas la capilla fúnebre de la familia tomando como modelo el Santo Sepulcro de Jerusalén, que sería terminada por su hijo con el nombre de Jeruzalemkert.

Los dos Adornos marcharon en peregrinación a Tierra Santa y dieron su apoyo con especial devoción a la orden franciscana, a la cual estaba encomendada el cuidado del sepulcro de Cristo. Además, el tema, habitual en Italia desde Giotto, estaba poco extendido en el Norte de Europa y, nace, pues, de una petición específica. Con respecto a las representaciones derivadas de los frescos giottescos de Asis, Van Eyck crea una versión personal omitiendo un detalle importante: el de los rayos divinos que unen al Cristo querubín a las heridas del santo, e incluyendo la figura dormida del hermano León, contraposición terrena al fervor religioso de Francisco.

A pesar de ello, el cuadro hace gala de una notable fidelidad al paisaje de Verna- donde tiene lugar el acontecimiento-caracterizado por una peculiar geología. Este aspecto junto con la flora mediterránea y la cordillera visible en el fondo, han dado cuerpo a la hipótesis de un viaje del artista a Tierra Santa, meta de la peregrinación secreta efectuada para el duque en 1426, para la cual Van Eyck habría pasado por Italia



Mercedes Tamara
18-03-2014

Bibliografía ; 1001 Pinturas que hay que ver antes de morirse, Edic Grijalbo

lunes, 17 de marzo de 2014

INMACULADA CONCEPCIÓN JOSÉ ANTOLINEZ


INMACULADA CONCEPCIÓN 1635-1675
Inmaculada Concepción
óleo sobre lienzo 203 x 140 cm
Colección Masaveu






El pintor José Antolinez nació en 1635 en Madrid , donde trabajaba su padre como reputado artesano carpintero al servicio de la corte, aunque la famila procedía de la villa burgalesa de Espinosa de los Monteros , donde figuraban en el padrón de hijosdalgos. Después de la fecha de su bautizo , el siguiente dato conocido es el de su boda a los dieciocho años con la hija de Julián González de Benavides, un pintor de los de entonces llamados " de tienda ". Tras la boda, Antolinez se establecerá por su cuenta , sin nunca abrir un establecimiento público , hasta que murió prematuramente con solo cuarenta años.





A las cortas noticias documentales sobre su vida se unen las facilitadas por Antonio Palomino, quien le perfila como un hombre vanidoso y sarcástico ( Palomino, 1986). De hecho, dice de él que " llegó a ser uno de los primeros de su tiempo ", cosa cierta, ya que el almirante de Castilla, destacado coleccionista madrileño de la época, contó con una de sus pinturas para su sala dedicada a los artistas eminentes españoles. El tratadista cordobés sitúa el aprendizaje de Antolinez con Francisco Rizi, hipótesis admitida por Diego Angulo por su semejanza estílistica ( Angulo, 1957 ), en tanto M Soria habla de la influencia de Jusepe Leonardo ( Soria, 1956 ). En todo caso, en Antolinez se percibe clara influencia de la generación anterior, así como de los venecianos que pudo conocer en las grandes colecciones madrileñas, e incluso de Velázquez , a quien admiró.




Cultivó diversos géneros, mostrando su maestría en el retrato, y se adentró en temas extraños para pintores españoles, como el retrato colectivo, la mitología o la pintura costumbrista, caso de su peculiar Vendedor de cuadros . Sin embargo, se especializó en pintura religiosa, sin duda condicionado por la mayor abundancia de encargos . Entre esta temática destacan sus Inmaculadas , de las que se conserva una veintena.




Antolinez estableció un modelo propio de la Inmaculada Concepción, evolucionando desde la pintada en 1658 ( Colección March ) , con más influencia de Cano , serena, frontal y con el recuerdo de Ribera en el gran manto ondeante, hasta las de su madurez , de gran barroquismo y de modelos muy definidos que difieren de los realizados por los otros dos grandes pintores de Inmaculadas. Se distinguen de las de Carreño en que no están de frente , tienen mayor flexibilidad y el manto se revuelve inflado por el viento . Mientras Murillo muestra , según Angulo, un rostro más seductor en la Virgen resultando más elegante. Pero las Inmaculadas de Antolinez ganarían en riqueza por su color y composición.




El tipo iconográfico creado por Antolinez se muestra en esta pintura en todo su esplendor: la Virgen coronada de doce estrellas y acompañada de la paloma del Espíritu Santo , muestra un rostro fino y leve sonrisa, bajando su mirada a la derecha . Sus manos se juntan con los delante con los dedos delante del cuerpo hacía su izquierda y la rodilla derecha se flexiona suavemente creando un suave contraposto subrayado por el movimiento vibrante de la túnica plateada y el manto azul . La figura se apoya levemente sobre el creciente de la luna, acompañada de querubines entre las nubes y los ángeles niños con los atributos de la Letania Lauretana ( palma, laurel, espejo, rosas, lirios, azucenas ) estando trabajadas con especial detalle las flores. El juego de colores azules, tanto en el cielo como en el manto, los plateados, el rosado de los angelitos o los leves toques malvas de las bocamangas y el ligero velo que fluye por delante , hábilmente enfocado por los juegos de luces , crean un efecto teatral. De todas las versiones conocidas es quizás la más arrebatadora, con los angelitos y querubines repartiéndose en mayor número por todo el espacio del lienzo y celajes en mayor movimiento. En su habilidad con los tonos azules denota su formación , lo que Palomino llamaba " tinta aticianada " así como su admiración por Velázquez en el uso de la platas y la factura suelta, unida a los recuerdos de Alonso Cano en los perfiles puntiagudos.




Esta Inmaculada se asemeja a la del Museo Nacional de Arte de Cataluña, que no está firmada y es de medidas escasamente inferiores. Se conservan otras variantes de este mismo modelo en el Museo del Prado y el Museo Lázaro Galdiano ( Madrid )


Bibliografía : Colección Masaveu





Mercedes Tamara
17-03.2014



domingo, 16 de marzo de 2014

SAN ANDRÉS Y SAN FRANCISCO EL GRECO

SAN ANDRÉS Y SAN FRANCISCO 1587-1596
San Andrés y San Francisco
óleo sobre lienzo 167x 113 cm
Museo del Prado, Madrid





De cuerpo entero, enormes y ascéticos surgen los primeros santos emparejados en el repertorio de El Greco. Suelen ser parejas con cierto sentido doctrinal , como los Santos Juanes o San Pedro y San Pablo, aunque en otras ocasiones como en ésta, la unión sea completamente arbiraria . Responden a devociones privadas y caprichos de la clientela más variopinta de Toledo, desde cofradías a parroquias o particulares, por lo que su tamaño no suele ser grande.




San Andrés y San Francisco en el Museo del Prado , parece ser el primero de esa fructífera serie que luego repite intermitentemente. Fue hallado en el convento madrileño de Dª María de Aragón, pasando a la propiedad del museo en 1942. Sus siluetas longilíneas se recortan sobre un cielo luminoso y amplio con una linea de horizonte muy baja, lo que contribuye a engrandecer la presencia de las figuras. Como mandan los decretos conciliares, lucen los símbolos iconográficos que permiten una fácil identificación . En este caso, San Andrés con la cruz en aspa en la que fue crucificado , mientras que a San Francisco lo inconfundible de su hábito, con los tres nudos del cíngulo, permite una legibilidad incuestionable. Siguiendo las recomendaciones de la Contrarreforma, se revisten de la solemnidad y distanciamiento que les corresponde haciendo un esfuerzo por desvincular la santidad de ese trato más cercano y cotidiano en el que había incurrido la iconografia medieval. Sobríos, majestuosos y rápidamente reconocibles , así es como la Contrarreforma desea difundir la imagen de la santidad.




Así es también como se están pintando en los altares laterales de la basílica escurialense , donde Navarrete el Mudo había iniciado la serie de santos dobles , continuada por Alonso Sánchez Coello , Luis Carvajal y Diego de Urbina. Es posible que El Greco pudiera contemplar algunos de ellos en su estancia en el monasterio, pero, tal como se ha señalado , la tradición de los santos emparejados es bizantina






Mercedes Tamara

16-03-2014


Bibliografía :El Greco El pintor humanista : Obras completas Edic Libsa