jueves, 26 de septiembre de 2013

ALEGORÍA DE LA VANIDAD JAN VAN DER STRAET (JOHANNES STRADANUS)

ALEGORÍA DE LA VANIDAD 1569
Alegoría de la vanidad
óleo sobre tabla 117x 101cm
Museo del Louvre , Paris



Jan Van Der Straet aprendió el oficio en Amberes .Trabajó en Venecia, Florencia y Roma pintando retablos de altar , dibujó cientos de cartones para tapices y decoró edificios importantes como el Palazzo Vechio Florentino . Adoptó el rebuscado estilo de moda entre los mecenas europeos, después denominado manierismo , un orden refinado, deslumbrante y de cierta complejidad intelectual, tipología que se aprecia en esta alegoría , donde se personifican la vanidad, la moderación y la muerte.


Dos mujeres aparecen sentadas sobre el borde de una cama bajo ricos cortinajes, la de delante casi desnuda su tenue camísola blanca no deja nada a la imaginación . La complicada postura recuerda a los desnudos que Van derStraet había visto en la Capilla Sixtina. Detrás de ella aparece la Moderación ataviada púdicamente con un vestido de tela amarilla bordada. La interacción entre ambas nos da el primer del mensaje plasmado en este cuadro, la retorcida posición de la Vanidad contrasta con la pose suelta y segura de la Moderación.Se pretende que el observador pueda apreciar claramente la oposición entre ambas. Así, por ejemplo, si la representación de la Vanidad realza su arrebatador busto, el brazo de la Moderación , relajado y sin engreimiento alguno, aparece  pintado con idéntico cuidado . La posición de las dos figuras revela la conquista de la Vanidad por la Moderación ; esta última está más arriba y mira bonachonamente a la primera , apoyando con decisión una de sus manos en la cadera . En cambio, la Vanidad sostiene una brida , símbolo de la templanza y autocontrol , alzando su mirada con expresión plañidera. Se diría que la Moderación quien se la ha dado y que la Vanidad se quejara del freno a sus instintos . Como una hermana mayor, la Moderación es firme, pero paciente: se saldrá con la suya.


A la derecha, sobre un baúl vemos un espejo, símbolo de la Vanidad . A la izquierda , la Muerte aparta el dosel mientras sostiene un reloj de arena. Curiosamente, el espejo sólo refleja las imágenes de la Vanidad y la Muerte, apuntando el hecho de que la práctica de la Moderación ayudará a evitar tan nefastos resultados . En el primer plano hay otros emblemas de las dos actitudes vitales. El pavo real cercano a la moderación es un símbolo de la inmortalidad, las tórtolas son el símbolo de Venus .El collar de perlas y el cíngulo de oro trenzado muestran la ostentación en el vestir . Abajo hay dos recipientes volcados y flores desparramadas por el suelo , donde van a  marchitarse.


Sin embargo, esta alegoría no pretende invocar la pobreza y la renuncia total.La Moderación, gemela de la Vanidad, es igual de bella , viste lujosos ropajes y se adorna con un brazalete de perlas, un broche y una diadema de oro. El mensaje es más bien uno de pertenencia: el modo en que uno presenta la riqueza y la hermosura es más importante que la propia ostentación.


Es posible que las dos figuras se refieran también a lo tradicional estampa del amor profano y el sagrado. En esta lectura, la figura vestida, modesta , pero suntuosamente ataviada , representa al amor divino; la desnuda en el amor profano, personificación de los sensuales placeres de los sentidos afanes por naturaleza vacíos y evanescentes . De ahí, el espejo y la Muerte. Hay varios detalles que apuntan a un mensaje especial sobre el amor carnal. Las tórtolas sugieren los arrumacos amorosos . Del mismo modo, la Vanidad al parecer  insinúa un erótico relajamiento. El hecho de que se haya quitado el cinturón revela su desenfrenada destemplanza en asuntos amatorios. En cambio, la Moderación mantiene ceñido su cuerpo.


Queda claro que el amor divino triunfa sobre el profano . Ostenta un corona y no aparece reflejado en el espejo , indicando que nunca muere. Ofrece consejos a su colega : le ha dado una brida . El prominente broche sobre su muslo es una
ligera versión del medallón que pende del collar de perlas de abajo. Ambos incluyen cruces, como representación del verdadero camino hacía la salvación y la divinidad.


El cuadro comunica al observador lo que éste quiere oír; los vestidos ricos y la belleza pueden ser atributos de los divino, siempre que sean prueba de una buena actitud vital. En Italia, el artista adoptó la forma latina de su nombre , Johannes Stradamus ; una manera de acotar su propia posición social y quizá su especial manera de ser vanidoso.




Mercedes Tamara
26 -09-2013

Bibliografía : 1001 Pinturas que hay que ver antes de morir Edic Grijalbo





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