sábado, 28 de julio de 2012

LIMPIANDO REMOLACHAS JEAN BAPTISTE CHARDIN


LIMPIANDO REMOLACHAS 1738




Limpiando remolachas
óleo sobre lienzo 46,2 x 37,5 cm
Washington ( DC ) National Gallery of Art 




El padre de Chardin , ebanista y consejero jurídico de su corporación , inicialmente  envió a su hijo a un pintor de poca importancia que en 1720 sería sustituido por Noél- Nicolas Coypel, quien se haría cargo de su formación artística hasta 1728. A partir   de 1724 asistiría también a las clases de la Academia de San Lucas  y completaría   su formación con Van Loo , ayudándole en la restauración de los frescos de Rosso  y Primaticcio en Fontainebleau .





En 1728 expuso varias obras en la Exposition de la Jeneusse entre las que se encontraba  su célebre naturaleza muerta La raya ( 1728, París, Louvre ) obteniendo por primera vez el reconocimiento de la Real Academia . Poco tiempo después y por una recomendación de  Larguillière , fue admitido en la Academia como pintor de animales y frutas. Chardin, que  expondrá en el Salón a partir de 1737 ,más adelante ampliará su repertorio de naturalezas  muertas con escenas costumbristas , pero estos dos géneros ocupaban el lugar más bajo en la jerarquía académica.  En 1740 presentó ante el rey los cuadros de La aprovisionadora  La bendición de la mesa ( ambos de 1740 , París, Louvre ) y gracias a su intercesión ,  fue nombrado consejero de la Academia en 1743 .Los años concuenta y sesenta supusieron  para Chardin el punto álgido de su reconocimiento público , sus naturalezas muertas fueron  altamente apreciadas : sin embargo, él se decidió a aventurarse , sin mucho éxito ,  en el campo del retrato.
  


 Chardin ocupó cargos importantes dentro de la Academia , pero tuvo que dimitir en 1774 debido a una dolencia ocular. Poco después , cayó en desgracia su amigo Cochin , un  influyente grabador que le había proporcionado numerosos encargos . La época de Chardin  tocaba a su fin , el nuevo estilo neoclásico no tenía que ver con su técnica ni con su temática.




Habría que esperar al siglo XIX para que su obra fuera redescubierta , locual hay que agradecer a los hermanos Goncourt y, sobre todo a los pintores impresionistas que, con su nueva apreciación de la luz , vieron en Chardin 
el último gran maestro del Antiguo Régimen 





 Un conocedor de arte de su misma época llamó a Chardin el Teniers francés . Ciertamente  nos hace pensar en esa época . La luz y los colores moderados; nada precipitado ni repentino  Si se piensa en pintores como Fragonard o Boucher , este lienzo no entra en nuestra idea  sobre el rococó .  Pero si se considera que la represión consciente y la compensación de los  temores finiseculares forman parte de las características esenciales de dicho estilo, este   cuadro se incluye perfectamente en la época . La referencia a los interiores de cocinas  neerlandesas se revela de forma inmediata como meramente superficial , una moda que  se limita a la selección de los objetos de decoración y al colorido dominado por el marrón.  Resultaría erróneo ver en esta escena un mensaje alegórico . No muestra más que a una  cocinera en un espacio indeterminado , que se ha detenido un instante en su trabajo. Su  gesto no revela ni alegria ni tristeza , su mirada es vaga , pero no perdida .



 El espacio pintado , que a primera vista parece estar claramente delimitado , resulta  ser un ámbito indefinido , cuya tranquilidad sólo precede de la coherencia interna.   El momento del reposo se convierte en una eternidad fuera del tiempo , tras la que  se oculta un mundo de angustia y fugacidad.

 Mercedes Tamara
28 julio 2012


Bibliografía : El Rococó, Edic Taschen

No hay comentarios:

Publicar un comentario