miércoles, 2 de octubre de 2013

APELES PINTA CAMPASPE JOOS VAN WINGHE

APELES PINTA CAMPASPE 1600


Apeles pinta a Campaspe
óleo sobre lienzo 247,5 x 201
Museo de Historia del Arte Viena








De Apeles de Cros, uno de los más grandes pintores de la Grecia clásica , no ha perdurado ninguna obra, pero las historias sobre su vida artística durante  el Renacimiento deslumbraron a pintores y mecenas por igual . Vivió en el siglo IV a C y fue pintor de la corte de Alejandro Magno . Sólo él estaba autorizado a retratar al monarca y se comentaba que algunos de sus cuadros se vendieron por sumas suficientes para comprar un pueblo entero.





Joos van Winghe escoge en esta pintura una de las historias más populares de Apeles, su amor por Campaspe, la concubina favorita de Alejandro. Cuando éste le pidió que la retratara , el pintor quedó prendado de su hermosura por más que, en el cuadro , una asistenta tape con una colgadura parte del cuerpo de la modelo. Al enterarse el monarca de esta situación , reaccionó con gran magnanimidad y le traspasó a Campaspe . Aunque a tenor de los esquemas actuales su dádiva no fuera políticamente correcta, la historia ratificó la generosidad con que en la Antigüedad se recompensaba a los artistas.





Van Winghe nos muestra a Apolo sentado a la izquierda, inclinándose hacía atrás, arrobado al contemplar el cuerpo desnudo de Campaspe. Cupido prescinde de su arco y asatea directamente al pintor con su flecha . Apeles sostiene un pincel y una paleta. Según la Historia Natural de Plinio el Viejo, Apeles pintó a Campaspe como Venus Anadrómena emergiendo del mar.En una tableta colgada del muro en la parte superior izquierda aparece el  texto en latín , un texto que también inspiró El nacimiento de Venus de Botticelli . Al igual que éste, cuya pintura previa era muy conocida Van Winghe hizo posar a Campaspe como si fuera Venus saliendo de una gran concha , no ya una enorme vieira , sino una caracola. Las caracolas se importaban de Extremo Oriente y  apenas se conocían en la Europa de Botticelli, pero a principios del siglo XVII, en una época de expediciones comerciales a todo el mundo, se contaban entre las conchas más caras buscadas por los coleccionistas. Al mecenas de Van Winghe, Rodolfo II de Praga , debieron de gustarle estos detalles porque era un fervoroso coleccionista de rarezas de la naturaleza.








Un modelo masculino sentado en el suelo exhibe en un tridente : es Tritón .En la pintura de Apeles, Van Winghe ha representado a Venus sosteniendo un fruto dorado , algo que no hace Campaspe mientras posa. Quizá Van Whinghe quiso 
combinar a Venus con Eva, cuya tentación de Adán fuera visto como un paralelismo de los acontecimientos descritos en su obra. En el extremo derecho, una mujer sostiene un espejo para que Campaspe se mire, un símbolo  más de la belleza y la vanidad . El perro del primer plano a la izquierda, un tradicional emblema de la fidelidad, complica el triángulo relacional aún más. Plutarco ensalzó a Alejandro por su capacidad de domeñar las pasiones. El monarca aparece al fondo , ataviado con un turbante y cadenas de oro ,sosteniendo un alargado cetro . El turbante quizá sea una referencia a las costumbres que Alejandro adoptó tras conquistar el país de los persas.








Van Winghe profundizó en muchos aspectos teóricos del arte pictórico. Al presentar a Campaspe de frente en la tabla de Apeles y de espaldas en su  propio cuadro , el pintor se enzarzó en un viejo debate o parangón sobre la pintura y la escultura . Una de las ventajas- y dificultad de realización-de las esculturas consistía en plasmar los múltiples puntos de vista en tres dimensiones. Los pintores resolvieron la cuestión inventando maneras de mostrar las figuras desde las distintas posiciones a la vez. En otra versión  del cuadro Van Wingher pinta frontalmente a Campaspe y lateralmente a la Venus de la tabla. En este caso se muestran varias capas de invención: los modelos vestidos ( o desvestidos , según el caso ) como dioses o diosas se mezclan sin ningún problema , con deidades reales, como Cupido o la Fama, que sobrevuela la tabla de Apeles para ceñir sus sienes con otra corona de laurel. En una repisa del primer plano, el cuenco dorado con cuatro conchas semiabiertas que contienen distintos pigmentos hace referencia a la famosa técnica de cuatricomía del pintor griego con el compás y una regla se rinde  se rinde honor a sus conocimientos geométricos y topográficos . El concepto de mesura en un cuadro abarca no sólo la armonía sino también una manera  prudente o grácil de pintar a fin de saber dónde hay que detenerse para que el resultado final no parezca excesivamente elaborado.

Mercedes Tamara
2-10-2013


Bibliografía : 1001 Pinturas que hay que ver antes de morir , Edic Grijalbo












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