viernes, 8 de noviembre de 2013

LA RECOGIDA DEL MANÁ NICOLAS POUSSIN

LA RECOGIDA DEL MANÁ 1637-1639
La recogida del maná
óleo sobre lienzo 146 x 197 cm
Museo del Louvre, París

Poussin escenifica en esta pintura el conocido episodio del Exódo ( 16-11-18 ) cuando los judíos fallecían de hambre en el desierto y Dios hizo caer el maná de los cielos. A la derecha vemos cómo la gente lo recoge con cestos y vasijas en el centro ,observamos a Moisés, de rojo y azul, eleva su índice al cielo mientras el encapuchado Aarón reza. En el paisaje agreste del fondo se ven acampados a los judíos a través de los grandes árboles y las fragosas montañas que rodean el campamento. Poussin señala la aridez del terreno y la dificultad que esto representa con vistas a alcanzar la tierra prometida.
No obstante, hay varias diferencias con la narración bíblica, que representan un corolario particular a la célebre historia.  Escoger un entorno de montañas boscosas en vez del tópico arsenal permite a Poussin fortalecer la escena con detalles como el insólito puente rocoso, legado de antiguos arquetipos pictóricos romanos. Aunque la historia trate del sufrimiento del pueblo judío y el modo en que Dios socorrió su hambruna, en el cuadro casi no se ve a nadie que esté comiendo. Al observarlo de izquierda a derecha , vemos que hace hincapié en la caridad y las buenas obras , como antídoto del egoísmo.
A la izquierda contemplamos a los famélicos judíos , con las principales viñetas iluminadas por una luz que penetra por los claros de las nubes. En cambio, el grupo del fondo es más anónimo y está sumido en la sombra. En la camarilla de la izquierda se presenta una versión de la " caridad romana "-una mujer ofrece su pecho a una anaciana ( quizá su madre ) en vez de a su hijo. Un hombre con una toga roja que observa esta acción alza su brazo en un gesto de sorpresa y de admiración por tan varitativo acto. Sirve como ejemplo para el observador a fin de que se sienta inclinado a comportarse de igual manera . Detrás de ellos hay un viejo postrado en el suelo. Un joven lo anima, apuntando hacía el otro extremo de la escena, donde otro joven corre, acarreamdo un cesto lleno de maná. Una joven con un niño le señalan donde está el desfallecido viejo. Aunque está angustiada, el gesto y su postura denotan respeto por los mayores y una prioridad por las necesidades de los demás . Igual de descriptiva es la emotiva actitud del anciano con los brazos extendidos , una sentida manera de expresar las gracias . Poussin dejó escrito que intentó plasmar las emociones de sus personajes ( en este caso, asombro, solidaridad, firmeza y gratitud del modo más natural posible . Con ayuda del color no sólo jalonó los hitos narrativos , sino que subrayó la santidad de las viñetas insertadas en la leyenda. En primer plano, aparecen combinaciones de los colores primarios rojo y azul, que funcionan como enlaces con la figura central de Moisés . Las dos mujeres que pone como ejemplo de la caridad están pintadas en los colores celestiales azul y amarillo.
En la parte derecho del lienzo, las actividades ya no son tan santas. Dos jóvenes se pelean por el maná y al hacerlo, tiran el precioso alimento al suelo. La gente del extremo recoge ávidamente sin compartirlo con nadie. Una mujer se limita a improvisar un delantal con su túnica para que Dios haga caer su sustento en la ropa. En contraste, el coro de personajes que rodean a Moisés y Aarón adopta una buena actitud : rezan, dan las gracias y veneran a sus líderes porque el alimento celestial permitió a los judíos olvidar su necesidad más básica y dedicarse a la adoración divina . El pintor nos muestra a un pueblo escogido por Dios a causa de su valía esencial , su fidelidad y su honradez.
Para los cristianos, la recogida del maná prefiguró la institución de la Eucaristia en la Última   Cena . Convertida en la misa, el rito central de la fe, se materializa distribuyendo a los feligreses un pan transfigurado en cuerpo de Cristo. Es una manera de crear sentimientos comunitarios y conectar con la naturaleza divina, una divinidad que en este caso no está representada por los artificiosos panes llovidos del cielo , sino por un sol naciente que trae un nuevo día: la Resurrección.
Poussin se inspiró en gran parte , en los arquetipos clásicos y renacentistas que tanto admiraba por su estabilidad visual y armonía, así como por su capacidad para escenificar elevados comceptos morales . El cuadro puede verse como una deliberada referncia a La escuela de Atenas de Rafael. Aún así, Poussin intentó infundir una calidad universal y genérica en sus composiciones-. La claridad y el rigor de las poses y actitudes transmiten la moraleja de esta historia, : los símbolos y los detalles específicos son menos importantes. Poussin indicó al mecenas del cuadro , su amigo, Paul Frést de Chantelou, que debía leerlo como si fuera una historia. Al hacerlo, Chatelou, sin duda reconoció el argumento y empatizó com los sentimientos plasmados en los personajes . A fin de cuentas, es una lección que el observador tampoco es capaz de eludir: la gracia divina puede y debe impulsar a los seres humanos hacía un superior estado espiritual.
Mercedes Tamara
8-11-2013


Bibliografía ; 1001 Pinturas que hay que ver antes de morirse, Edic Grijalbo

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