sábado, 15 de junio de 2013

AUTORRETRATO VAN DYCK

AUTORRETRATO 1615
Autorretrato
óleo sobre tabla 25, 8 x 19,5 cm
Nepomak Karl von Liechestein, Viena











Es el primer autorretrato conocido del pintor. Tradicionalmente se considera que Van Dyck no puede tener más de 14 o 15 años y, por tanto, que lo había pintado hacía 1613-14 . Pero también puede ser posterior, dada su concordancia fisonómica con los autorretratos de la Alte Pinakhotek de Múnich y del Metropolitan de Nueva York que se consideran pintados hacía 1620, cuando Rosenbaum fecha este que nos ocupa. Como propone Van der Sighelen , quizá sea más razonable considerarlo pintado en 1615, es decir, una vez que Van Dyck hubo finalizado su aprendizaje en el taller de Hendrich van Balen iniciado en 1609 donde había permanecido a lo sumo los tres o cuatro años habituales de formación en el taller de un maestro -y, se disponía, por tanto, a iniciar su propio camino.


Dada la juventud del pintor , sorprende la maestría artística y la economía con la  que está ejecutado su autorretrato. Van Dyck se representa de busto, en diagonal hacía el fondo, con el hombro ligeramente echado hacía delante y con la cabeza  girada hacía el espectador; es decir,como si estuviera pintado delante del caballete y en ese momento hubiera girado la cabeza por encima del hombro para mirarse rápidamente en un espejo colocado fuera del cuadro, en el espacio  del espectador. Ese rápido movimiento y el desorden que produce en el cabello confieren a la figura un dinamismo ausente en los retratos tradicionales. Desde el punto de vista artístico , no guarda relación alguna con lo que Van Dyck pudo aprender de su maestro Van Balen-excelente pintor de figuras, pero todavía dentro de la estética manierista-sino que trasluce una búsqueda de nuevos modos expresivos y, por tanto, de una identidad artística propia. Así, figura y fondo se reducen a una sobria gama de tonalidades marrones y negras contrapuestas, que rompen pequeños toques de rojo y el grueso empaste blanco  del cuello de la camisa aplicado con una audaz y expresiva pincelada. Entre toques de pigmento blanco en el cabello y gruesos empastes en la frente, la  nariz y alrededor de los ojos absorben la luz que entra por la derecha. La pincelada larga y vigorosa que aplica los colores sin fundirlos responde a lo que  en 1604 Karel van Mander al describir la obra final de Tiziano llamada " estilo  áspero "( rouw ) un estilo que este tratadista y pintor consideraba era el más difícil  y, en consecuencia, desaconsejaba a los jóvenes. Así pues, parece poder concluirse que con este autorretrato el joven Van Dyck se ha querido presentar como un maestro consumado.




La tradición del autorretrato estaba bien establecida en los Países Bajos desde Jan van Eyck. A lo largo de su carrera Van Dyck se hizo numerosos-no tantos  como Rembrandth , pero mucho más que Rubens o Jordaens-además de poner su rostro a la figura de San Sebastián en sus escenas sobre este asunto. Todo  ello ha contribuido a difundir en la historiografía la imagen del pintor como una personalidad narcicista.




En este caso de este primer autorretrato de Van Dyck , Brown llama la atención sobre el hecho de que el pintor lo acometiera siendo tan joven . Pero, a mi juício, esto deja de resultar sorprendente si en lugar de ver esta imagen como un autorretrato lo hacemos como un tronie ( rostro ) o un estudio de expresión .Considero que esta interpretación está justificada , en primer lugar, desde el punto de vista compositivo: la ausencia de cualquier elemento que pudiera desviar la atención del espectador del rostro y de la mirada, del gesto, parece ratificar que no se trata de la representación solo de un rostro y,más aún , de 
una mirada . Y desde el punto de vista estilístico es innegable la coincidencia  de esta cabeza con las tronies de Van Dyck conservador.




Pero , además, la concepción de esta imagen como una tronie está justificada también desde una perspectiva historiográfica . Hace ya algunas décadas distintos autores advierten sobre el anacronismo de interpretar los autorretratos  anteriores al Romanticismo como una manifestación de la búsqueda por parte  de los artistas de su propia identidad, entendida esta en el sentido moderno, es decir, como individualidad . En relación con el siglo XVII la tratadística permite, en efecto, relacionar la práctica del autorretrato con uno de los principales argumentos esgrimidos entonces en favor de la pintura como actividad intelectual, como es su capacidad para comunicar las pasiones a través de la retórica del gesto. Por ello, y puesto que la expresión gestual solo puede ser estudiada a partir de la observación del natural , el pintor y tratadista Samuel  van Hoogstraten , por ejemplo, aconsejaba a los jóvenes pintores aprender a  retratar las emociones practicando con su propio rostro reflejado en el espejo.Y esto es lo que hace Van Dyck en este llamado autorretrato, que sería por  tanto un estudio de expresión gestual 




Mercedes Tamara Lempicka

15 -junio-2013


Bibliografía " El joven Van Dyc " Museo del Prado

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