lunes, 11 de noviembre de 2013

JÚPITER Y SÉMELE GUSTAVE MOREAU

JÚPITER Y SÉMELE 1894-1895
Júpiter y Sémele
óleo sobre lienzo 210x 112 cm
Musée Gustave Moreau, Paris




La leyenda de Júpiter y Sémele es uno de los temas centrales en la historia sobre el rey del Olimpo. Incluido por Ovidio en su Metamorfosis, gira en torno a los celos de Juno ( esposa de Júpiter ) provocados por Sémele , el último de los amorios de Júpiter. Cuando ésta, hija del rey de Tebas, Cadmio , quedó embarazada de Júpiter , Juno se enfureció. Instiló dudas acerca del amante en la mente de la futura madre,por lo que Sémele emplazó a Júpiter para que se mostrara ante ella con su aspecto divino, lo que hizo con desgana. Apareció rodeada por nubes y torbellinos ,armado con rayos y truenos. Mera mortal, Sémele fue incapaz de soportar el divino abrazo de Júpiter y murió. Mercurio le practicó una cesárea e insertó el feto en la cadera de Júpiter para que terminara ahí su gestación. Al niño, al nacer, le llamarían Baco.
Júpiter se sienta sobre un magnífico trono en un lujuriante entorno de exhuberantes plantas, repleto de elementos arquitectónicos decorativos. Él es la cúspide de la escena. Más arriba sólo tiene a los cielos . De su cabeza emana una luz . Sostiene un lirio en la mano derecha para simbolizar la pureza y apoya la izquierda sobre una lira, instrumento de poetas. Para Moreau, la cítara simbolizaba la inteligencia del hombre, un medio que lo capacita para trascender este mundo. En el peto del dios hay incrustrados un loto, el principio femenino hinduísta y un nescarabajo, símbolo egipcio del sol. De hecho, su posición frontal y los grandes ojos abiertos derivan del estilo antiguo artístico de este país norteafricano. El pelo largo recuerda las imágenes de Cristo y los rasgos regulares alufden a Apolo . Pisa el símbolo de la eternidad , el uróboros o serpiente que se muerde la cola. Por debajo del trono, delante de un ligam de oro ( el símbolo hinduísta del principio masculino, sobre el cual, se derraman ofrendas ) está el águila de Júpiter. Así pues, el dios representa la fusión de todas las cosas en un mundo ideal.
Sémele retrocede ante Júpiter, a quien mira atónita mientras que de su costado mana sangre. Eros, tapándose la cara con las manos, se aparta de la agonizante mortal. Su muerte es un sacro exorcismo que purifica la escena. En esa parte del cuadro, cientos de cabezas emergen del entramado arquitectónico. En cada lado hay dos personajes con alas que adoran a Júpiter. Debajo, sentado junto a la derecha del centro, vemos a Pan: mitad hombre y mitad macho cabrío y cubierto de vegetación, representa el mundo terrenal. La taciturna y derrotada expresión refleja su esclavitud en cuanto a figura divina obligada a morar en la Tierra. Lo rodean dos personajes femeninos que marcan los confines de la existencia humana. La Muerte, con su espada ensangrentada, se sienta a la izquierda. Tiene un reloj de arena al lado y es asistida por dos aladas criaturas con un caduceo , en símbolo del comercio y la sanación. A la derecha, el Sufrimiento lleva una corona de espino.
En el nivel más inferior y póximo al observador está el reino de Hécate , señora de la Luna y Erebo, , dios de las sombras y antitesis de Apolo. En este caso vemos los temibles desastres que acechan a la Humanidad, obstaculizando su progreso hacía el ideal. Moreau los pinta como vagas figuras  que emergen parcialmente de la envolvente oscu¡ridad: monstruosas visualizaciones de pesadillas. Algunas han sido interpretadas como figuras planetarias aunque Moreau las describe como divinidades de la muerte.destino, fallecimiento, sueño, miseria , fraude, vejez y discordia. Con hermosa faz y un par de alas el Fraude flota en medio . Debajo, sin embargo, tiene a una serpiente. Moreau recurrió a muchas fuentes diversas , mitos romanos, fenicios y egipcios, pasando por símbolos religiosos y ocultistas . Esta figura parece que alude al Gerión transformado en bestia en La Divina Comedia de Dante, un ejemplo clásico del poder inventivo y embaucador del arte.
Mercedes Tamara
11-11-2013


Bibliografía : El Simbolismo , Edic Taschen

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