viernes, 4 de octubre de 2013

SANTA MARIA DELLA SALUTE MARTIN RICO

SANTA MARIA DELLA SALUTE 1902
Santa Mria della Salute
óleo sobre lienzo 124,5 x 83,8 cm
Colección particular

Esta vista de Santa María della Salute, que ofrece su fachada principal, con los jardínes del Seminario Patriarcal a la izquierda y la abadía de San Gregorio a la derecha,es una de las pinturas más importantes del período final de la vida de Rico, y la obra de mayor empeño en 1902. El segundo matrimonio y la paternidad del artista debieron de stimularle a afrontar con energías nuevas obras de amplias dimensiones. Así, en 1902 abordó varios cuadros importantes , tres de ellos con el asunto de la iglesia: el que tituló La Salute y el jardín del Seminario , por el que cobró ocho mil francos y otros dos , La Salute desde San Giorgio y La Salute, fachada , vendidas en seis mil francos respectivamente .
El pintor reunió en esta composición todos los motivos que le había resultado más atractivos a lo largo de casi tres décadas en Venecia. Ante todo, el asunto monumental había interesado al artistas desde el comienzo de su estancia en Venecia. Ante todo, el asunto monumental había interesado al artista desde desde el comienzo de su estancia en la ciudad y la Salute le era más familiar que ningún otro pues vivía a unas decenas de metros y conocía bien su riqueza arquitectónica y decorativa, que mostró con nitidez en el cuadro. En segundo lugar, los motivos góticos habían atraído al artista especialmente desde su primera estancia en Venecia y de ahí que represente la abadía de San Gregorio con la fachada de su claustro al Gran Canal , en tanto que evitaba en cambio el neogótico palacio Genovese ( 1892 )  poco apreciado por Rico. Por otra parte, los jardines del Seminario le proporcionaban la ocasión de introducir una mancha de verde y un acorde cromático con los blancos de la piedra de las esculturas y las columnas , que era uno de los que con mayor predilección había pintado. Por último y principalmente el agua del Gran Canal , surcada por dos embarcaciones, que transportan sendas parejas de pasajeras, proporcionaba la más característica atmósfera veneciana y la ocasión para estudiar los reflejos.
El artista asumió un punto de vista alto, con el que se había familiarizado sobre todo a partir de 1896, cuando comenzó a realizar vistas desde su estudio, algunas de ellas hacía la Salute, aunque con otro punto de vista, pues este aparece tomado desde el medio del canal. El formato vertical empleado aparece en algunas obras de especial importancia, como el Patío del palacio de los Dux de Venecia. A diferencia de lo que hizo en aquella obra y en la Iglesia de la Salute y la Dogana, el artista no cortó aquí lateralmente el motivo arquitectónico principal, que aparece exento. El lugar central que ocupan las cúpulas de la iglesia barroca otorga a la composición una gran armonía y estabilidad. La sucesión de ambas y la de campanile, con su tamaño en disminución gradual al alejarse , establece, además, una profundidad espacial que el artista cuidó siempre de mostrar , y que también se ve en la sucesión de las crujías de san Gregorio.
Los ocres profundos de los paños de los edificios góticos , los verdes claros de la hierba que crece en lafondamenta de la Salute y los más oscuros del jardín del Seminario , junto con los tonos azulados, rosas y verdes del agua, rodean los tonos más claros, en el centro y al fondo de la Salute , que destaca con nitidez sobre el cielo azul y suavemente rosa , Los reflejos plateados sobre las cúpulas, refulgentes a la luz del sol , aparecen resaltados por la blancura de los paños y de las columnas, que contrastan con las profundas sombras entre los pórticos , en los intercolumnios y entre los volutones del tambor, cuyos brillos están tratados con maestría. También plasmó las sombras de las esculturas exentas, algunas de las cuales estudió en su cuaderno. Las sombras aparecen finalmente coloreadas en malvas y violeta claro sobre las gradas y son, por ello, testimonio de la directa observación del natural . El color grana refulgente de la vidriera del vano termal,junto a los verdes profundos de la ventana del tambor , enriquecen con sus tonos y sus brillos la superficie de la iglesia. Otros colores de gran calidad son el dorado de la vela y los rojos de las embarcaciones atracadas junto al claustro y la fondamenta.
La pincelada moteada utilizada para los reflejos del agua es muy característica del último período de Rico.  En este caso el pintor no se detuvo en precisar los reflejos sino que los trató en grandes áreas de color, de modo más disuelto que en anteriores ocasiones.
Las figuras femeninas emparejadas en las embarcaciones en actitudes contrapuestas, vestidas con chales venecianos con abanicos o con parasoles de vivo colorido, son muy típicas del artista. en especial en este período , en el que no dejarían de recordarle a su joven y reciente esposa y realzan la composición con su elegancia fresca y amable. También se esforzó el artista en poblar los distintos términos de la composición con personajes que llegan casi a las tres decenas, lo que evita el distanciamiento que la monumentalidad del escenario hubiera podido implicar
Mercedes Tamara
4-10-2013


Bibliografía ; El paisajista Martín Rico Edit Javier Barón, Museo Nacional del Prado                            Madrid

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