jueves, 3 de noviembre de 2011

COMERCIANTES DE PIELES DESCENDIENDO EL MISSOURI DE GEORGES CALEB BINGHAM

COMERCIANTES DE PIELES DESCENDIENDO EL MISSOURI  1845


Comerciantes de pieles descendiendo
el Missouri

óleo sobre lienzo 73,7x 92,7 cm
Nueva York, The Metropolitam Museum





Bingham creció en la plantación de tabaco que su padre poseía en Franklin ( Missouri ) . Después de aprender ebanistería, viajó por el país como retratista ambulante . A continuación estudió teología y derecho durante algún tiempo , y luego en 1837/38 estuvo matriculado durante unos meses en la Academy of Art de Filadelfia. En 1844 regresó a Missouri y se dedicó a pintar escenas de vida cotidiana de los granjeros , tramperos, así como escenas costumbristas de los estados occidentales .Pero su celebridad se debió , sobre todo, a la producción en masa de calcografías realizadas a partir de sus propios diseños.


Durante un viaje a Europa de 1856 a 1859 se detuvo principalmente en París y Dusseldorf donde estableció contacto con el pintor germano -americano Enmanuel Leutze y con su escuela de Düsseldorf. A su vuelta  a EE UU ocupó cargos políticos , lo cual restringió su actividad artística . Según sus propias largas ,Bingham pretendía reflejar las " costumbres sociales y políticas " de su país , pero sus poéticas y delicadas representaciones de las vías fluviales del Missouri suponen, ante todo, una reminiscencia romántica  de la época de la colonización europea, semejante a la que aparece en las obras de Mark Twain.


Mientras cierto número de pintores estadounidenses exploraban las tierras todavía vírgenes del oeste ,otro grupo se dedicaba a las representaciones de la vida cotidiana en la ciudades y en el campo de esta joven nación. En este Comerciantes de pieles descendiendo el Missouri Brigham muestra lo que ya entonces no era más que un recuerdo nostálgico del mundo de los cazadores y los tramperos de manera similar. En las fechas en que Brigham pintó este cuadro hacía ya mucho tiempo que el comercio de pieles estaba en manos de las grandes compañías , que transportaban la mercancia en barcazas o barcos de vapor.Aquí, padre e hijo aparecen todavía llevando las pieles de los animales que han cazado hasta el puesto del comercio más cercano a bordo de una canoa muy primitiva .

 En una composición  sutilmente equilibrada y con una gran sensibilidad para las cualidades atmosféricas, la barca entre sombras- con la silueta de un gato en la proa que pone un punto muy marcado - contrasta con el paisaje del río neblinoso y el gran cielo de tonos pastel . La meditada distribución de los distintos pesos de la composición y la profunda serenidad que domina el cuadro le confieren una calidad que sobrepasa con mucho la pintura del género convencional. Al mismo tiempo , la escena natural de un talante melancólico que bien cabría calificar de romántico.


Mercedes Tamara Lempicka
3 noviembre 2011


Bibliografía : 1001 Pinturas que hay que ver antes de morirse, Edic Grijalbo

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