miércoles, 12 de diciembre de 2012

EL COLUMPIO DE NICOLAS LANCRET

EL COLUMPIO 1735

El Columpio
óleo sobre lienzo 70x 89 cm
Londres, Victoria and Albert Museum



Lancret aprendió , en primer lugar, las técnicas del grabado y del dibujo . A los 17 años empezó  a colaborar con Pierre Dublin , pintor histórico , pero este género nunca le reportaría el reconocimiento merecido . Tampoco logró obtener el Premio de Roma, que tanto deseaba ,de  modo que abandonó la pintura histórica para entrar en el taller de Guillot que también había  sido maestro de Watteau.


En 1718 fue admitido en la Academia con dos paisajes. El influjo de Watteau con el que pronto se enemistaría , fue evidente y decisivo desde los comienzos . Tras un nuevo intento fallido en el campo de la pintura histórica en 1723/ 1724 , Lancret se dedicó a pintar idilios campestres , escenas pastorales y fiestas galantes . Con cuadros como El columpio ,se convirtió en mediador entre Watteau y Fragonard , aunque nunca consiguió alcanzar su calidad poética y pictórica. Lancret también ilustró Las Fábulas de La Fontaine , continuando así la obra de Pater . Si  exceptuamos la Caza del tigre ( Amiens, Musée de Picardie ) y sus retratos, Lancret permaneció siempre fiel al estilo de Watteau.






La Tierra , 1736



Junto con Jean Baptiste Pater, Lancret está considerado como el representante más importante entre los numerosos seguidores de Watteau; generalmente,éstos tomaron algunos motivos aislados de sus fêtes galantes para hacer de ellas el tema de sus cuadros . Esta era una de las tendencias características del rococó: la inclinación por lo pequeño e intimista . Em el Columpio Lancret adopta un motivo muy extendido , que no sñolo se encuentra en Fragonard, Boucher y Pates, sino también en otros pintores menos importantes. Aquí se pone de manifiesto qué es lo que hace del columpio uno de los asuntos favoritos.


No se trata del aspecto erótico, que proporciona un " instante de placer " al permitir una mirada por debajo de las faldas de una mujer, sino también el hecho de que el columpio es símbolo del ámbito intermedio , que no pertenece ni a la tierra ni al aire, no se hace tangible ni en su pertenencia a un elemento ni en un lugar preciso. Por su balanceo se escapa al contacto físico que provoca . La coquetería , la intensidad que permite la libertad, el filtreo sin compromiso alguno, encuentran en la cuerda con la que el galante caballero pone en movimiento el columpio, si no en un símbolo, si al menos una alusión evidente.



Mercedes Tamara
12-12-2012


Bibliografía : El Rococó, Edic Taschen

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